Sur de la Florida

Vigilando desde lo más alto, a caballo


El oficial Eduardo Pérez y su compañero, el caballo Panchito de la Policía Mondada de Miami se detienen a tomar un cafecito preparado por Betty Vargas en El Pub de La Pequeña Habana.
El oficial Eduardo Pérez y su compañero, el caballo Panchito de la Policía Mondada de Miami se detienen a tomar un cafecito preparado por Betty Vargas en El Pub de La Pequeña Habana. MIAMI HERALD

Era fin de semana de Memorial Day y Miami’s Hobie Beach estaba lleno de personas disfrutando del sol del sur de Florida. De momento entró una llamada al 911 informando que un hombre estaba flotando en el agua, sin reaccionar.

En breves minutos, el oficial de Miami Eduardo Pérez estaba en la orilla del agua, ayudando a los oficiales Orlando Guerra y Daniel Mogro, a revivir al hombre.

Pérez atribuye su rápida respuesta al hecho de tener “el mejor compañero posible”, su caballo Panchito, “que ‘voló’ sobre la arena”, para llevarlo hasta el mar.

Panchito, un caballo Morgan que ha estado en la fuerza desde hace siete años, puede hacer cosas que los oficiales humanos no pueden hacer: colarse dentro y fuera del tráfico, maniobrar a través de terrenos difíciles, incluyendo arena y maleza espesa, ayudar a controlar multitudes y ofrecer a su compañero humano un mejor punto de vista para resolver crímenes.

“Yo mido diez pies de alto cuando estoy sobre él”, dice Pérez. “Los caballos añaden mucho a la vigilancia”.

La ciudad de Miami es uno de los pocos departamentos de policía del sur de Florida que aún tiene una unidad montada a tiempo completo. Fort Lauderdale utiliza caballos y la Oficina del Alguacil de Broward tiene una unidad voluntaria. “Algunas personas piensan que el patrullaje en caballo es anticuado, pero ese no es el caso”, dice Pérez.

En Miami, los caballos no solo son beneficiosos para las relaciones públicas, a los turistas les encanta tomarse fotos con los oficiales de la policía montada, sino que también ayudan con las infracciones y a manejar multitudes.

El pasado año, la unidad montada, que incluye 11 caballos, escribió más de 2,000 citaciones e hizo 260 arrestos.

En un miércoles reciente, Pérez montó a Panchito para hacer sus rondas en la Calle Ocho, deteniéndose primero en Domino Park. El caballo se abrió paso fácilmente por los estrechos caminos. Entonces caminó por la acera justo cuando un autobús de excursión de dos pisos, se detuvo en la calle.

Ayrin Ruseva, de Alemania, posó para una foto al lado del caballo.

A diferencia de los perros, a los caballos se les permite comer en el trabajo. Panchito es tratado como una estrella de cine en La Pequeña Habana. Una mujer le ofrece a Panchito todos los días tres manzanas partidas y tres dulces de menta por ayudar a proteger su vecindario.

Mientras otros oficiales prefieren los automóviles, las bicicletas y las motoras, Pérez dice que su preferencia siempre será su compañero de cuatro patas. “Solo necesito un caballo”, comenta.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de junio de 2015, 8:34 a. m. with the headline "Vigilando desde lo más alto, a caballo."

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