Las oficiales mujeres de la policía: probándose a sí mismas “diez veces más”
En su primer asalto de boxeo en la academia de la policía, un cadete varón rompió la nariz de la comandante Kathy Katerman. Eran las siete de la mañana. Su rostro estaba lleno de sangre y su mañana apenas comenzaba.
“En aquel tiempo nos hacían boxear tres asaltos con un hombre del mismo peso”, dice Katerman, cuyo cadete varón de ese encuentro pesaba 18 libras más que ella. “Ellos querían que supieras lo que era sentir el puño de un hombre y lo que podía pasar cuando estabas en la calle”.
El golpe no disuadió a Katerman. Ella regresó al cuadrilátero y luego al salón de clase, donde continuó, con hielo en la cara, el entrenamiento básico por cerca de diez horas en la Academia de la Policía de Broward.
No fue al hospital hasta que terminaron las clases.
Katerman completó la academia en 1987 y se unió al departamento de policía de North Miami Beach poco después, convirtiéndose en una de aproximadamente 27,000 oficiales mujeres de orden público a través del país en ese año, de acuerdo con el Negociado de Estadísticas de Justicia, del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Ahora es comandante de la policía en la división de investigación, el tercer rango más alto de un oficial en el departamento.
Las mujeres continúan siendo una minoría en las fuerzas de orden público, aunque su presencia ha aumentado en las pasadas dos décadas. En el 2013, cerca de 58,000 féminas fueron reclutadas como oficiales de la policía local a través de la nación, de acuerdo con el Negociado. El número de oficiales mujeres juramentadas aumentó de cinco por ciento en 1987 a 12 por ciento en el 2013.
“Cuando estamos tratando de reclutar para una clase en la academia, nuestra meta es que el 25 por ciento de la clase sean mujeres”, dice la Teniente Caroline Klass, quien supervisa la selección de las posiciones juramentadas y civiles en el Departamento de Policía de Miami-Dade. “Es la política departamental”.
La oficial Kelly Denham, reclutadora en el Departamento de Policía de Coral Gables, dice que ella siempre está buscando mujeres para traer al departamento; cerca del 12 por ciento de los oficiales de Gables son féminas.
“La mayoría de las mujeres son serviciales por naturaleza, pero lograr que se interesen en la fuerza de orden público es difícil”, dice Denham, quien motiva a las reclutas a que hagan un viaje largo para obtener una muestra de la profesión. “Es un trabajo muy gratificante. Hay muchas oportunidades para las mujeres”.
Mientras algunos departamentos se mantienen en línea con el promedio nacional de 12 por ciento, otros lo exceden.
Tanto el Departamento de Policía de North Miami Beach como el de Sunny Isles Beach, tienen cerca de un 15 por ciento de oficiales mujeres, mientras que el Departamento de Policía de Doral cuenta con alrededor del 17 por ciento. En el Departamento de la Policía de Miami-Dade, que cubre ocho distritos no incorporados de Dade y tiene contratos con Palmetto Bay, Cutler Bay y Miami Lakes, las mujeres representan aproximadamente el 24 por ciento de la fuerza.
La subjefe de la Jefatura de la Policía de Miami Beach, Lauretta Hill, cuyo departamento emplea 13 por ciento de mujeres, dice que ellos “tienen mucho trabajo que hacer” independientemente de la razón entre oficiales femeninas y varones. En agosto pasado, Hill llenó la posición de jefe adjunto luego de retirarse como la primera asistente afroamericana del jefe de policía en Arlington, Texas.
“La agencia de la que salí tenía una gran cantidad de mujeres y de diversidad racial en niveles de mando”, dice Hill. “Eso es una de las cosas que deseamos ver más aquí. Tenemos que entrenar a más mujeres”.
Los mentores, amistades y familia de Hill la animaron para que continuara más allá del patrullaje. Cerca del quinto año como oficial, reconoció que podía tener mayor impacto si estuviera en un rango de supervisión. Sin embargo, llegar a el no fue fácil.
“En cada rango he tenido que probarme más de lo que mis colegas varones han tenido que hacer”, dice Hill. “He tenido que probarme porque ellos creen que no doy la talla o que no estoy calificada por la razón que sea”.
La capitán de Doral, Fátima Núñez, conoce bien el sentimiento.
“Este es un mundo que es mayormente dominado por hombres y, de nuevo, como mujer te tienes que probar diez veces más” dice Núñez, añadiendo que sintió esto cuando subió por primera vez a una patrulla.
Núñez se inscribió en la academia de policía del Condado de Miami-Dade en 2001 y fue una de 13 mujeres en su clase graduanda. En octubre pasado se convirtió en la primera mujer en tener el rango de capitán en el Departamento de Policía de Doral.
“Siempre estuve muy concentrada en mi carrera y en mis metas”, dice Núñez. “Es una sensación de logro saber que otras mujeres en la organización están siguiendo mi ejemplo”.
El Departamento de Policía de Coral Gables tuvo su propio hito el pasado año con una oficial mujer, cuando la sargento Vicky Merino fue nombrada oficial del año. Esta era la segunda vez que el reconocimiento recae en una mujer en la historia del departamento.
“Como fémina usted se siente muy orgullosa porque esto demuestra que puedes seguir el ritmo de sus compañeros varones”, dice Denham.
Aun en divisiones difíciles como es homicidio.
María Mederos, detective de Miami-Dade y quien está en la fuerza desde 1994, ha trabajado en crimen y narcóticos. Hoy en día es detective de homicidio.
“Este departamento le ofrece oportunidades a las mujeres”, comenta Mederos. “Con trabajo fuerte y sentido común, puedes ser cualquier cosa que desees ser”.
Mederos ha trabajado en algunos casos de alto perfil durante su carrera, incluyendo el asesinato de Wendy Trapaga, de 21 años de edad.
Esposo por cuatro días de Trapaga, Michel Escoto, fue convicto el pasado año de estrangularla y de golpearla viciosamente con una llave inglesa en octubre del 2002, en un complot para cobrar una póliza de seguro de vida de $1 millón.
Mederos se decepcionó cuando el caso apareció en el programa de investigación Scorned de Discovery y ella fue representada en el episodio como un hombre.
“Especialmente en ese caso en que todas las personas involucradas eran mujeres”, comenta. “La fiscal, la juez, casi todos los testigos eran mujeres”.
Eso es televisión. En la vida real, la agente de patrulla K-9 de Aventura, Helen Morrison, quien comenzó en el campo en 1980, dice que las destrezas de comunicación se han convertido en su mayor acierto.
“Mi escuadrón dice, ‘Deja que Helen venga y hable con ellos’”, relata Morrison. “Descubro que muchas personas desean alguien que los escuche”.
Como la vez en que ella llegó a una escena y encontró a un hombre encadenado bajo los efectos de drogas, quien supuestamente había consumido crack, y su madre lloraba desconsoladamente.
Ser madre y ser un oficial de la policía puede ser difícil en algunos momentos.
“Uno de los grandes retos es cómo balancear la familia y los hijos con ser un administrador policíaco”, dice Hill, madre de dos niños de dos y siete años. “Haces malabarismos”.
Mederos, quien tiene dos hijos adultos, dice que pensamientos como, “Si algo me pasa, quién va a cuidar de mi hijo”, tienden a estar en la mente de todos los oficiales que tienen hijos, ya sean hombres o mujeres.
Pero hay diferencias en cómo las personas interactúan con los oficiales varones y con las féminas. Algunos se abren más con una mujer, dice la mujer policía.
“Yo tiendo a lograr más en los casos de agresión sexual porque soy una chica”, dice la detective Jessica Leticia, del Departamento de Policía de Sunny Isles, quien también forma parte del Equipo de Trabajo contra Trata Humana de la Oficina del Fiscal del Estado de Miami-Dade. “Yo diría que las chicas más jóvenes se sienten más cómodas hablando con una mujer”.
A la inversa, algunas prefieren hablar con oficiales varones.
“Es un trabajo de equipo”, dice Núñez. “Usted llega a atender algunos casos en que el hombre de la casa ni siquiera te mira. Pero no es como que trata de hacerte menos porque eres mujer, es su cultura”.
A pesar de esos retos, todas las oficiales mujeres están de acuerdo en una cosa: ellas aman sus carreras.
“Es el mejor trabajo sobre la tierra”, dice Mederos. “Las personas pasan horas viendo programas de policía y yo lo estoy viviendo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de junio de 2015, 8:35 a. m. with the headline "Las oficiales mujeres de la policía: probándose a sí mismas “diez veces más”."