Sur de la Florida

Joven miamense que viajó a China creía tener el coronavirus. Ahora debe miles en cuentas médicas

Después de regresar a Miami el mes pasado de un viaje de trabajo a China, Osmel Martínez Azcue se encontró en una situación preocupante: tenía síntomas parecidos a los de la influenza, similares a los del coronavirus que devasta el país que acababa de visitar.

En circunstancias normales, Azcue dijo que hubiera ido a la farmacia para buscar algún medicamento de venta sin receta y hubiera enfrentado la influenza por su cuenta, pero esta vez era diferente. En momentos que las autoridades de salud hacían hincapié en los preparativos y la vigilancia ante síntomas respiratorios, Azcue pensó que era su responsabilidad con su familia y la comunidad someterse a una prueba para ver si tenía el coronavirus, conocido como COVID-19.

Así que fue al Hospital Jackson Memorial, donde dijo que lo colocaron en una habitación aislada. Las enfermeras en trajes protectoras echaban algún tipo de humo desinfectante por debajo de la puerta antes de entrar, contó Azcue. Entonces le dijeron que tenía que hacerse una prueba especial de radiología para ver si tenía el coronavirus, pero Azcue pidió que primero le hicieran la prueba de influenza.

“Esto lo voy a tener que pagar de mi bolsillo”, dijo Azcue, quien tiene un seguro médico limitado, y agregó. “Empecemos por la prueba de sangre, y si doy positivo, me dan el alta”.

Afortunadamente, eso fue exactamente lo que sucedió. Lo que tenía era influenza, no el mortal virus que ha infectado a miles de personas, mayoritariamente en China, y ha dejado al menos 2,239 fallecidos hasta el viernes pasado, según una actualización de la Organización Mundial de la Salud.

Pero dos semanas más tarde, Azcue recibió noticias desagradables en forma de una notificación de su compañía de seguro sobre una reclamación por $3,270.

En 2018, la administración del presidente Donald Trump lanzó la Ley de Servicios Médicos Asequibles, conocida como Obamacare, y autorizó los llamados “planes basura” en el mercado. La población supuso equivocadamente que los planes más baratos serían mejor que no tener seguro en caso de una enfermedad catastrófica, pero muchas veces los planes no son muy diferentes a sencillamente no tener seguro.

Funcionarios del Jackson dijeron al Miami Herald que, sobre la base de su seguro, Azcue solamente era responsable de $1,400 de esa factura, pero Azcue dijo que su seguro le dijo que tendría que entregar documentación adicional: tres años de registros médicos para probar que la influenza no estaba relacionada con una enfermedad que ya padecía.

Aunque la experiencia de Azcue muestra el costo potencial de someterse a pruebas para detectar una enfermedad que los epidemiólogos temen pueda convertirse en una crisis de salud pública en Estados Unidos, un agente de seguros considera lo ocurrido una historial ejemplarizante sobre los riesgos potenciales de la desregulación del mercado de seguros médicos.

“Cuando alguien tiene síntomas similares a los de la influenza, es mejor que se vea con un médico”, dijo Sabrina Corlette, profesora de la Universidad Georgetown y codirectora del Centro de Reformas de Seguros de Médicos. “Si tienen uno de esos planes basura y tienen que pagar más de lo que está a su alcance para verse con un médico, sencillamente muchos no lo hacen. Eso es una preocupación de salud pública”.

Azcue dice que gana unos $55,000 al año en una compañía de dispositivos médicos que no ofrece seguro médico, pero su plan no fue siempre tan limitado. El año pasado, Azcue dijo que estaba cubierto por un plan que se guiaba por la Ley de Servicios Médicos Asequibles que le costaba unos $278 en primas mensuales.

Ahora esa prima se disparó a $400 cuando su salario anual se tomó en cuenta, de manera que canceló el plan en noviembre, explicó. Azcue dijo que ahora paga $180 mensuales por el plan limitado con National General Insurance.

La exigencia del plan limitado de exigir tres años de historial médico antes que la cobertura cubra los gastos, dijo Corlette , es algo común. La profesora dijo que lo ha visto en casos de cáncer que nunca se diagnosticaron pero el médico tuvo alguna señal en reconocimientos en el pasado.

“Esa es la diferencia fundamental entre los planes de la Ley de Servicios Médicos Asequibles y los planes basura”, dijo. “[Los planes basura] no cubren enfermedades que el paciente ya tenía”.

Un portavoz de National General Insurance no respondió de inmediato a una solicitud de declaración.

Autoridades del Sistema de Salud Jackson dicen que Ascue recibirá más facturas, pero no está claro cuál será el total, porque serán emitidas por el Sistema de Salud de la Universidad de Miami (UHealth) por el tratamiento realizado por sus médicos que trabajan en el Jackson.

Azcue dijo que su experiencia subraya cómo el costo de los servicios médicos en Estados Unidos puede impedir que se evite una crisis de salud pública.

“¿Cómo pueden esperar que un ciudadano común contribuya a eliminar el riesgo potencial de propagación de persona a persona si los hospitales están esperando para cobrarnos $3.270 por una prueba de sangre simple y un hisopo nasal?”, dijo.

Los planes que cumplen la Ley de Servicios Médicos Asequibles con frecuencia tienen deducibles elevados también, dijo Corlette, pero hay más probabilidades de que cubran más que los planes más restringidos. Además, agregó esos planes de la ley tienen la exigencia de cubrir las vacunas contra la influenza y otros servicios preventivos.

“La idea de que [el asegurador] tendría que revisar tres años de registros médicos solamente para determinar si la influencia era algo que ya padecía, eso es una locura”, dijo Corlette. “Pero esos planes funcionan así”.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de febrero de 2020, 4:01 p. m. with the headline "Joven miamense que viajó a China creía tener el coronavirus. Ahora debe miles en cuentas médicas."

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