Republicanos critican a Biden sobre Cuba mientras Trump pone la mira en noviembre
Joe Biden ya no tiene a Bernie Sanders para desviar las críticas de Donald Trump.
Biden, el supuesto nominado demócrata a la presidencia, salió en lo fundamental sano y salvo durante la mayoría de la campaña en temas relacionados con Cuba y América Latina. Fue Sanders, el autotitulado demócrata socialista de Vermont, quien atrajo las críticas de los republicanos. Pero ahora que Sanders está fuera del juego, la campaña de Trump está criticando las posturas de Biden sobre la región, lo que pudiera afectar la campaña del ex vicepresidente en la Florida y ayudar a Trump entre los electores hispanos de la Florida.
“Creo que Joe Biden va a tener problemas con mucha gente, especialmente los cubanoamericanos, porque quiere regresar a las políticas de Obama sobre Cuba, dijo Lara Trump, alto asesor de la campaña del presidente, el martes en una teleconferencia con reporteros. “Biden quiere apoyar al régimen de Castro, que ahora está apoyando a Nicolás Maduro en Venezuela, donde la gente se está muriendo de hambre”.
La campaña de Trump planea sacar publicidad política críticos de las políticas de Biden sobre Cuba y América Latina, según el portal noticioso Axios. La campaña de Trump no abordó el martes preguntas sobre la noticia, pero Axios reportó que los anuncios se centrarán en una entrevista que Biden dio el mes pasado aWFOR-CBS4, aliado noticioso del Miami Herald.
Durante la entrevista, Biden dijo que restaurará las políticas del gobierno del presidente Barack Obama hacia Cuba, que reanudaron las relaciones diplomáticas y aliviaron las restricciones a los viajes y el comercio, políticas que Trump echó atrás tras asumir el cargo en 2017.
Biden, quien como vicepresidente se ocupó de los asuntos de Centro y Sudamérica entre 2008 y 2016, dejó en claro sus intenciones sobre Cuba semanas antes. En una entrevista en American Quarterly publicada a principios de marzo, Biden dijo que impulsaría elecciones libres y justas en Venezuela y “echaría atrás las fracasadas políticas de Trump que han infligido tanto daño al pueblo cubano y no han hecho para impulsar la democracia y los derechos humanos”.
Pero fue la entrevista de Biden en Miami —después que Sanders anunció su retiro de la carrera presidencial— la que fue recibida con críticas de los republicanos, quienes lo atacaron por ser insensible a las violaciones a los derechos humanos en la isla y el apoyo de La Habana a la dictadura de Maduro.
“Es una bofetada para los cubanos que tuvieron que dejar su tierra, huir de la persecución, encontrar la libertad y construir una nueva vida en Estados Unidos”, dijo en una entrevista Mercedes Schlapp, cubanoamericana y alta asesora de la campaña de Trump.
En un comunicado del martes, la campaña de Biden dijo que las políticas de Trump hacia América Latina son las que han fracasado,
“Aunque el presidente Trump quisiera jugar al duro, sus políticas hacia Cuba no han hecho nada por impulsar la democracia y los derechos humanos en la isla, y en su lugar han afectado al pueblo cubano al limitar los viajes y los contactos entre las familias”, dijo un portavoz. “Como presidente, el vicepresidente Biden echará atrás las políticas fallidas de Trump, pondrá fin a la innecesaria separación de las familias cubanas, y en su lugar impulsará una política de avance de los intereses de Estados Unidos y empoderará al pueblo cubano, especialmente los millones de cubanos que han sufrido durante decenios”.
Las políticas sobre Cuba ay América Latina no parecen ser una prioridad para la campaña de Biden, que el lunes comenzó a publicar en las redes sociales en la Florida y otros estados clave un anuncio en que critica la manera en que Trump ha manejado la crisis del coronavirus. Pero el enfoque de los republicanos sobre Biden sobre América Latina ocurre en momentos que el ex vicepresidente parece liderar a Trump entre los electores hispanos por márgenes más pequeños que los de Clinton en 2016, cuando la candidata derrotó a Trump entre los hispanos pero de todas formas perdió la Florida.
Encuestas realizadas en abril identificaron que Biden, en el mejor de los casos, tenía 18 puntos de ventaja sobre Trump entre los electores hispanos en la Florida, aproximadamente la mitad de la ventaja que Clinton tuvo el día de las elecciones de 2016, según encuestas a boca de urna de CNN en ese momento.
Hizo puso nerviosos a algunos activistas demócratas e hispanos sobre los esfuerzos de la campaña por ganarse a electores hispanos en un estado donde esa actividad es costosa y hay electores de un amplio rango de orígenes nacionales.
“Tenemos estudio tras estudio que han probado empíricamente que para que los demócratas tengan la oportunidad de ganar en la Florida en una elección presidencial tienen que contar con un apoyo y una asistencia a las urnas históricos” entre los electores hispanos, dijo Fernand Amandi, encuestador demócrata cuya firma, Bendixen & Amandi International, produjo anuncios políticos en español para la campaña de Obama en 2012. “Si no pueden hacer eso, no podrán ganar en la Florida”.
Pero las críticas probablemente tengan una consecuencia doble, dijo el estratega demócrata Christian Ulvert, quien agregó que criticar a Biden por Cuba es probablemente una estrategia de la campaña de Trump para impulsar la asistencia a las urnas entre los electores cubanoamericanos, quienes a diferencia de la mayoría de los electores hispanos, se inclinan por los republicanos.
Trump mantiene un apoyo mucho más fuerte entre los electores hispanos que en 2016, cuando una encuesta de la Universidad Internacional de la Florida concluyó que aventajaba a Hillary Clinton por solo 4 puntos entre los cubanoamericanos. Y en 2020, Trump está cortejando a electores que han llegado a la Florida desde Venezuela, que sigue en medio del caos económico y político, y desde Nicaragua, que también enfrenta problemas bajo el presidente Daniel Ortega.
“Eso va a movilizar a los electores cubanos mayores de 65 años”, dijo Ulvert, cuya familia es de Nicaragua.
Al mismo tiempo, en un esfuerzo que Ulvert cree está coordinado, algunos republicanos miembros de la Comisión de Miami-Dade han seguido vinculando con Cuba temas relacionados con el brote de coronavirus en el sur de la Florida. La semana pasada, cuando votaron contra exigir paga por enfermedad para los empleados y contratistas de seguridad en el Aeropuerto Internacional de Miami, el comisionado cubanoamericano Esteban “Steve” Bovo dijo que esas políticas son del tipo que implementan “Nicaragua, Venezuela y Cuba”.
Mientras tanto, hay pruebas de que la popularidad del embargo comercial impuesto por el entonces presidente John F. Kennedy está aumentando después de perder apoyo entre los electores cubanos. Una encuesta de FIU en 2018 mostró que los cubanoamericanos estaban divididos aproximadamente a la mitad sobre el embargo dos años después de mostrarse en contra por un margen de 2 a 1.
“Cuando [el acercamiento] ocurrió, tuvo mucho apoyo”, dijo Carlos Odio, asistente de la administración de Obama quien ahora dirige EquisLabs, una firma de investigación de asuntos hispanos. “Pero desde entonces hay indicaciones de que ha sido convertido en un martillo conta los demócratas”
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de mayo de 2020, 6:00 a. m. with the headline "Republicanos critican a Biden sobre Cuba mientras Trump pone la mira en noviembre."