Sur de la Florida

En la primera línea de batalla y sin protección. En riesgo muchos trabajadores de asilos

Cuando trabajaba en el turno de noche, que era a menudo, caminaba por los pasillos y rasgaba las batas protectoras colgadas a la entrada de cada habitación de pacientes con COVID-19.

“Cualquier cosa que hay en la habitación también está en la bata. Está contaminado en el pasillo ahí colgando”, dijo la mujer, asistente de enfermería y con muchos años de trabajo en The Bristol at Tampa Rehabilitation and Nursing Center, un asilo de ancianos de 266 camas con 38 casos activos de COVID-19 y nueve muertes.

Su desafío, dijo, era enviar un mensaje a los administradores que han estado racionando el equipo de protección y obligando a los cuidadores que ayudan a vestirse, alimentarse, bañarse y muchas otras actividades esenciales para los residentes de edad avanzada a ponerse equipo de protección usado.

“Nos daban la máscara normal en el piso de pacientes con COVID, pero deberían darnos las máscaras N95 y un protector facial”, dijo, pero declinó identificarse con su apellido. Todos los jefes de departamento los tenían, pero no estaban cuidando a los pacientes. Nosotros somos los que los cuidamos y nos dijeron que teníamos que usar las mismas máscaras una semana”.

En Hillcrest Health Care and Rehabilitation Center en Hollywood, donde dos residentes murieron de COVID-19 y ocho residentes y personal han dado positivo, asistentes de enfermería “tienen que suplicar para que les den equipo de protección”, dijo una asistente de enfermería al Miami Herald y al Tampa Bay Times.

“Ayer no tenían guantes en las habitaciones”, dijo el lunes. “La gerencia guardó los guantes en la oficina y el director de enfermería dijo que no entrega más porque se los roban”.

Las máscaras, batas y guantes son la armadura para los trabajadores de primera línea que cuidan de los residentes más vulnerables del estado en los 3,800 hogares de ancianos e instalaciones de vida asistida en toda Florida, pero como los funcionarios estatales afirman tener suficientes suministros, tanto el personal como los administradores dicen que hay una desconexión entre las alegaciones y la realidad.

Varios trabajadores dijeron al Herald/Times que el equipo de protección está racionado o acaparado por la administración, dejándolos expuestos y trabajando con miedo. Los administradores nos dijeron que han recibido algunos suministros de las reservas de emergencia del estado, pero muy pocos para satisfacer la necesidad y las deficiencias de suministro son constantes.

Trabajadores de la salud de Renaissance Health and Rehabilitation, un asilo en West Palm Beach, protestaron en las redes sociales la falta de equipo de protección personal que les entregan, en una foto publicada en Twitter el 9 de abril de 2020.
Trabajadores de la salud de Renaissance Health and Rehabilitation, un asilo en West Palm Beach, protestaron en las redes sociales la falta de equipo de protección personal que les entregan, en una foto publicada en Twitter el 9 de abril de 2020. 1199SEIU's Twitter account

Del 1 de marzo al 30 de abril, el número de casos confirmados de COVID-19 en residencias de ancianos y centros de vida asistida aumentó de cero a unos 3,500. Al miércoles, había 3,141 casos activos en centros de atención a largo plazo y 423 muertes, según datos publicados por el Departamento de Salud de Florida. Del total de casos, más de 1,500 eran miembros del personal de residencias de ancianos.

La escasez no es nueva

Al inicio de la pandemia, el equipo de protección personal (EPP) era difícil de conseguir, por lo que la gerencia decidió usar máscaras de tela y pañuelos, y almacenaba suministros usados en bolsas de plástico o papel entre turnos, dijo Margarette Nerette, vicepresidenta del sindicato 1199SEIU United Healthcare Workers East, que representa a los trabajadores en unos 75 hogares de ancianos en la Florida, así como a enfermeras y otro personal en unos 35 hospitales.

Pero ahora, como el estado ha adquirido más suministros, la administración en muchos lugares “todavía está actuando como si hubiera una escasez”, y cuando el sindicato donó 20,000 máscaras KN-95 a hogares de ancianos en Florida para compensar la escasez, algunos hogares todavía no las entregaban a los empleados, dijo.

“Estos trabajadores tienen mucho miedo de ir a trabajar a diario”, dijo. No los contrataron para trabajar en un hospital y una sala de cuidados intensivos, y se preocupan de que puedan llevar la infección a casa y trasmitirla a sus familiares”.

En The Bristol en Tampa, el personal de otras partes de la residencia de ancianos se mantiene alejado del ala donde están los enfermos de COVID-19.

“Nadie quiere hacer lo que yo hago”, dijo una veterana asistente de enfermería que habló con el Herald/Times. Llevan las bandejas de comida hasta la puerta y me las entregan. No hay capacitación para esto”.

La mujer se considera afortunada porque comenzó a mostrar síntomas de COVID-19 y le dijeron que se fuera a casa hace dos semanas y la enfermedad se propagó a decenas de pacientes y personal. Su prueba mostró rastros del nuevo coronavirus, pero no lo suficiente como para ser considerado un caso positivo. Sus médicos la están tratando como si lo hubiera tenido, a la espera de dos resultados negativos.

Extraña a sus pacientes y llora al pensar que muchos de los que atendía han fallecido.

“Hay personas que están en este edificio desde que empecé a trabajar aquí”, dijo el lunes. “Han muerto, personas de mucho aguante que han pasado por algunas cosas, quienes quieren que te sientes y escuches sus experiencias. Y se quedaron solas con otros que no están dispuestos a entrar a sus habitaciones”.

Dijo que cree que si se le hubieran dado una mejor protección todavía pudiera estar cuidado a sus pacientes.

En una declaración al Herald/Times, The Bristol at Tampa negó que haya algún problema con los suministros, pero declinó responder si exigen que el personal vuelva a usar las máscaras y batas varfias veces, o que solo los reemplacen una vez a la semana.

“Nuestro centro tiene un amplio suministro de equipo de protección, pero siempre estamos encantados de aceptar donaciones adicionales’”, expresó el comunicado. “Seguimos las directrices actualizadas de los CDC, al tiempo que trabajamos estrechamente con el Departamento de Salud y las agencias reguladoras”.

DeSantis habla de cadena de suministro

En una conferencia de prensa en Sarasota el martes, el gobernador Ron DeSantis dijo que Florida ha enviado a los trabajadores de la salud, socorristas y centros de cuidado a largo plazo “más de 22.5 millones de máscaras, casi 10 millones de guantes, 1.6 millones de protectores faciales, 1 millón de fundas de zapatos, 450,000 batas, 200,000 frascos de desinfectante de manos, 85,000 gafas y 38,000 coveralls”.

“Así que ha sido una operación logística masiva, realmente enfocada en apoyar a esos trabajadores sanitarios de primera línea”, dijo. Parece que la cadena de suministro está empezando a funcionar un poco mejor que hace seis semanas”.

El problema ha sido la ausencia de información de muchas instalaciones a sus trabajadores.

Algunos centros de atención a largo plazo “no han compartido información con el personal, como cuántos ha habido o si hubo casos de COVID en el edificio, lo que hace que sea muy difícil protegerse o sentirse seguro”, dijo Dale Ewart, vicepresidente ejecutivo de 1199SEIU, el sindicato de trabajadores de la salud más grande del estado”. Retener información pueden ser tan peligroso como no tener equipo de protección o acumularlo sin entrega a los trabajadores, tanto para residentes como para cuidadores. Nuestros miembros han estado trabajando con miedo por sus pacientes, por sí mismos y por sus propias familias”.

Kevin Hall, corresponsal de McClatchyDC, contribuyó a este reportaje. Usted puede comunicarse con Mary Ellen Klas en meklas@miamiherald.com y @MaryEllenKla

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de mayo de 2020, 3:07 p. m. with the headline "En la primera línea de batalla y sin protección. En riesgo muchos trabajadores de asilos."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA