Deportación de cubanos ha aumentado más de doble en los últimos 12 meses
La deportación de cubanos aumentó más de dos veces en comparación con el año pasado, según nuevas cifras dadas a conocer por la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE).
El miércoles, autoridades federales publicaron las estadísticas más recientes, que mostraron que 1,179 cubanos fueron detenidos y deportados en todo el país durante el año fiscal 2019, en comparación con los 463 del año fiscal pasado. En 2017 hubo 160 arrestos y deportaciones, un aumento de 155% en la deportación de cubanos en los últimos 12 meses y un alza de 600% en los últimos dos años.
Esa información no desglosa la cantidad de arrestos por estado o región, de manera que no está claro cuántos cubanos fueron arrestados y deportados desde el sur de la Florida.
“Sí, ahora podemos deportar a cubanos, por eso se observa ese aumento significativo”, dijo Matthew T. Albence, director en funciones del ICE, al Miami Herald durante una breve conferencia de prensa el miércoles. “Cuba coopera con nosotros en la emisión de documentos de viaje, algo que no hacía anteriormente”.
Estas deportaciones son solo una pequeña parte del plan de la administración del presidente Donald Trump de deportar a todos los inmigrantes indocumentados, aunque en el caso de los cubanos son el resultado de un acuerdo firmado por los dos gobiernos durante los últimos días de Barack Obama en la presidencia.
En septiembre de 2019, el ICE ejecutó una de las mayores operaciones de deportación de cubanos en tiempos recientes, cuando 120 cubanos fueron trasladados en un solo vuelo a la isla desde Nueva Orleans. En ese momento, fuentes dijeron al Herald que era solo el comienzo de los esfuerzos del gobierno para detener y deportar a cubanos indocumentados a la isla.
El acuerdo migratorio, con fecha del 12 de enero de 2017, establece que Cuba tiene que aceptar a todos los cubanos que hayan entrado a Estados Unidos hasta esa fecha y que se determine que están en el país sin autorización.
“Estados Unidos deportará a la República de Cuba, y la República de Cuba debe recibir, a todos los ciudadanos cubanos que... las autoridades competentes de Estados Unidos determinen que han tratado de entrar irregularmente o permanecer en el país en violación de las leyes estadounidenses”, expresa el documentos.
El acuerdo es el mismo que puso fin a “pies secos/pies mojados”, la antigua política que permitía a los cubanos que llegaban a territorio norteamericano sin visa permanecer en el país y recibir la residencia legal.
A pesar del acuerdo, Cuba todavía tiene la discreción de aceptar o rechazar a sus ciudadanos, específicamente a los que emigraron a Estados Unidos antes que al acuerdo se firmara en enero de 2017. Cuba tiene 90 días para aceptar o rechazar el regreso de sus ciudadanos. Si no los aceptan, al ICE no le queda más remedio que liberarlos bajo una “orden de supervisión”, en que tienen que presentarse ante autoridades estadounidenses tantas veces como se les requiera.
Hasta el 31 de agosto de 2019, más de 39,000 cubanos enfrentaban órdenes de deportación por haber sido declarados culpables de delitos graves o infracciones de leyes inmigratorias. La mayoría de esas personas están en libertad bajo órdenes de supervisión, que como mínimo les exigen presentarse ante las autoridades una vez al año.
A lo largo de los años, los cubanos han perdido privilegios especiales de que disfrutaban. La Casa Blanca ha hecho más estrictas las restricciones a los viajes a la isla, ha autorizado demandas en tribunales norteamericanos contra cualquier que se haya beneficiado de propiedades nacionalizadas por el gobierno cubano y ha impuesto sanciones a barcos que transportan crudo venezolano a la isla.
“Es indignante. Con este presidente y sus políticas abiertamente antiinmigrantes, los cubanos que antes se sentían privilegiados en este país, particularmente en Miami, están recibiendo sorpresas muy desagradables”, dijo Mario Cano, veterano abogado de inmigración del sur de la Florida.
Expertos en inmigración opinan que algunos cubanos corren más peligro de arresto que otros: las personas que tienen antecedentes penales o que entraron al país por la frontera con México, así como personas que entraron al país durante el éxodo del Mariel en 1980, como se menciona en el acuerdo migratorio.
“Nuestros abuelos y abuelas están técnicamente en peligro, pero es poco probable [que los detengan o deporten]”, dijo Cano. “Cuba no va a aceptar personas mayores o personas que serían una carga para su sistema. Los que tienen antecedentes penales muy probablemente sean detenidos, pero nadie sabe si Cuba acepte a alguien que ha cometido delitos, lo que tiene el potencial de ser una carga para ellos”.
Las estadísticas de deportación de cubanos no son las únicas que se han disparado. Según las cifras del ICR, la deportación de nicaragüenses ha aumentado de 879 a 2,240 en el último año fiscal. En el caso de los salvadoreños, la cifra aumentó de 15,450 a 18,981, y la de los hondureños pasó de 28,894 a 41,800.
“Esto es un resultado directo de la crisis en la frontera”, dijo Albence. “No es un secreto”.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de diciembre de 2019, 5:09 p. m. with the headline "Deportación de cubanos ha aumentado más de doble en los últimos 12 meses."