Restaurantes de Miami-Dade abren este lunes. ¿Ya es seguro comer afuera?
Mira los baños.
Eso es lo primero que la doctora que ayudó a elaborar las pautas de Miami-Dade para reabrir restaurantes va a hacer cuando salva a cenar por primera vez desde que las autoridades cerraron los restaurantes por el coronavirus.
“Odio los gérmenes. Si los baños están sucios, no como en ese lugar. Quiero ver que sigan las normas existentes de antes del coronavirus “, dijo la Dra. Aileen Marty, especialista en enfermedades infecciosas y profesora de la Facultad Herbert Wertheim de Medicina de la Universidad Internacional de Florida.
El Condado Miami-Dade anunció la semana pasada que permitiría a los restaurantes reabrir este lunes con una capacidad de 50%, mayor que la de 25% del gobernador Ron DeSantis había aprobado para el resto del estado..
Pero otras ciudades, como Miami, Miami Beach y Miami Gardens, se han unido para decir que no permitirán que los restaurantes reabran hasta el 27 de mayo.
Eso deja a los comensales de Miami-Dade y a los trabajadores de restaurantes con la pregunta más importante: ¿Qué seguro es volver a los restaurantes el lunes?
“El riesgo de ir a un restaurante no va a ser cero”, dijo la Dra. Mary Jo Trepka, presidenta del Departamento de Epidemiología de la Facultad de Salud Pública de FIU. “Se trata de reducir el riesgo al máximo posible”.
Comer en restaurantes plantea un desafío particular en el control de la propagación del coronavirus, en lo fundamental porque grupos de personas están juntos en un área cerrada donde el aire recircula, concuerdan Trepka y Marty.
Un estudio realizado en China y publicado por los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) muestra cómo el sistema de aire acondicionado esparció partículas del virus un restaurante en Guanzhou de un cliente infectado pero asintomático, contagiando a otros nueve sentados en diferentes mesas.
Y ahora, por primera vez desde que los gobiernos impusieron una orden de permanecer en casa, se permitirá que las personas que hayan estado en cuarentena se hayan puesto en cuarentena por separado puedan reunirse para comer, incluso en una misma mesa.
Los comensales en diferentes mesas tendrán que estar a seis pies de distancia, la distancia recomendada por los CDC, para reducir la propagación del virus hasta en 99%.
Pero según las nuevas directrices de Miami-Dade, hasta cuatro comensales que hayan estado aislados por separados pueden cenar juntos en la misma mesa mientras mantengan tres pies entre sí, la distancia recomendada por la Organización Mundial de la Salud que debe reducir el riesgo en 95%.
Las personas que vivan juntas pueden sentarse hasta seis en una mesa y no tienen que observar la regla de los tres pies. Además, muchas mesas tienen solo entre 26 y 32 pulgadas de ancho.
Esto, a raíz de nuevo estudio de la Academia Nacional de Ciencias, sugiere que hablar normalmente en ambientes cerrados, como los restaurantes, puede contribuir “sustancialmente” a la propagación del virus.
“Depende de cada uno de nosotros proteger la salud de otras personas”, dijo Trepka.
Menos importante que el 25% o 50% de capacidad, dijo, es el requisito de que los comensales y empleados mantengan distancias apropiadas.
El distanciamiento físico y el uso de máscaras, incluso las máscaras de tela caseras, serán de vital importancia, particularmente en el entorno de restaurantes, dijo Marty.
Eso, admite, es un reto para los trabajadores de la cocina de los restaurantes, que deben trabajar a corta distancia unos de otros. Además, a diferencia de un comensal que podría pasar una hora expuesto en un restaurante, los trabajadores de todo el restaurante pasarán largos turnos expuestos a más personas durante más tiempo.
“El riesgo es automáticamente mayor para los trabajadores”, dijo Marty.
Los trabajadores que se sientan enfermos no deben ser penalizados no ir a trabajar, dijo Trepka, y se les debe pagar para que darse en casa.
“Si no protegen a sus empleados, podrían infectar a sus propios clientes”, dijo.
Los restaurantes están tratando de ser creativos dentro de las reglas. Pubbelly Sushi estrenará módulos con tabiques en su restaurante en Aventura.
Lo que mantiene a Marty despierta, dijo, son los llamados superpropagadores, personas que tienen una disposición natural para propagar el virus, por lo general sin saberlo. Podría ser un restaurante, o un empleado. En un caso, una sola persona de un coro en el estado de Washington contagió si saberlo a 52 personas más.
Marty sugirió dos enfoques para rastrear a posibles superpropagadores en los restaurantes de Miami-Dade: restaurantes que revisan una lista de requisitos todos los días y una reunión al final día para saber quién puede haber tenido contacto con una persona infectada.
Ninguno de esos requisitos llegó a las directrices que finalmente se han implementado.
“Mientras más rápido te percatas de un problema, más rápido puedes contenerlo. Y la única manera de hacerlo es estar consciente todo el tiempo”, dijo. “Tenemos que poder identificar, aislar y tratar a estas personas, y la única manera de hacerlo es a través del rastreo de contactos”.
¿La forma más segura de salir a cenar? Sentarse afuera, concordaron los especialistas. La ciencia dice que estar en un espacio cerrado con alguien que pudiera ser portador del virus es un riesgo mucho mayor.
“Al primer restaurante que vaya me sentaré al aire libre”, dijo Marty.
“Es mucho más seguro”, dijo Trepka.
Las pautas de Miami-Dade sobre restaurantes se llevan 10 paginas. Abordan la mejora de la filtración de aire acondicionado, colocar desinfectante para las manos en la puerta, recomienda tener personal separado algunas funciones y colocar divisiones de para correr y limpiar platos y barreras de plexiglás en la caja. El personal debe lavarse las manos cada 30 minutos, incluso después de cambiarse de guantes.
Las reglas son extensas.
“Voy a ir a un restaurante que sé que está siguiendo las reglas que ponemos en marcha”, dijo Marty.
Dicho esto, la primera fase de la reapertura aconseja a las personas de las categorías de riesgo —los comensales mayores de 65 años o que tengan el sistema inmunológico comprometido— que se queden en casa.
Marty dijo que su madre, de 82 años, seguirá aislada. Y la madre de Trepka, de 80 años, no irá a un restaurante pronto.
“¿Quisiera yo que fuera a un restaurante?”, se preguntó Trepka. “No, no creo que valga la pena.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2020 a las 1:29 p. m. con el titular "Restaurantes de Miami-Dade abren este lunes. ¿Ya es seguro comer afuera?."