Sur de la Florida

Restaurante Salt Bae llamó a la policía cuando clientes se negaron a pagar una cuenta enormemente cara

Duane Miranda sabía que ese día sería una noche cara en un exclusivo restaurante de Brickell donde los comensales pagan cifras exorbitantes para que un chef estrella de Instagram les corte y les sirva los platos que ordenan.

Pero nunca pensó que le llamarían a la policía cuando peleó por la excesiva cuenta de $5,000 que debía pagar.

Miranda no es el único. Desde que se inauguró en noviembre de 2017, la policía ha visitado el restaurante Nusr-Et steakhouse por lo menos 12 veces después que los clientes han protestado por una cuenta exorbitante. Los enfurecidos clientes han colgado en las redes sociales fotografías de las enormemente caras facturas.

Miranda se quedó pasmado después que la cuenta de la cena del grupo de seis personas con el que salió a cenar el 28 de diciembre alcanzó la asombrosa cantidad de $5,012.28.

Miranda dijo que no podía creer lo que estaba viendo: croquetas de trufas a $17, papas fritas a $15, todo ello sin hablar de los martinis a $28, una burrata a $30, y carne tártara a $35.

Miranda casi se ahoga cuando supo que el vino Caymus Cabernet que ordenó el grupo costaba $275.

“Me parece que se aprovechan de los clientes que terminan convertidos en víctimas”, dijo Miranda. “Todo es una trampa”.

Miranda publicó comentarios sobre el incidente en varias páginas de reseñas sobre restaurantes de Facebook e Instagram, donde el dueño de la cadena de restaurantes, el chef turco Nusret Gökçe, ha logrado convertirse en una celebridad de la internet.

Gökçe cobró fama en internet —y millones de seguidores— al cortar, adobar, y servir trozos de carne de una forma exuberante, llamándose a sí mismo con el sobrenombre de Salt Bae. Sin embargo, cuando abrió su restaurante de Miami, no ha podido seducir al público del sur de la Florida tras haberle hecho un homenaje a Fidel Castro en Instagram, servirle una exquisita cena al dictador venezolano Nicolás Maduro y presuntamente reducirle las propinas a sus empleados en un caso que todavía está ventilándose en la corte.

En sus publicaciones, Miranda llama a Gökçe “una basura que ama a los comunistas”. Por su parte, el restaurante dijo que todos los precios están claramente marcados en el menú y mostró una copia para demostrarlo.

“En el menú, no escondemos ningún plato”, dijo el gerente del lugar en una entrevista telefónica, tras identificarse solo como Oguz. “Todo está bien claro”.

Miranda dijo que está acostumbrado a pagar cuentas caras. En una noche de fiesta con unos amigos en el restaurante de David Grutman Komodo, él y sus amigos ordenaron cuatro botellas de Opus One cuyo costo fue $2,400.

La diferencia, argumenta, es que Nusr-Et les cobró la carne envuelta en oro sin decírselo.

Las tres parejas decidieron compartir dos de los bistécs tomahawk, cuyo precio, dijo Miranda, era de $275 cada uno. El plato viene acompañado de una demostración donde el chef corta la carne delante de los comensales.

En las noches en que está en la ciudad, es el propio Gökçe quien se encarga de cortar la carne.

La noche del problema, el grupo de Miranda se le sirvió lo que en el menú aparece como bisté Tomahawk envuelto en hojas de oro de 24 quilates que se pueden comer. Cada uno costaba $1,000.

Miranda dijo: “Incluso le pregunté al camarero si era seguro comerlo, y me respondió que sí”.

Miranda pensó que se trataba de una habitual presentación teatral. Después de todo, dijo Miranda, con frecuencia come en el restaurant Barton G, donde los platos son muy caros.

Las tres parejas protestaron y le dijeron al gerente que se negaban a irse hasta que no ajustara la cuenta. Y fue entonces que llegó la policía.

“Yo me quedé estupefacto”, expresó Miranda.

La policía de Miami ha sido llamada por lo menos 12 veces al restaurante cuando un cliente ha protestado por una factura, según documentos policiales que obtuvo el Miami Herald. Solo tres veces se presentó un reporte, y ninguno de los casos llegó muy lejos. Algo típico de este tipo de confrontación, un agente de Miami que respondió a un incidente ocurrido en marzo de 2018 escribió: “Declaraciones conflictivas por ambas partes”.

Oguz dijo que “solo dos veces” llamó a la policía el mes pasado. Oguz argumenta que el grupo de Miranda amenazó con irse sin pagar la factura.

“He tenido clientes con cuentas de $20,000, $30,000 y $40,000. Y nunca he tenido este tipo de problema”, dijo.

Tras pasar una hora con la policía, Miranda dijo que el grupo dividió la cuenta para poder terminar con el problema, “aunque quizás mejor hubiera sido decir que no íbamos a pagar nada y que nos llevaran a la cárcel”.

Miranda se llevó a casa los dos huesos de un pie de largo de los bistecs tomahawk, uno para el perro de un amigo. Tiene planeado hacer examinar el otro para ver si, en efecto, el oro que lo cubría era realmente de 24 quilates.

Por el momento, le pidió a American Express que dispute la cuenta que debió pagar.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de enero de 2020, 10:31 a. m. with the headline "Restaurante Salt Bae llamó a la policía cuando clientes se negaron a pagar una cuenta enormemente cara."

Carlos Frías
Miami Herald
Miami Herald food editor Carlos Frías is a two-time James Beard Award winner, including the 2022 Jonathan Gold Local Voice Award for engaging the community with his food writing. A Miami native, he’s also the author of the memoir “Take Me With You: A Secret Search for Family in a Forbidden Cuba.”
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA