Sur de la Florida

Justo antes de presentarlo a los funcionarios estatales, FIU reescribió su plan de reapertura

Después de cerrar rápidamente sus instalaciones para evitar la propagación del nuevo coronavirus a principios de marzo, la Universidad Internacional de Florida encargó a mediados de abril a un grupo de unas 25 personas, incluido el jefe de la policía y algunos de sus mejores expertos en salud, la tarea de crear un plan para traer a estudiantes, profesores y personal de vuelta a sus campus.

A finales de mayo, poco después de que el Nuevo Herald presentara una solicitud de registros públicos, la universidad estatal publicó el primer borrador del plan de repoblación, llamado “Panthers Protecting Panthers”. El documento especificaba tres fases de reapertura y disponía que FIU se moviera lentamente de una a otra dependiendo de cuando las condiciones de la comunidad fueran seguras para hacerlo.

Cada fase especificaba criterios que permitirían a la universidad lanzarla. Por ejemplo, la Fase 1 comenzaría cuando el Departamento de Salud de Florida registrara una trayectoria descendente de 14 días de casos positivos de COVID-19, y aumentaran las pruebas y el rastreo de contactos. Respectivamente, cada fase enumeraba lo que podría suceder durante ella. La Fase 1 permitía que un número limitado de empleados volviera a trabajar en los campus con turnos escalonados, distanciamiento físico y mascarillas. También durante la Fase 1 los laboratorios, las aulas y los espacios de trabajo se reconfigurarían para garantizar el distanciamiento físico.

Durante semanas, los líderes universitarios promocionaron repetidamente la flexibilidad del plan, diciendo que les permitiría regresar de prisa a una fase previa si la crisis empeoraba. La Junta de Directores de FIU aprobó una versión de ese plan con las fases durante su reunión más reciente, el 16 de junio.

Pero el martes, cuando la universidad pública presentó el documento a la Junta de Gobernadores de Florida para su consideración final, el plan había sido editado para dejar de lado toda mención de las fases detalladas y los criterios correspondientes.

La Junta de Gobernadores dio luz verde al documento, que todavía se considera un “documento latente” y podría cambiar aún más, pero la decisión ha llevado a algunos docentes a sentirse incómodos con el nuevo plan y con miedo de criticarlo públicamente.

El presidente Mark Rosenberg comentó por primera sobre la modificación del plan en un correo electrónico enviado el miércoles por la mañana a la comunidad universitaria. “Si bien las primeras versiones de este plan identificaron ‘fases’ de apertura progresiva del campus, ahora estamos enfocados en un acercamiento más flexible para el aprendizaje de otoño, que depende de una amplia gama de modalidades de aprendizaje, destinadas a satisfacer las necesidades de los estudiantes”, escribió.

Las diferentes “modalidades de aprendizaje” a las que Rosenberg se refirió son los cuatro tipos de clases que se llevarán a cabo: presencial, totalmente en línea, híbrido (una combinación de presencial y en línea) y “control remoto sincrónico aprobado” (al mismo tiempo, pero no en el mismo lugar). Debido a que los diferentes métodos de aprendizaje ya se habían incluido en el plan, estos no están reemplazando las fases.

¿Por qué FIU cambió su plan?

El 16 de junio, el día en que la Junta de Directores de FIU aprobó el plan, el Rector Kenneth Furton mencionó que la universidad ya había comenzado el proceso de reapertura, diciendo que la Fase 1 era “esencialmente en lo que nos estamos moviendo ahora”, a pesar de que los datos locales relativos a los casos COVID no se alineaban con los criterios necesarios para esa fase en ese momento.

Cuando se le preguntó en una entrevista este jueves si esa disparidad era la razón por la cual FIU editó el documento, Furton dijo que no.

Cuando se le preguntó por qué FIU había abandonado la estrategia progresiva, Furton proporcionó respuestas contradictorias. Primero dijo que era necesario acortar el plan para cumplir con el límite de páginas de la Junta de Gobernadores (20 a 25 páginas, según la portavoz de FIU, Madeline Baro). Luego dijo: “hubo un malentendido de que nada iba a suceder hasta la Fase 3.” Cuando se le preguntó por qué el plan no se modificó para incluir más pasos durante las dos primeras fases en lugar de deshacerse de ellas por completo, Furton dijo que tenían la intención de facilitar la comprensión a la comunidad. Luego dijo que las fases no eran consistentes con las redactadas por los funcionarios locales y estatales.

Finalmente, Furton decidió que el plan había sido cambiado porque era demasiado restrictivo y que el subcomité de salud del grupo de trabajo de FIU quería incluir otros factores que podrían aumentar la repoblación o reducirla. ¿Qué factores? Fue entonces cuando dijo que la presidenta del subcomité, la Dra. Eneida Roldan, CEO de la Red FIU HealthCare, era la indicada para responder la pregunta.

Cuando se le contactó más tarde, el jueves por la tarde, Roldán dijo que el plan no había cambiado mucho porque aún incluía las mismas pautas de seguridad: encuestar a los miembros de la comunidad a través de una aplicación móvil para ver si tenían síntomas, aumentar la desinfección, el distanciamiento social, las coberturas faciales cuando no era posible mantenerse a seis pies de distancia y un reducido número de personas en campus, entre otras medidas.

Las viejas fases y el nuevo plan “fluido”

Roldan dijo que el plan ya no cumplía con ningún criterio específico. Estas son las métricas que FIU planeaba tener en cuenta para activar o desactivar cada fase:

▪ La Fase 1 comenzaría cuando el Departamento de Salud del estado indicara una trayectoria descendente de 14 días de casos positivos de COVID-19, y aumentaran las pruebas y el rastreo de contactos.

▪ La Fase 2 comenzaría cuando el Departamento de Salud del estado registrara una trayectoria descendente “sostenible” de 14 días de casos nuevos por día, y “el número de casos nuevos y el porcentaje de pruebas COVID-19 positivas estén en un solo dígito” en los condados Palm Beach, Broward y Miami-Dade. Los criterios adicionales para la segunda fase incluyeron la disponibilidad de un aumento en las pruebas y el seguimiento de contactos, y la “preparación” en la universidad para aumentar la fuerza laboral y la capacidad de los estudiantes en los campus.

▪ La Fase 3 comenzaría cuando los datos del DOH indicaran “poca o ninguna propagación en la comunidad por el número de casos reportados, sin evidencia de un resurgimiento de casos, y con pruebas sólidas y rastreo de contactos ampliamente disponibles” en Palm Beach, Broward y Miami-Dade.

Entonces, si las fases desaparecieron, ¿cuál es el nuevo criterio que FIU considerará?

“El criterio es tener una infraestructura en lugar que responda a la situación fluida”, dijo Roldan.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2020, 5:30 a. m. with the headline "Justo antes de presentarlo a los funcionarios estatales, FIU reescribió su plan de reapertura."

Jimena Tavel
Miami Herald
Jimena Tavel covers higher education for the Miami Herald and el Nuevo Herald. She’s a bilingual reporter with triple nationality: Honduran, Cuban and Costa Rican. Born and raised in Tegucigalpa, Honduras, she moved to Florida at age 17. She earned her journalism degree from the University of Florida in 2018, and joined the Herald soon after.
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