Sobreviviente del derrumbe de Surfside visita el lugar, y llora por sus vecinos
Lea este artículo en inglés en el Miami Herald.
Julieta Apfelbaum no pudo contener el llanto ante la foto de la hija de su vecina.
En el cada vez más grande lugar de recordación de las víctimas por el derrumbe de las Torres Champlain en Surfside, el lunes por la noche Apfelbaum lloró la pérdida de Graciela Cattarossi y las tres generaciones de su familia que siguen desaparecidos. Apfelbaum también vivía en el edificio, pero sobrevivió.
“Salvé mi vida”, dijo. “Pero perdí todo. Mi casa, mis pertenencias. Mi casa estaba llena de cosas, y lo perdí todo. Ahora no tengo nada”.
En las primeras horas del 24 de junio, Apfelbaum dijo que se despertó tras sentir lo que le pareció un terremoto. Las luces no se encendían y el agua no funcionaba. Los pasillos estaban a oscuras.
Según Apfelbaum, corrió al balcón y un vecino le dijo que el edificio de al lado se había caído. El vecino le dijo que el elevador no funcionaba, y que las escaleras estaban rotas.
Apfelbaum se puso una blusa y buscó su bolso. Le hizo señas a los socorristas, que la rescataron del balcón.
Apfelbaum, que llegó al lugar de recordación con su hija Marilina, tiene una conexión personal con la tragedia que ha sacudido a una comunidad internacional muy unida.
RECORDANDO A LAS VICTIMAS
Muchos de los que han ido a rendir tributo a las víctimas no conocían a los desaparecidos.
Algunos en autos, interrumpieron el tráfico en Harding Avenue para tomar una foto. Otros llegaron a pie y tomaron videos con sus celulares al lado de los equipos de noticias. Todos compartían una misma esperanza: que, de alguna forma, los desaparecidos logren encontrarse vivos.
Kateryna Gonta y su esposo pusieron una rosa amarilla en la valla metálica llena de mensajes y flores. El matrimonio vive en un rascacielos nuevo en Sunny Isles Beach, y dijeron que vinieron a orar por los afectados.
Un hombre que solo se identificó como Giacomo y que vive en Miami Beach llevó un lirio amarillo y lo colocó cerca de un cartel que dice: “Orando por todos ustedes”.
“Son nuestros vecinos. Es algo que parte el corazón”, dijo. “No hay palabras para describir este dolor. Estamos mudos. Estamos devastados porque le podía haber ocurrido a cualquiera, pero no debió haber pasado”.
Giovanni West limpió la acera debajo del lugar de recordación, limpiando las flores marchitas y los cristales de las velas que se rompieron en la demolición del resto de la torre sur el domingo por la noche.
“Estamos esperando por ellos. Tenemos agua y comida. Tenemos todo para ellos”, dijo West. “Si a mí me hubiera sucedido algo así, me gustaría que hubiese personas que estuvieran a mi lado”.
West dijo que exige respuestas de los que han tenido que ver con el edificio.
“Nos hacen falta respuestas. Necesitamos algo”, agregó West. “Las personas que viven aquí están muy preocupadas”.
Albert Michael Armando Puentes III dijo que quiso que su primera parada en Miami fuera en el monumento a las víctimas. Puentes III, que vive en St. Petersburg, Florida, está visitando el área, y dijo que el sitio lo estremeció.
Le recordó otra tragedia parecida: los ataques terroristas del 11 de septiembre que presenció cuando tenía 14 años, y vivía en Nueva York.
“Me trae recuerdos terribles de ese día”, dijo Puentes. “Este tipo de desgracia te hace pensar en lo corta que es la vida. Que uno no debe dar por sentado nada”.
La reportera y la fotógrafa del Miami Herald Carli Teproff y Alexia Foderé contribuyeron a este reportaje.
Traducción de Jorge Posada
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de julio de 2021, 10:13 a. m. with the headline "Sobreviviente del derrumbe de Surfside visita el lugar, y llora por sus vecinos."