Atraso en las pruebas de COVID-19 en Florida es peor de lo que dice el Departamento de Salud
La Florida está reportando mucho menos atraso que la realidad en las pruebas del coronavirus, algo que pudiera oscurecer la envergadura de la pandemia y afectar los esfuerzos al decidir cuándo es seguro levantar las restricciones como el distanciamiento social, incluso en momentos que el gobernador Ron DeSantis aplaude la transparencia del estado sobre el coronavirus.
En su página digital pública, el Departamento de Salud de la Florida indica que unas 1,400 personas estaban esperando el resultado de las pruebas, pero la cifra es mayor, reconoció la entidad en respuesta a preguntas del Miami Herald. Y muy probablemente la diferencia es enorme.
Eso se debe a que el estado solamente reporta la cantidad de floridanos que están esperando resultados de laboratorios estatales, no los privados, que son precisamente los que está haciendo más de 90% de las pruebas en la Florida. La página digital del estado no dice que sus cifras excluyen a la mayoría de las pruebas pendientes del coronavirus.
Dos pequeños proveedores de servicios médicos del sur de la Florida dijeron al Herald esta semana que están esperando las pruebas de coronavirus de casi 800 pacientes. Esa cifra haría aumentar el conteo oficial de atraso de pruebas en más de 50%.
No tener los resultados de todas las pruebas significa que las autoridades estatales no tienen una visión precisa de hasta dónde la enfermedad ha afectado a la población y cuándo la gente puede pensar en reanudar su vida normal y volver al trabajo, dijo Arthur Caplan, profesor de Bioética del Centro Médico Lagone de la Universidad de Nueva York.
“La clave de poner fin a la cuarentena y el aislamiento social es información precisa sobre los resultados de las pruebas y cuándo podemos esperar que se realicen muchas pruebas”, dijo Caplan. “Si el atraso es muy grande, entonces el público tiene que saberlo”.
Además, al no reconocer la demora, el estado puede escapar a la presión pública para para solucionar la situación con rapidez. Y eso también tiene otros costos. Los enfermos pueden propagar la enfermedad sin saberlo, los investigadores y autoridades tienen menos información para seguir la pista a la infección, los trabajadores médicos tienen que usar equipo protector por gusto porque no saben qué paciente está contagiado.
Para los epidemiólogos, el atraso en las pruebas significa que no pueden tener un entendimiento en tiempo real del índice de infecciones, que pudiera ayudarlos a pronosticar la cota máxima y cuándo el mal empieza a ceder, dijo Derek Cummings, profesor de Biología del Instituto de Patógenos Emergentes de la Universidad de la Florida. Saber cuántas personas están esperando el resultado de las pruebas es una información importante.
En un comunicado enviado al Herald, el Departamento de Salud de la Florida expresó que “no es preciso” calificar de atraso la cantidad de personas que esperan los resultados de los laboratorios estatales.
“Esperar las pruebas representa la cantidad de personas a quien se les ha ordenado una prueba pero todavía no tienen los resultados, incluidos aquellos a quienes no les le ha realizado la prueba todavía”, informó el departamento. “En este momento no hay atraso relacionado con los esfuerzos de pruebas del coronavirus coordinados por el Departamento”.
El Departamento de Salud estatal no respondió preguntas sobre por qué no se incluye el atraso en las pruebas en los laboratorios privados en su conteo oficial.
La Florida contrata a laboratorios comerciales para procesar las pruebas del coronavirus y el estado puede solicitarles información sobre los resultados pendientes. Eso significa que el estado pudiera ofrecer un panorama más completo del atraso. (El Departamento de Salud se ha negado a entregar copias de los contratos al Herald a pesar de solicitudes repetidas desde el 21 de marzo).
Proveedores privados de servicios médicos en el sur de la Florida dicen que están esperando cientos de resultados, una demora que las cifras estatales no reflejan.
El Herald trató independientemente de crear un panorama real del atraso en la Florida.
Pero sistemas financiados por los contribuyentes, como Jackson Health, Memorial Healthcare y Broward Health no indican cuántos pacientes están esperando los resultados. Y Quest, el mayor laboratorio privado del país, no libera información a nivel estatal, aunque ha revelado que tiene 80,000 pruebas pendientes en todo el país. Su mayor competidor, LabCorp, dice que no tiene atraso.
Vivir en la oscuridad
Susan Somers esperó ocho días por loas resultados de su prueba en el Marlins Park. Le dijeron que no demoraría más de cinco días. La mujer llamó varias veces al laboratorio que manejaba su caso, pero solo le salió un contestadora, y estaba llena. Somers había tenido síntomas parecidos a la influenza y le costaba trabajo respirar durante varias semanas.
“Estoy frustrada, furiosa y temerosa”, dijo Somers, quien es abogada. “¿Qué pasa si tenemos otra cosa?”
Como su prueba no fue a un laboratorio estatal, no la contaron en las cifras estatales como a la espera de resultados.
Medir el atraso de las pruebas en la Florida será difícil sin más transparencia.
Portavoces del Jackson y Memorial dijeron que los reportaros pudieran hacer una solicitud de registros públicos si querían saber cuántos pacientes están esperando los resultados. Eso pudiera demorar días o semanas. Y declinaron comentar sobre por qué no liberan de inmediato información considerada pública según las leyes estatales. Broward Health no había respondido al cierre de esta edición.
Los —Baptist Health South Florida, Mount Sinai Medical Center en Miami Beach, instalaciones de HCA y Tenet, Aventura Medical Center, Kendall Regional Medical Center, Palmetto, Hialeah y el Mercy— todos declinaron ofrecer información sobre los atrasos en las pruebas. La Universidad de Miami no respondió
Además, el Miami Herald trató infructuosamente de conseguir cifras del Tampa General Hospital, AdventHealth Orlando y la University of Florida Health Shands Hospital en Gainesville.
Pero Lakeland Regional Health y BayCare informaron al diario Lakeland Ledger en el Condado Polk que habían sometido a pruebas a un total de 1,137 personas hasta el 31 de marzo. En ese momento, 757 todavía estaban esperando los resultados, informaron los hospitales. Eso es más de 20 veces la cifra ofrecida por el Departamento de Salud para ese condado.
Somers finalmente recibió el resultado tras ocho días de espera.
¿El resultado? Inconcluso.
“No me quieren volver a hacer la prueba”, dijo Somers. “Tendré que llamar a mi mi doctora y ver qué puede hacer”
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de abril de 2020, 7:18 p. m. with the headline "Atraso en las pruebas de COVID-19 en Florida es peor de lo que dice el Departamento de Salud."