Miami Gardens acoge otro Super Bowl, pero ¿cómo se beneficia la ciudad del evento?
El sábado pasado, a una milla del estadio Hard Rock, el alcalde de Miami Gardens, Oliver Gilbert, habló a los vecinos en la ceremonia de inauguración del SuperFest, un evento de una semana que culminará este fin de semana con presentaciones de estrellas como Cardi B y Migos.
El festival es un nuevo capítulo para la ciudad, dijo Gilbert. Durante demasiado tiempo “se ha jurado a menos de una milla de aquí y no se han incluido actividades para esta comunidad”.
“No es solo un carnaval o un concierto”, afirmó. “Es la idea de que no vamos a limitarnos a mirar de lejos la experiencia del Super Bowl. Vamos a participar en la experiencia del Super Bowl”.
Pero a diferencia de las actividades en el downtown de Miami y en Miami Beach esta semana —como el Super Bowl Live en Bayfront Park y el Super Bowl Experience en el Centro de Convenciones de Miami Beach— SuperFest no es organizado ni pagado en parte por la National Football League.
En su lugar, el productor discográfico Ted Lucas, y Melvin Bratton, ex jugador de football estrella de la Universidad de Miami, han liderado el esfuerzo, y Miami Gardens está cubriendo alguno de los costos. En noviembre, autoridades municipales aceptaron pagar $100,000 para patrocinar el evento y abonar otros $150,000 para los permisos, los servicios policiales y de cumplimiento del código.
“Apoyamos sus esfuerzos”, dijo Gilbert al Miami Herald. “Queremos ayudar a nuestra comunidad a que tenga algo que hacer”.
El domingo será la tercera vez que Miami Gardens, un suburbio predominantemente afroamericano de 113,000 habitantes, acoge el Super Bowl desde que la ciudad se estableció en 2003.
Mucho ha cambiado desde la última vez que el Super Bowl se jugó en el estadio Hard Rock hace un decenio. La ciudad tiene nuevos restaurantes, como Lorna’s y The Licking a lo largo del corredor de la Avenida 27 opuesta al estadio. TopGolf, la primera instalación de golf y entretenimiento de primera clase en el sur de la Florida, se inauguró en Miami Gardens.
“Desde la última vez, hay más cosas que hacer”, dijo Gilbert.
Pero Miami Gardens todavía parece no tener la atención de la NFL y Comité Organizador que organiza las actividades del Super Bowl.
La lista de proyectos del Comité Organizador para 2020 incluye un nuevo campo atlético en la secundaria Miami Beach, el alma mater del dueño de los Dolphins, Stephen Ross; la renovación de campos de football en Gwen Cherry Park y Goulds Park en Miami, y la instalación de alumbrado público a lo largo del camino peatonal Baywalk en el downtown.
La NFL está ayudando a cubrir los costos. Para los dos campos de football, la liga donará $850,000 y los contribuyentes del condado deben cubrir unos $2 millones.
Pero en Miami Gardens no hay planeado ningún proyecto de este tipo. Tamara Wadley, portavoz de la ciudad, dijo al Herald que no hay ningún compromiso financiero entre la ciudad y la NFL.
“La ciudad no está pagando por ningún evento o servicio”, dijo Wadley en un email. “La NFL no ha ofrecido ningún beneficio a la ciudad. No hay ninguna transacción de dinero entre Miami Gardens y la NFL”.
Por otra parte, eso puede ser una ventaja. Los eventos del Super Bowl significan más tráfico vehicular e inconvenientes para los vecinos, además del costo para los contribuyentes. Miami-Dade, Miami y Miami Beach están contribuyendo millones de dólares en pagos al Comité Organizador del Super Bowl, por servicios de seguridad pública y cancelación de cargos.
Miami Gardens pagará sus propios servicios policiales adicionales por el Super Bowl el domingo, con agentes adicionales en bicicletas, autos y encubiertos.
Pero Gilbert dijo que espera que la ciudad se beneficie de uno de los proyectos de la NFL o celebre más eventos patrocinados por la organización esta semana. Agregó que los organizadores del Super Bowl han desarrollado fórmulas para promover el evento en la zona de Miami, que está acogiendo el juego por oncena vez, un récord, pero Miami Gardens todavía no es una parte importante de la ecuación.
“A medida que cambiamos, pienso que esa interacción tiene que cambiar también”, dijo. “Esperamos que la próxima vez que el Super Bowl se celebre aquí tengamos muchas actividades relacionadas con el evento”.
Cuando se le preguntó sobre la relación de la NFL con la ciudad y la falta de proyectos, Brian McCarthy, el vicepresidente de Comunicaciones de la liga, dijo que la NFL consulta con el Comité Organizador sobre las sedes de los eventos y los programas.
McCarthy señaló que la NFL celebró recientemente dos eventos relativamente modestos en Miami Gardens: el lunes, la NFL y la UNICEF ayudaron a renovar un jardín de vegetales en el Centro Educativo Robert Renick y dieron a la escuela una donación de $1,000, y el martes, la NFL acogió un panel sobre relaciones saludables dirigido a alumnos de escuela intermedia en la Universidad St. Thomas.
Un representante del Comité Organizador no respondió a una solicitud de declaraciones.
La llegada del Super Bowl a la ciudad coincide con un período de enfrentamiento entre el liderazgo municipal y el Hard Rock sobre un intento de Ross por traer carreras de Fórmula 1 a la ciudad.
En una reunión pública el 15 de enero en la secundaria Miami Carol City, los vecinos presentaron quejas sobre el ruido, la contaminación y la congestión que provocaría el Gran Premio de Fórmula 1, pero también vincularon esas quejas con preocupaciones sobre la vida alrededor del estadio.
“En el último juego [de los Dolphins] tuve que dejar mi auto en la casa de un vecino y caminar hasta la casa” debido al fuerte tráfico, dijo Karen Hunter Jackson, vecina de Miami Gardens. “Eso es una inconveniencia”.
Gilbert se ha pronunciado contra los planes del Gran Premio, al igual que Barbara Jordan, la comisionada condal que representa la zona de la ciudad. Jordan, que normalmente es una aliada leal de los Dolphins, indicó su opinión de que el Hard Rock ya es demasiado grande para Miami Gardens.
“Yo tengo la teoría de que el Sr. Ross está creando lo que me parece es un centro completo de atracción. Punto. Tenemos a los Dolphins. Tenemos la Universidad de Miami. Tenemos una instalación de entrenamiento”, dijo ella. “Llega el momento en que tenemos que decir que no”.
Un grupo de vecinos de Miami Gardens planea protestar por la propuesta del Gran Premio cerca del estadio antes del Super Bowl el domingo.
La relación entre la ciudad y el estado es delicada. El Hard Rock es la propiedad que más impuestos paga a la ciudad, de lejos, unos $1.4 millones el año pasado, que representa más de 15% del total del valor tasado de las propiedades en Miami Gardens.
Un enorme proyecto de renovación del estadio, que comenzó en 2015, junto con esfuerzos para alentar proyectos como la creación de un “distrito de entretenimiento” cerca del Ayuntamiento el mismo año han ayudado a atraer nuevos negocios a la ciudad.
La NFL quizás no se ha sumado, pero el alcalde parece decidido a cambiar eso.
“Queremos que regresen”, dijo Gilbert el lunes en una conferencia de prensa del Comité Organizador. “De hecho, no tienen que ir a esas otras ciudades. No hace falta una rotación. .... Nos encanta invitarlos a nuestra casa”.
Douglas Hanks, redactor del Miami Herald, contribuyó a este artículo.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de enero de 2020, 1:55 p. m. with the headline "Miami Gardens acoge otro Super Bowl, pero ¿cómo se beneficia la ciudad del evento?."