Encausado en Florida ex informante federal vinculado con la ‘Casa de la Muerte’ en México
Un famoso informante del gobierno en la larga guerra contra las drogas enfrenta ahora cargos de narcotráfico tras quedar atrapado en una operación encubierta.
La operación se desarrolló en una casa de Hialeah y en La Carreta y un Dunkin’ Donuts en Miramar, lo que llevó a la detención de Guillermo Eduardo Ramírez Peyro durante lo que los fiscales dicen que fue un intento de comprar cinco kilos de cocaína por $120,000 a alguien que se dedicaba a ese negocio, una fuente confidencial de las autoridades federales.
Ramírez Peyro, conocido desde hace mucho como ex informante pagado de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, era sospechoso de ayudar a un cartel mexicano a llevar a cabo una serie de asesinatos espantosos a principios de los años 2000 en un caso que llegó a conocerse como la “Casa de la Muerte”.
Ramírez Peyro fue policía en México y se unió al Cartel de Juárez, donde ascendió en una de sus células hasta convertirse en uno de los lugartenientes del líder del grupo en el manejo de la organización de drogas, como una casa en Juárez que fue usada como cámara de tortura y asesinato donde hubo al menos docena de muertes, según la publicación en línea Narco News.
A pesar de las acusaciones, Ramírez Peyro nunca enfrentó cargos relacionados con la “Casa de la Muerte”. Estuvo detenido varios años en un centro federal de inmigración, pero finalmente evitó la deportación a México, donde alegó que enfrentaría una muerte segura a manos del cartel.
Ramírez Peyro, arrestado en el sur de la Florida, está en el Centro Federal de Detención en el downtown de Miami después de que un juez federal se negó a dejarlo salir bajo fianza por considerarlo un riesgo de fuga.
En la orden de detención, el juez citó una sentencia de prisión potencialmente larga, junto con “las pruebas contundentes en su contra, la ciudadanía mexicana del acusado, sus conexiones con México y los carteles mexicanos, los múltiples documentos de identificación que el acusado llevaba y su falta de relaciones en la zona de Miami”.
Christian Dunham, abogado de oficio federal de Ramírez Peyro, se negó a hacer declaraciones el martes. Su cliente enfrenta a cargos de confabulación para distribuir cinco kilos de cocaína.
La oficina de ICE en El Paso, Texas, donde Ramírez-Peyro una vez trabajó como informante, no respondió a una solicitud de declaraciones.
En marzo y abril, Ramírez Peyro se reunió con una fuente confidencial del FBI para organizar la compra de la cocaína durante las reuniones grabadas en La Carreta y Dunkin’ Donuts en Miramar, según la fiscalía federal. Durante algunas de las reuniones, estuvo acompañado por un cómplice identificado sólo como “Pollo” en los documentos judiciales.
Según una denuncia penal del FBI, hizo un pago inicial de $20,000 y luego coordinó el pago de otros $50,000 —dinero en efectivo que retuvo en una casa de Hialeah y se lo mostró al informante del FBI— para recoger la cocaína en el estacionamiento de La Carreta.
Pero antes de llegar, la Policía de Miramar lo paró en la calle y los agentes del FBI se hicieron cargo de la situación.
“Mientras Ramírez Peyro conducía hacia [La Carreta] ... fue detenido por la Policía de Miramar”, según la denuncia penal. “La Policía de Miramar posteriormente recuperó $50,000 del auto. Ese era el mismo dinero que Ramírez Peyro le había mostrado al [informante del FBI], y que tenía la intención de usar para comprar los cinco kilogramos de cocaína de la [fuente confidencial]”.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de julio de 2020, 5:24 p. m. with the headline "Encausado en Florida ex informante federal vinculado con la ‘Casa de la Muerte’ en México."