Escenas de destrucción —aunque pocas lesiones— a la mañana siguiente de protestas en Miami
Cuando el sol salió el domingo por la mañana, Miami pudo echar un primer vistazo a los daños causados por manifestaciones el sábado por la noche que se volvieron violentas después de un comienzo pacífico para protestar por la muerte de George Floyd, parte de una ola de protestas en todo el país tras la muerte de un hombre negro bajo custodia de la Policía en Minneapolis la semana pasada.
Afuera de la sede de la Policía de Miami, donde agentes dispararon gas lacrimógeno y balas de goma contra los manifestantes que lanzaban piedras y botellas la noche anterior, una docena de policías con cascos y escudos custodiaban la entrada el domingo por la mañana, una hora después de levantare el toque de queda. A una cuadra de distancia estaban los restos de un auto patrullero calcinado.
La presencia policial también era significativa en Bayside Marketplace, que permanecía cerrado después que manifestantes rompieron vitrinas y robaron en varias tiendas que habían reabierto recientemente tras un mes debido a la pandemia.
Y en el campus del Miami Dade College en el downtown, los manifestantes dejaron un rastro de ventanas rotas, máquina dispensadoras vandalizadas y graffiti en las paredes, aunque la mayor parte del Wolfson Campus parecía intacto.
Los disturbios del sábado coincidieron con un espectáculo de fuegos artificiales en el downtown de Miami, que tenía por fin rendir homenaje a los trabajadores de emergencias durante la epidemia, lo que se agregó a la confusión y la tensión en una comunidad que batalla por salir de un cierre de varios meses.
La Policía de Miami-Dade dijo que 38 personas fueron arrestadas durante la noche, aunque no está claro bajo qué cargos. No se han reportado muertes ni lesiones serias. Juan Diasgranados, encargado de relaciones públicas del Departamento de Prisiones de Miami-Dade, dijo que agencias policiales de todo el condado estaban procesado el domingo por la mañana los arrestos y cargos.
Los actos de vandalismos en todo el downtown de Miami provocaron molestias y retos significativos para algunos el domingo por la mañana.
Pero en general los daños parecían menos de lo temido tras una tensa y caótica noche de sábado en que los policías lanzaron gas lacrimógeno contra las multitudes mientras autos patrulleros incendios llenaban de humo el downtown. Los manifestantes también marcharon por la I-95 y bloquearon el tráfico.
En Bayside Marketplace, afuera de la tienda de Lacoste había vidrios rotos, una de varias vandalizadas el sábado.
Agentes de Miami estaban frente a un puñado de tiendas con los vidrios rotos y vandalizadas.
Pero la destrucción no fue tanta como se temía, y numerosas tiendas escaparon a la violencia, pudimos constatar durante un breve recorrido por una parte del Bayside.
Afuera, Moses Hernández, de 20 años y sus amigos apresuraban a llegar al lugar poco después de las 7 a.m., buscando un baño en algún lugar.
“No hay nada abierto”, dijo Hernández, empleado de comercio minorista.
Dio que llegó la noche anterior para visitar una día antes que reabrieran las playas la visita, un día antes tras semanas de cierre por la epidemia.
“Solo quiero encontrar un lugar para sentarme y descansar”, dijo.
A pocas cuadras de distancia, varios policías de Miami con escudos y cascos custodiaban la entrada de la sede policial. Las calles estaban vacías excepto por los periodistas y autos que pasaban.
Miami-Dade suspendió el sábado todo el transporte público en respuesta a las violencia. Los trabajadores varados que trataban de regresar a casa el sábado intentaban buscar una forma de regresar el trabajo el domingo por la mañana.
“Tengo que caminar seis millas. La gente trabajadora necesita el autobús”, dijo Aramís Galsardo, de 37 años y trabajador de la construcción, tras esperar en vano por el transporte público frente a Bayside.
Galsardo se enteró finalmente por la policía que el autobús no iba a a pasar, así que cruzó Biscayne Boulevard para llegar caminando tarde, a su centro de trabajo sobre el rio Miami.
“No es mi culpa”, dijo.
El alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, quien declaró un estado de emergencia local y u toque de queda el sábado por la noche, dijo que el toque de queda se repetirá de las 8 p.m. del domingo a las 6 6 a.m. del lunes.
Después de implementarse el toque de queda el sábado a las 10 p.m., la Policía llegó todo el downtown, donde los manifestantes seguían en las calles y otros continuaban vandalizando y robando en tiendas.
Los agentes marcharon en grupo por las calles, lanzando gas lacrimógeno, que podía sentirse a varias cuadras de distancia. Para las 11:30 p.m., las autoridades habían arrestado a más de 10 personas y en general habían despejado las calles en el downtown Miami.
Las manifestaciones en Miami se desarrollaron de manera similar a otras ciudades en el país para protestar contra la muerte de Floyd, un hombre negro que murió después que un policía blanco le presionó la rodilla contra el cuello durante más de 8 minutos el 25 de mayo en Minneapolis. Un video del incidente, en el que se ve a Floyd pasando trabajo para respirar, se hizo viral y ha provocado protestas nacionales contra el proceder de la policía en todo el país.
Pero las protesta en Miami no parecieron llevar a mucha destrucción ni arrestos como en otras partes del país, como en Los Ángeles y Atlanta, pero más notablemente en Minneapolis, donde los amotinados robaron en tiendas, atacaron a policías e incendiaron una estación de policía.
En otras ciudades de la Florida también hubo protestas el sábado.
En Tallahassee, capital del estado, los manifestante coreaban “sin justicia no hay paz” mientras marchaban hacia la estación de Policía, mientras un camión rojo con placas de Georgia se le encimaba a la multitud. En Tampa, los manifestantes insultaron a los policías —y a la prensa— pero la manifestación fue pacifica.
Una protesta en Coral Gables, una de las comunidades más ricas del condado, trajo a una multitud de unas 100 personas. Los manifestantes habían coordinado con la Policía de Coral Gables, lo que provocó la burla de algunos activistas en los medios sociales.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de mayo de 2020 a las 0:28 p. m. con el titular "Escenas de destrucción —aunque pocas lesiones— a la mañana siguiente de protestas en Miami."