Sur de la Florida

Prometen reformas en DCF después de la matanza de Bell


El oficial del condado Gilchrist Robert Whitaker ata la cinta de la escena del crimen en el perímetro de la NW 29 Terrace, en Bell, Florida, el viernes 19 de septiembre de 2014. El jueves, un hombre mató a su hija y a sus seis nietos, y luego se suicidó.
El oficial del condado Gilchrist Robert Whitaker ata la cinta de la escena del crimen en el perímetro de la NW 29 Terrace, en Bell, Florida, el viernes 19 de septiembre de 2014. El jueves, un hombre mató a su hija y a sus seis nietos, y luego se suicidó. MCT

Después de la masacre más letal en la historia del bienestar infantil de la Florida, la agencia responsable de la protección de los niños está prometiendo un nuevo conjunto de reformas.

El Departamento de Niños y Familias (DCF) admitió que había habido múltiples señales de alarma antes de que un abuelo en el diminuto poblado de Bell, Florida, matara a tiros a su hija y sus seis nietos antes de suicidarse hace dos semanas. La agencia, que ha estado presentando problemas durante mucho tiempo, anunció cambios inmediatos diseñados para mejorar el desempeño de la agencia a través de un mejor sistema de responsabilización, gerencia y entrenamiento, pero concluyó que nadie pudo haber previsto los actos de Don Spirit, de 51 años.

Resultaron muertos Alana Stewart, de 2 meses de nacida; Brandon Stewart, de 4 años; Destiny Stewart, de 5; Johnathan Kuhlmann, de 8; Kylie Kuhlmann, de 9, y Kaleb Kuhlmann, de 11. Su madre, Sarah Spirit, de 28 años, también murió.

“Los sucesos que tuvieron lugar en Bell, Florida, el 18 de septiembre del 2014 fue una tragedia increíble que va en contra de la misión del DCF”, dijo Mike Carroll, secretario del departamento, en un comunicado como parte de una revisión del historial de la familia Spirit con el DCF.

Un estudio de ocho años de archivos del DCF revela una familia en pleno caos, con alegaciones que van del abuso de drogas a la violencia doméstica, negligencia médica y supervisión inadecuada. Hubo 18 reportes no relacionados entre sí desde el 2006. Los investigadores y trabajadores sociales de la localidad, señaló el informe, no relacionaron los hechos entre sí.

“Las investigaciones llevadas a cabo se limitaron a incidentes aislados y, como resultado, no identificaron suficientemente los problemas crónicos que enfrentaba esta familia y la variedad de servicios e intervenciones que se necesitaba para ocuparse de las necesidades de la misma”, afirmó el informe.

Entre los cambios anunciados está el reentrenamiento del personal investigativo en la oficina de Chiefland, la cual manejó el caso Spirit, y nuevo entrenamiento a nivel estatal para todos los investigadores y supervisores de protección infantil sobre la recopilación de datos antes del comienzo de una investigación. Además, 1,600 investigadores y supervisores de abuso recibirán más entrenamiento en la Metodología de Seguridad de la agencia, una herramienta de evaluación de riesgos de creación reciente.

La tragedia tuvo lugar en una minúscula comunidad rural de unos 450 habitantes, donde todo el mundo se conoce, una dinámica que pudo haber influido en el modo en que se atendieron los casos, según el informe.

“Esta familia era bien conocida por el personal, la policía, el sistema escolar y todos los que residían en esta pequeña comunidad”, se lee en el informe. “Este nivel de familiaridad jugó un papel en las evaluaciones habituales de la familia. El personal creía conocer la dinámica y los riesgos de la seguridad infantil dentro de esta familia, y su opinión de la familia pareció no cambiar con el tiempo. En esencia, el personal se condicionó a factores emergentes que debieron haber sido tenidos en cuenta en una evaluación más completa”.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de octubre de 2014, 6:12 p. m. with the headline "Prometen reformas en DCF después de la matanza de Bell."

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