Nicaragüenses están “en estado de indefensión total” ante régimen, según grupo de DDHH
El régimen de Daniel Ortega continúa intensificando la represión y persecución contra opositores, activistas de derechos humanos y medios de comunicación con el fin de silenciar a las voces disidentes en Nicaragua, denunció una organización de ese país centroamericano.
Marcos Carmonas, secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de los Derechos Humanos de Nicaragua (CPDH), dijo este jueves en Miami que los actos de asedio y persecución son perpetrados por integrantes de la Policía Nacional y miembros de grupos paramilitares.
“Hoy en día se ha incrementado la represión y persecución a reconocidos opositores y actores sociales y también la libertad de expresión, opinión y de información y la seguridad jurídica de los ciudadanos continúa siendo trasgredida por la dictadura de Ortega”, informó a el Nuevo Herald.
El activista de derecho humanos resaltó que el régimen ha aprobado leyes antidemocráticas como la de Regulación de Agentes Extranjeros, la de ciberdelitos, otra que establece como condena máxima la cadena perpetua, entre otros marcos legales, que tienen “como objetivo a las voces críticas ante la represión”.
La CIDH en febrero pasado rechazó la polémica ley de Agentes Extranjeros que impone “sanciones desproporcionadas” y onerosas multas a organizaciones que no reporten el financiamiento que reciben del exterior, y solicitó al régimen de Nicaragua su derogación.
“Denunciamos que en Nicaragua estamos en un estado de indefensión total producto de que no tenemos garantías, no tenemos seguridad jurídica, que los jóvenes están siendo encarcelados, los periodistas procesados por decir la verdad, por informar”, dijo Carmonas.
Detalló que las violaciones a los derechos humanos que se cometen en Nicaragua son asedio, persecución, torturas, allanamientos, amenazas y agresiones sexuales.
A ello se suman los mensajes de odio que constantemente se emiten en los medios de comunicación oficialistas contra los representantes de organismos defensores de derechos humanos y opositores.
Un total de 11,000 denuncias de violaciones fueron presentadas entre 2018 y 2020, de acuerdo con un informe presentado por Carmonas.
De esas denuncias el 60% está relacionada con la policía sandinista y son “torturas, agresiones, lesiones y asesinatos”.
En cuanto a los activistas de derechos humanos denunció que son perseguidos por la policía y los detienen cuando hacen trabajo de campo. La familia de Carmonas y él han sido víctimas de agresiones, según dijo.
Mientras que a periodistas y medios de comunicación se les han abierto procesos penales.
Los casos más dramáticos son los relacionados con el medio Confidencial dirigido por el periodista Carlos Fernando Chamorro, una de las voces más críticas del régimen, cuyo edificio fue confiscado en 2018 y el pasado febrero el ministerio de Salud inauguró una casa materna en el local.
Human Rights Watch (HRW) en un informe emitido en 2019 señaló que la “excesiva concentración de poder” en el ejecutivo ha permitido que el régimen de Ortega cometiera “gravísimos abusos” contra críticos y opositores con “absoluta impunidad”.
“La represión ejercida por miembros de la Policía Nacional y grupos armados partidarios del gobierno en 2018 dejó un saldo de más de 300 muertos, más de 2,000 heridos y cientos de personas detenidas arbitrariamente y procesadas”, detalló HRW.
Carmonas dijo que están tratando de reunirse con congresistas de Estados Unidos para presentarles el informe.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de marzo de 2021, 5:05 p. m. with the headline "Nicaragüenses están “en estado de indefensión total” ante régimen, según grupo de DDHH."