Sin programas de TV, María Elvira Salazar se adapta a la vida en el Congreso
Después de una carrera televisiva de 30 años que más recientemente incluyó la presentación de un programa semanal de entrevistas en español patrocinado por un proveedor de salud con sede en Miami, las reglas de ética del Congreso han obligado a la recién elegida representante federal María Elvira Salazar a salir del aire.
Salazar, republicana de Miami, anunció en la última edición el mes pasado de ‘De Noche Con María Elvira Salazar’, que ya no podía presentar el programa del domingo por la noche en América TeVé, pagado por Cano Health. Dirigiéndose a sus espectadores, Salazar explicó que las reglas que rigen a los miembros representantes federales le impedían continuar con el espectáculo.
“Una vez que me eligieron al Congreso, la Comisión de Ética me informó que no puedo hacer un espectáculo como este todas las semanas”, dijo Salazar. Añadió más tarde: “De una manera, termino mi carrera periodística con este programa”.
Como funcionaria pública electa, el periodista de radiodifusión de 59 años, quien en los últimos años se ha adaptado a la promoción de la atención a la salud, se está adaptando ahora a la vida bajo un foco diferente. Se está desprendiendo sus funciones comerciales orientadas al público para cumplir las pautas éticas y luchando por encontrar una manera de cumplir una promesa de campaña de usar su salario de $174,000 al año para ayudar a los electores de su Distrito 27 congresual a encontrar empleo.
Al preguntársele el lunes durante una entrevista de 40 minutos, junto a su abogado, cómo se ganará la vida como legisladora, Salazar respondió: “Esa es una buena pregunta. Pronto me casaré con un caballero que está feliz de apoyar mis esfuerzos de legisladora”.
Salazar se negó a identificar a su prometido.
“Hemos estado juntos durante 10 años y quiero mantenerlo así. No fue él quien decidió estar en un cargo público o en la televisión pública. Esa fui yo”, dijo.
Según las revelaciones financieras presentadas durante sus dos carreras al Congreso, en 2018 y 2020, Salazar ha ganado en los últimos años la mayor parte de su dinero como presentadora de un programa de conversaciones y asesora de medios para empresas de salud. Recientemente, el saldo de sus ingresos ha bajado porque que sus ingresos de una empresa que creó para administrar lo que su divulgación financiera de 2018 se refería como “actividades periodísticas” cayeron de $165,000 en 2017 a $20,000 en 2019 y casi a nada en el primer semestre de 2020.
Pero en ese tiempo, Salazar, quien durante sus campañas ha revelado que adeudaba entre $1 y $5 millones por una propiedad de inversión que compró hace 16 años con su ex esposo— se convirtió en un inversionista al 50% en un centro de cuidado infantil pediátrico de Perrine llamado 7 Heaven for Kids PPEC. Y continuó como anfitriona de “De Noche Con María Elvira Salazar” en virtud de un contrato que, informó, le ha pagado hasta $250,000 en acciones en la empresa matriz de Cano Health, Primary Care (ITC) Holdings.
Salazar también informó durante ambas carreras al Congreso sobre ingresos por su trabajo como portavoz del Dr. Orlando Rangel, fundador de Rangel Medical Centers, con sede en Tampa, quien entró en asociación con Cano en 2018. Y enumeró los ingresos de consultoría para Mega TV, donde una vez presentó un programa, y para Sima Communications, una compañía de medios también con sede en Tampa.
Salazar dijo que si bien su trabajo de promoción del sector médico ha terminado, no está segura qué fuentes de ingresos externos adicionales aparecerán en su divulgación financiera de 2021, que vence en mayo. El matrimonio probablemente afectaría lo que aparece en el informe, que requiere que los legisladores enumeren las fuentes de ingresos de sus cónyuges.
“Para ser claros, dependiendo de si su boda es antes de mayo, vas a ver una gran cantidad de información sobre su esposo y sus activos”, dijo el abogado de Salazar, Jason Torchinsky.
A los legisladores solo se les permite ganar hasta el 15% de su salario anual en el Congreso por el trabajo realizado fuera de sus deberes oficiales. No hay límite en los ingresos que un legislador puede obtener de las inversiones.
En cuanto a la instalación pediátrica, Salazar dijo que la pandemia puso e rodilla a 7 Heaven for Kids PPEC, que recibió licencia del estado en enero de 2020 y todavía está buscando a su primer paciente. Dijo que vendió la mayor parte de sus acciones el año pasado para inyectar efectivo a la compañía, disminuyendo su participación al 20% en una asociación a tres partes con otros dos socios que poseen cada uno 40% del negocio. Para cumplir las regulaciones éticas, dijo que sus socios retiraron el lunes un video promocional que grabó para la instalación que se mostró prominentemente en su sitio web.
“La legisladores es una inversionista pasiva y ese es el único papel que tendrá con la compañía mientras esté en el Congreso”, dijo Torchinsky.
La inversión de Salazar en Cano Health, que hace la mayor parte de sus negocios con pacientes de Medicare Advantage, parece ir mucho mejor.
La compañía, que se especializa en atención de la tercera edad y dice que trata a más de 100,000 pacientes en tres estados y Puerto Rico, está en pos de una fusión con una compañía con sede en las Islas Caimán llamada Jaws Acquisition Corp. La fusión propuesta en última sacaría a bolsa a Cano Health por un valor de $4,400 millones. Se supone que la propuesta debe presentarse a los accionistas de Jaws para una votación en las próximas semanas.
“Los accionistas Cano Health pasarán aproximadamente 90% de su participación a la nueva compañía”, afirma un comunicado de prensa anunciando la fusión propuesta, anunciada aproximadamente una semana después del día de las elecciones.
Salazar, quien dijo que Cano Health salvó la vida de su madre mientras la trataba por COVID-19, le dijo al Miami Herald que no sabe lo que hará con sus 5,000 acciones Clase B de la compañía matriz de Cano Health. También dijo que no sabía cómo la fusión afectaría su inversión.
Las participaciones financieras de los legisladores, en particular en el sector de la salud, han estado bajo un microscopio porque varios senadores han sido acusados de lucrar de información privilegiada después que parecían reaccionar a las primeras noticias de la pandemia invirtiendo en empresas que se beneficiarían de una pandemia global.
La propia Salazar destacó la importancia de las inversiones de los políticos durante su campaña, cuando criticó repetidamente a su entonces oponente, la representante demócrata Donna Shalala, por el manejo de sus finanzas personales. Salazar acusó a Shalala de corrupción después que la ex representante no presentara repetidamente los documentos que revelaban sus transacciones bursátiles y fue multada.
Craig Holman, experto en ética del gobierno y cabildero del grupo de estudios de izquierda Public Citizen, dijo que los esfuerzos de Salazar para poner fin a su trabajo remunerado como portavoz desde que ganó las elecciones al Congreso parecen mostrar que está tratando de seguir las reglas.
“Estas fuentes de ganancia financiera para ella son un conflicto de intereses, pero parece que está tratando de cumplir la ley y las reglas”, dijo Holman.
Incluso si Salazar continuara con algún trabajo remunerado como portavoz, Holman dijo que las prohibiciones de los ingresos externos se aplican principalmente al trabajo que puede ganar dinero para otros, como ser miembro de una junta o trabajar como abogado o contador. Y la inversión de Salazar en Cano Health, en caso de que la compañía salga a bolsa, probablemente quede como fuente permisibles de ingresos, dijo Holman.
Torchinsky señaló que Salazar está obligada a reportar transacciones de acciones e inversiones en un plazo de 45 días según la ley, que Shalala infringió repetidamente al presentar divulgaciones demasiado tarde. Salazar dijo que ya ha notificado a la Comisión de Ética de la Cámara de su venta de acciones en 7 Heaven PPEC, que dijo fue el año pasado.
Salazar, quien en el camino de la campaña abogó por mejorar Obamacare, una posición menos dura que la mayoría de los republicanos, dijo que sus inversiones no influirán en sus posiciones políticas. Prometió seguir las leyes y reglas sobre sus inversiones.
“¿Realmente crees que voy a manchar mi comunidad y mi nombre a los 59 años por dinero? El dinero solo compra lo que es barato. El dinero no compra prestigio, credibilidad. Y voy al Congreso no para enriquecerme, como mi predecesora. Voy al Congreso para representar al Distrito d27 de la Florida de una manera honorable”, dijo Salazar.
Salazar dijo que encontrará otra manera de donar su salario a los servicios de trabajo para la gente de su distrito, después de que los gerentes de ética de la Cámara de Representantes rechazaran su propuesta de usar su salario para contratar personal para dirigir un centro de trabajo fuera de su oficina.
“Si quisiera ganar dinero, créanme que me habría quedado en el sector privado ganando mucho más de lo que estoy ganando ahora”, dijo. “Porque no estoy ganando nada”.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2021, 2:02 p. m. with the headline "Sin programas de TV, María Elvira Salazar se adapta a la vida en el Congreso."