Sur de la Florida

Docentes de la Universidad de Miami molestos por reapertura pese a crecientes casos de COVID

UM otorgó a sus casi 17,000 estudiantes el poder de decidir cómo aprender, pero no hizo lo mismo para muchos de sus aproximadamente 16,000 docentes y empleados administrativos, dijeron algunos trabajadores.
UM otorgó a sus casi 17,000 estudiantes el poder de decidir cómo aprender, pero no hizo lo mismo para muchos de sus aproximadamente 16,000 docentes y empleados administrativos, dijeron algunos trabajadores. hcohen@miamiherald.com

Mientras el Condado Miami-Dade reporta miles de casos de COVID-19 a diario, algunos profesores y miembros del personal de la Universidad de Miami están rechazando el plan de la institución de reabrir sus campus en otoño, quejándose de que la administración ha ignorado sus preocupaciones sobre seguridad personal.

La universidad privada, con sede en Coral Gables, otorgó a sus casi 17,000 estudiantes el poder de decidir cómo aprender, pero no hizo lo mismo para muchos de sus aproximadamente 16,000 docentes y empleados administrativos, dijeron algunos trabajadores.

Los estudiantes tienen dos opciones: tomar clases completamente en línea, o regresar al campus y tomar algunas clases en persona y otras en línea. UM alentó a los profesores con afecciones médicas subyacentes, según lo definido por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, a solicitar adaptaciones, pero no le dio el mismo beneficio a aquellos que simplemente se sienten inseguros.

“Personalmente, no me siento a salvo enseñando cara a cara”, dijo Scot Evans, miembro del Senado de la Facultad y presidente del capítulo de la UM de la Asociación Americana de Profesores Universitarios. “No estoy en ninguna categoría de riesgo y no tengo ningún familiar en casa, pero al mismo tiempo hay tanta incertidumbre sobre esta enfermedad y sus efectos que no me siento cómodo al estar expuesto”.

Más de una docena de profesores, presentadores y estudiantes de posgrado de UM hablaron sobre inquietudes similares con el Herald. Los empleados cuestionaron el enfoque de arriba hacia abajo de UM en el proceso de toma de decisiones. Más de 500 miembros de la facultad firmaron una petición en busca de control sobre cómo enseñarán, lo que Evans calificó como una “rebelión”.

Una portavoz de UM rehusó programar una entrevista. En cambio, envió una declaración escrita acreditada a Jeffrey Duerk, el vicepresidente ejecutivo de asuntos académicos y rector de UM.

En el texto, Duerk calificó el proceso de reapertura como “complejo” y dijo que UM ha estado trabajando con “profesores, decanos, el Senado de la Facultad, Asuntos Estudiantiles, Operaciones y Planificación de Instalaciones, y numerosos expertos en salud pública en soluciones seguras”.

Duerk dijo que “toda la facultad pudo presentar una solicitud de modificaciones y / o adaptaciones para la enseñanza”.

Reuniones especiales

Duerk, el presidente Julio Frenk y los líderes del Senado de la Facultad recibieron el miércoles la petición que suplicaba a la administración “que reconozca el derecho de todo el personal docente a decidir por sí mismos”. Duerk no mencionó la petición en su declaración del miércoles.

El presidente de la Universidad de Miami, Julio Frenk, con corbata naranja, discute sobre el aumento de la demanda durante la pandemia de coronavirus con los doctores de la Facultad de Medicina Miller de UM en el campus médico.
El presidente de la Universidad de Miami, Julio Frenk, con corbata naranja, discute sobre el aumento de la demanda durante la pandemia de coronavirus con los doctores de la Facultad de Medicina Miller de UM en el campus médico. University of Miami

El Senado de la Facultad se reunió el jueves para una reunión especial con representantes del rector y del presidente para abordar estos temas. Evans dijo que no llegaron a ningún acuerdo. Asimismo, a través de la universidad se están llevando a cabo otras reuniones entre la gerencia y los miembros de departamentos y escuelas.

Evans dijo que el problema se deriva del modelo de negocios de UM, que trata a los estudiantes como clientes y, por lo tanto, los ve como su “electorado principal”. Por eso, dijo, UM da prioridad a quienes pagan la matrícula.

“Pero hacer eso y luego no consultar con aquellos de nosotros que estamos en primera línea en las aulas parece, en el mejor de los casos, un gran descuido y, en el peor de los casos, algún tipo de abuso de poder”, dijo.

Los estudiantes tienen hasta el 27 de julio para completar una encuesta comunicándole a la universidad cómo prefieren aprender. Eso es aproximadamente tres semanas antes de que comiencen las clases el 17 de agosto. La fecha límite, dicen los profesores, les deja poco o nada de tiempo para planificar sus cursos.

Puestos en una ‘posición difícil’

John Funchion, profesor asociado del Departamento de Inglés, dijo que vive con alguien clasificado como “en riesgo”, por lo que solicitó enseñar en línea, pero aún no ha recibido respuesta de la universidad.

Este verano, dio una clase de ficción gótica y dijo que tuvo más de un mes para reestructurar el contenido para enseñarlo en línea. Anhela lo mismo para el otoño.

“Estamos en una posición difícil porque cuanto más nos acercamos al semestre de otoño, más difícil será diseñar un curso de calidad”, dijo.

Los profesores también siguen preocupados por las nuevas dinámicas dentro del aula. Muchos cuestionaron el impacto de las barreras de plexiglás entre ellos y los estudiantes, y encontraron alarmante que tuvieran que vigilar el uso de máscaras.

“El tema común es el control de arriba hacia abajo sobre la entrega del curso y que eso venga de personas que realmente no pasan tiempo en el aula es muy problemático”, dijo Funchion.

Cuando UM lanzó por primera vez sus planes para el otoño, Funchion dijo que estaba de acuerdo. Pero las condiciones han cambiado.

Desde el 8 de julio, la tasa de positividad de los casos de COVID-19 en Miami-Dade ha oscilado entre el 16.7% y el 26.5%, muy por encima del máximo del 10 por ciento que les gusta ver a los funcionarios de salud pública. El viernes, el condado reportó 3,362 casos confirmados adicionales.

Y a lo largo de la creciente crisis, Funchion se ha sentido excluido.

“Sentimos que no éramos parte de ninguna de las conversaciones, y eso es realmente angustiante y molesto”, dijo Funchion. “Y si el objetivo final es ofrecer la mejor experiencia educativa para los estudiantes, entonces se debe hablar con los educadores”.

‘No estoy orgullosa de cómo UM se está comportando’

Cuando se le preguntó en una entrevista el viernes pasado sobre lo que tomaría para que UM cancelara su plan de reapertura, Duerk rehusó comentar al respecto y le dijo a una reportera que no quería que ella “se equivocara”.

Funchion dijo que lo que los gerentes de UM han dicho indirectamente es que la administración solo retrocederá si el Condado Miami-Dade ejecuta una orden de quedarse en casa.

“La pregunta que tengo es: ¿el alcalde y los comisionados del condado saben que se les ha encomendado esencialmente determinar cómo se impartirá la educación en la Universidad de Miami?” dijo Funchion.

El alcalde del Condado Miami-Dade, Carlos Giménez, habla durante una reunión con el gobernador de Florida Ron DeSantis y los alcaldes del Condado Miami-Dade durante la pandemia de coronavirus, el martes 14 de julio de 2020 en Miami.
El alcalde del Condado Miami-Dade, Carlos Giménez, habla durante una reunión con el gobernador de Florida Ron DeSantis y los alcaldes del Condado Miami-Dade durante la pandemia de coronavirus, el martes 14 de julio de 2020 en Miami. Lynne Sladky AP

El martes, Frenk envió un correo electrónico a la comunidad de la universidad delineando las medidas de seguridad, que incluyen toques de queda nocturnos, controles de temperatura “al azar”, “uso obligatorio de cubiertas faciales”, cuarentenas bajo ciertas condiciones y cuestionarios de salud en una aplicación móvil todos los días.

Yolanda Martínez-San Miguel, profesora y presidenta del Departamento de Lenguas y Literaturas Modernas, le envió una respuesta, expresando su “decepción” y diciendo que se siente “excluida”.

Martínez-San Miguel dijo que Frenk, un experto en salud de renombre mundial, compartió información engañosa en su correo electrónico.

Frenk escribió: “El viernes pasado, se le preguntó directamente al Dr. Anthony Fauci si las escuelas podían reabrir de manera segura. Su enfoque recomendado era este: ‘Tienes que decir, voy a tratar de abrir las escuelas, lo mejor que pueda. Y si hay problemas con la actividad del virus, intentare mitigarlo mediante algunas capacidades creativas’”.

Martínez-San Miguel dijo que Fauci se refirió a las escuelas K-12, y la transcripción completa muestra que también dijo: “La decisión debe tomarse estado por estado, dependiendo de las tasas de infección en cada región”.

“La cita compartida simplemente esta sacada de contexto”, dijo.

Además, Martínez-San Miguel criticó al gabinete de Frenk por una reunión que sostuvo el 30 de junio, que no permitió a los empleados hacer preguntas en vivo. En cambio, el “evento virtual” parecía ser un video pre-grabado y con guion.

“No esperaba ser insignificante o invisible como ser humano y miembro de la facultad en esta Universidad, pero ha estado sucediendo durante semanas, así que creo que debería compartir mis pensamientos con ustedes”, le escribió Martínez-San Miguel. “No estoy orgullosa de cómo UM se está comportando durante una pandemia que pone en peligro nuestra salud, seguridad y vida”.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de julio de 2020, 7:00 a. m. with the headline "Docentes de la Universidad de Miami molestos por reapertura pese a crecientes casos de COVID."

Jimena Tavel
Miami Herald
Jimena Tavel covers higher education for the Miami Herald and el Nuevo Herald. She’s a bilingual reporter with triple nationality: Honduran, Cuban and Costa Rican. Born and raised in Tegucigalpa, Honduras, she moved to Florida at age 17. She earned her journalism degree from the University of Florida in 2018, and joined the Herald soon after.
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