Florida encuentra maneras de confundir y enfurecer más a los desempleados
Miles de floridanos probarán otra vez el martes a solicitar beneficios por desempleo a través del desastroso sistema estatal CONNECT, que tuvo problemas el lunes a pesar que estuvo desactivado el fin de semana para hacerle mejoras. Muchos de los que solicitaron beneficios en marzo siguen esperando y algunos han comenzado a recibir notificaciones, sin explicación alguna, de que no cumplen los requisitos.
Jamie Stewart está esperando desde que completó su solicitud el 21 de marzo y casi que se ha dado por vencida. Después de repetidos mensajes de error el lunes en línea, esperaba que el teléfono fuera una mejor opción. Para cuando caía la noche, ya había llamado más de 200 veces (sí, la mujer llevó la cuenta) y no pudo comunicarse. Stewart lleva en esto cinco semanas.
“No ha cambiado nada”, dijo Stewart, a quien despidieron de un centro turístico de lujo en Bonita Springs y está viviendo de sus ahorros, que tenía para comprar una casa. “No ha recibido respuesta por correo, los mensajes que he enviado por email no llegan porque el sistema está lleno a capacidad”.
Cinthia Carranza necesita que le expliquen por qué no cumple los requisitos para recibir beneficios. Probó desde el 26 hasta el 28 de marzo a solicitar los beneficios, tras perder su empleo en Sunrise como gerente de venta internacionales de una compañía de productos de belleza. Se levantó a las 2 de la madrugada y pudo comunicarse, algo que ahora es imposible porque el sistema se desactiva a las 8 p.m. para darle mantenimiento. Ya lleva un mes esperando y acaba de enterarse que el sistema la declaró no elegible para recibir beneficios.
“Mi trabajo era a tiempo completo, lo verifiqué con Recursos Humanos de la empresa”, dijo Carranza, quien tiene dos hijos que alimentar.
Ese ese uno de los numerosos problemas del viejo y abrumado sistema CONNECT. El gobernador Ron DeSantis eliminó la exigencia de que los floridanos buscaran trabajo para recibir beneficios por desempleo, en un momento que los negocios están cerrados. Pero Carranza recibió un mensaje informándole que no tenía derecho a beneficios porque no había buscado empleo.
Para empeorar la situación, el seguro médico de Carranza le exige pagar $700 mensuales para la prima anual. Así las cosas, ¿a qué creen que dedicará su cheque federal de $1,200?
“No hay nadie con quién hablar, sencillamente no tengo respuesta”, dijo.
Aunque los sistemas de beneficios por desempleo de todo el país tienen problemas ante la ola de nuevas reclamaciones en medio de la pandemia, la Florida se destaca por su atraso en comparación otros estados grandes. El Departamento de Oportunidades Económicas de la Florida informó la semana pasada que solo ha procesado una de cada cinco solicitudes, y los problemas ocultan la verdadera cantidad de desempleados en le estado.
Las dificultades se deben en parte a una decisión deliberada de la administración del entonces gobernador Rick Scott de dificultar el cobro de beneficios por desempleo. la agencia a cargo del programa se llama ahora, eufemísticamente, Agencia de Asistencia de Reempleo, y se implementaron obstáculos para desalentar la solicitud de beneficios. La idea era que el bajo índice de desempleo en el estado y la abundancia de trabajo por horas reduciría la necesidad de beneficios por desempleo.
Pero estos cambios no tomaron en cuenta un índice nacional de desempleo superior al 15%, algo que Kevin Hassett, asesor económico de la administración del presidente Donald Trump dijo el lunes que era cuando el Departamento del Trabajo publique las cifras de desempleo el 8 de mayo.
Para muchos en la Florida, una espera por los beneficios que al principio resultó molesta, ahora ha llagado a la desesperación.
“No tengo para vivir, no tengo ningún ingreso”, dijo Abbigayle Sabel, de 23 años, quien se mudó a Arizona a Coral Gables cuando terminó la universidad y empezó a trabajar en ventas en una compañía de productos dermatológicos, que despidió a empleados a finales de marzo.
Sabel logró llenar su solicitud en línea el 4 de abril, pero recientemente le informaron que no cumple los requisitos. Y ella no sabe por qué.
La última vez que Sabel pudo entrar al sistema CONNECT, la llevó a una página que le pidió que describiera su problema, y para enviarla a una página en que se tomaría una decisión, pero no había un enlace.
“Ni siquiera puedo ver porque no soy elegible”, dijo, señalando que recibió mensajes de error en la página digital todo el lunes. “Ahí es también donde uno empieza el proceso de apelación, de manera que no puedo apelar”.
El Miami Herald hizo una solicitud en Twitter el lunes por la tarde para escuchar a floridanos afectados por los problemas del sistema CONNECT, y a los pocos minutos comenzaron a llegar las respuestas. Las quejas tenían un denominador común: ninguna explicación y ninguna capacidad para comunicarse con alguien que pueda ayudar.
“Me negaron los beneficios por desempleo y perdí mi trabajo por el COVID-19, llevo un mes esperando por la aprobación. Esta mañana me firmé y me enteré que me negaron los beneficios”, escribió Paul Nardozza en un email. “Por favor, pasen esto a las autoridades estatales de la Florida, tienen que ayudar a las personas. Entiendo que la cantidad de personas es mucha, pero las facturas siguen llegando”.
Daniel Flannery escribió para decir que había solicitado los beneficios el 30 de marzo, y se los negaron.
“No me dieron ninguna otra información ni hay forma de apelar. Me dijeron que tengo que comenzar el proceso otra vez”, dijo. “Por favor, publiquen esto para que los demás sepan los problemas que estamos pasando los floridanos”.
Lo que es peor para algunos, ni siquiera pueden entrar a su cuenta para ver si les han negado los beneficios.
“Tratar de entrar es como jugar a la ruleta rusa. Si logras entrar, pasa poco tiempo antes que el sistema de bote”, dijo Karissa Brower, cantinera de Fort Lauderdale quien perdió su empleo el 7 de marzo y más de seis semanas después sigue esperando sus beneficios. “No pudo pagar mis cuentas, me pregunto de dónde podré sacar el dinero”.
En una entrevista, Brower dijo que se siente traicionada por su gobierno estatal, que cerró su negocio pero no está entregando lo que le prometió. Ella quiere trabajar, y se ofendió cuando el ahora senador republicano Rick Scott escribió en una columna de opinión la semana pasada que algunos empleados ganarían más con los beneficios de desempleo que trabajando.
Lo que realmente la molestó fue que lo que Scott dijo en un email de recaudación de campaña, reportado por el Tampa Bay Times, que “los empleados no quieren regresar al trabajo” para seguir ganando los beneficios por desempleo.
“Yo me tomé eso personalmente. Me molesté muchísimo y empecé a llorar porque este tipo no se entera”, dijo Brower, quien señaló que sus beneficios por desempleo serían mucho menos de lo que ganaba en su trabajo. “Este tipo no entiende, con perdón, y además no le importa nada”.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de abril de 2020, 5:27 p. m. with the headline "Florida encuentra maneras de confundir y enfurecer más a los desempleados."