Programa para niños con daño cerebral rechazó solicitudes y gastó en beneficios para empleados, según auditoría
En los últimos dos años, el asediado programa de compensación de la Florida para niños que sufren daños cerebrales al nacer gastó casi $800 en almuerzos de festejo e infringió las leyes de gasto estatales al ofrecer lujosos bufés a los empleados y miembros de la junta directiva, pero se negó a reembolsar a una familia el importe total de una computadora de $1,314 especial para ayudar a un niño a aprender a hablar.
A los padres que viajaban con sus hijos a citas médicas fuera de la ciudad se les limitaba a $6 dólares para el desayuno, aunque los administradores de la Asociación de Compensación por Lesiones Neurológicas Relacionadas con el Nacimiento de la Florida (NICA), pagaron $158 por persona para un desayuno de la junta directiva y bebidas sin alcohol durante todo el día.
Una y otra vez, los líderes de la NICA fueron más generosos e indulgentes con el personal y las partes interesadas que con las familias a las que el programa debe servir.
Estas son algunas de las conclusiones de un informe divulgado el martes por el Auditor General de la Florida, un organismo de control financiero independiente que informa a ambas cámaras de la Legislatura de la Florida.
La divulgación del informe ocurre cuatro meses después que el Miami Herald, en asociación con el medio noticioso de investigación ProPublica, comenzaron a publicar una serie de artículos sobre la NICA, y menos de dos meses después que el gobernador Ron DeSantis firmó un amplio proyecto de ley para reformar el programa.
El Auditor General confirmó gran parte de lo que el Herald informó en abril, incluyendo los rechazos arbitrarios de las reclamaciones, un manual para los padres que no describía adecuadamente los derechos y beneficios, y el fracaso de la entidad para explicar sus decisiones a los padres.
La auditoría culpó a la NICA tanto por la forma en que acumuló dinero —la entidad tiene actualmente casi $1,500 millones en activos— y por la forma en que gastado los fondos.
La Legislatura creó la NICA en 1988 en respuesta a las persistentes quejas de los obstetras de que su seguro de mala praxis médica estaba quedando fuera de su alcance. La ley impide a los padres demandar a médico o el hospital cuando un niño nace con graves daños cerebrales como consecuencia de la falta de oxígeno o de una lesión medular.
A cambio de perder su oportunidad en los tribunales, los padres son canalizados hacia la NICA, que se encarga de proporcionar todos los cuidados “médicamente necesarios” y “razonables” durante la vida de sus hijos.
En su informe de 18 páginas, la auditora general Sherrill F. Norman examinó las leyes estatales, entrevistó a los empleados y directivos de la NICA, envió una encuesta a 279 padres o tutores, inspeccionó los registros de la entidad y revisó 98 peticiones de la NICA en la División de Audiencias Administrativas, donde se litigan las reclamaciones del programa.
Los auditores examinaron de cerca $705,150 en gastos generales y administrativos de más de $6.1 millones entre julio de 2019 y abril de 2021 para determinar si ese gasto era “claramente necesario para el desempeño de las funciones estatutarias de la NICA y servía a un propósito público”.
La auditoría también examinó 19,628 reclamaciones separadas de reembolso de familias atendidas por la NICA durante el mismo período, un total de $34,085,871 en solicitudes, según el informe.
En una carta fechada el 12 de agosto, la directora ejecutiva de la NICA, Kenney Shipley, se refirió a cada una de las siete conclusiones del auditor, y dijo que las “acciones correctivas propuestas por el programa para cada conclusión satisfarán las interrogantes planteadas”.
La senadora estatal Lauren Book, demócrata de Plantation que ayudó a redactar el proyecto de ley de reforma de la última sesión legislativa, se refirió a las conclusiones del Auditor General, que calificó de “repugnantes y despreciables”.
“Este informe confirma el trato vergonzoso que las familias de la NICA han soportado durante demasiado tiempo; una cultura de avaricia miserable en la que las familias vulnerables han tenido que luchar con uñas y dientes por los servicios críticos y suministros médicos, simplemente para mantener a sus hijos vivos”, dijo Book, líder de la minoría entrante del Senado.
“Mientras la NICA ha ido tras las familias —incluso llegando a contratar a un investigador privado para que siguiera a una madre con el fin de rechazar las reclamaciones—, simultáneamente han permitido que millones de dólares en cuotas de médicos no se cobraran, a pesar de que el pago de estas cuotas era legalmente obligatorio”.
Patricia Parrish, una madre de la NICA en Titusville que durante años había presionado a los miembros de la junta y al director financiero del estado para reformar el programa, dijo: “Esto me enferma; especialmente cuando los recursos estaban disponibles para ayudar a nuestros hijos, que los necesitaban desesperadamente”.
El auditor de la Florida recibió respuestas a la encuesta de 120 padres y tutores, aunque no todos respondieron a todas las preguntas. De los padres y tutores que respondieron a una pregunta, 42% “expresó su insatisfacción” con las decisiones de la NICA de aprobar o denegar las solicitudes de ayuda. El 41% de los que respondieron a otra dijeron que el manual de la NICA no explicaba adecuadamente los derechos y beneficios a los que tenían derecho.
El informe no profundizó en los ingresos de la NICA, excepto para señalar que desde 2016 hasta el presente los administradores no habían logrado cobrar más de $14.4 millones en cuotas morosas a los médicos.
Los obstetras que participan en el programa deben pagar $5,000 anuales para que se les conceda inmunidad frente a las demandas. Otros médicos con licencia en el estado deben pagar $250 anuales para mantenerse en el programa, y los hospitales pagan $50 por cada nacimiento vivo. Las cuotas se invierten, ayudando a que el fondo crezca.
“Aunque la NICA incluyó cargos de intereses en las declaraciones de facturación de los médicos no participantes con los importes de evaluación en mora, la NICA no emprendió consistentemente acciones adicionales, tales como el envío de cartas de cobro de demanda o la presentación de demandas en el tribunal del condado, para garantizar el cobro de los pagos en mora”, dijo la auditoría.
Los administradores de la NICA dijeron a los auditores que no habían enviado cartas de cobro desde septiembre de 2017. El programa había presentado su última acción judicial para cobrar los pagos en enero de 2018. En su carta, Shipley citó “el tiempo y el costo sustancial” necesarios para hacer cumplir las evaluaciones. También cuestionó la afirmación de la auditoría de $14.4 millones en pagos atrasados, diciendo que la NICA cree que la cifra está más cerca de $8.4 millones, la mayoría de los cuales la NICA cree que serán pagados dentro del próximo año.
Gran parte del informe de Norman se refería a cómo la NICA gastó su dinero. Una de las conclusiones fue que los administradores de la NICA rechazaron reclamaciones de las familias cubiertas sin explicar las razones. En un caso, la NICA reembolsó a una familia $1,000 por un dispositivo de comunicación que costó $1,314. Estos dispositivos ayudan a hablar a los niños con discapacidades físicas graves.
“A falta de registros que evidencien la base para denegar o limitar” la solicitud de reembolso de un padre, la NICA “no puede demostrar adecuadamente que el plan se administra de forma equitativa”, dijo la auditoría.
La auditoría también criticó a la NICA por negarse a pagar dos facturas por sesiones de terapia física remota en marzo de 2020, a pesar de que la Agencia Estatal para la Administración de Servicios Médicos acababa de emitir una alerta ampliando el uso de la telemedicina durante la pandemia del coronavirus.
En general, según la auditoría, los administradores de la NICA hicieron un mal trabajo al documentar porqué se negaron a ayudar a las familias. Aunque el sistema informático de la NICA, que los administradores llaman CARES, lleva un registro de todos los pagos, el programa aún no ha establecido un sistema para contabilizar y dar seguimiento a las denegaciones de reclamaciones o las disputas sobre las denegaciones de pago.
En su carta, Shipley escribió que el programa estaba en proceso de revisar el sistema informático para “rastrear automáticamente las denegaciones de beneficios y las disputas”. Shipley dijo que el programa también estaba mejorando su sistema para comunicar a las familias las razones detrás de los rechazos.
Si bien la NICA no siempre se mostró comunicativa en los reembolsos a los padres, la auditoría cuestionó el gasto del programa en administradores y miembros de la junta.
Desde julio de 2019 hasta abril de 2021, los administradores gastaron $6.1 millones en gastos de la agencia, según el informe. Ese gasto incluyó “almuerzos de festejo” en 2019 y 2020 que costaron al programa $363 y $421, respectivamente. Las fiestas, escribió el auditor, “no parecían ser claramente necesarias para el desempeño de los deberes estatutarios de la NICA”.
Shipley defendió las fiestas en su carta: “Es la opinión de la NICA que estos almuerzos benefician la moral de los empleados de la NICA y eran necesarios para el desempeño de la administración del plan por parte de la NICA”.
Añadió: “A diario, los gestores de casos de enfermería de la NICA trabajan con familias que cuidan de sus hijos con lesiones catastróficas. Aunque los gestores de casos de enfermería consideran que su trabajo es muy importante y gratificante, a veces puede ser emocionalmente agotador”.
En el futuro, dijo Shipley, la NICA no usará fondos administrativos para pagar las fiestas.
La NICA también gastó $1,891 para un bufé de desayuno y bebidas sin alcohol durante todo el día para cuatro miembros de la junta, dos empleados y “otras seis personas” en la reunión de la junta del programa en agosto de 2019, o $158 por persona, dijo la auditoría.
En una reunión del Comité Asesor Médico del programa al mes siguiente, el programa pagó $1,118 por un bufé de almuerzo y bebidas no alcohólicas para cuatro miembros del comité y tres empleados de la NICA, dijo el informe. Eso supuso $160 por persona.
Los auditores también encontraron 13 ocasiones en que los empleados de la NICA desatendieron las reglas de gasto de la agencia estatal que limitan los gastos, a un total de $1,046 en cargos, incluyendo $82 a una tarjeta de crédito del programa para la cena de dos empleados la noche antes de una reunión. Eso es más de lo que el programa permite a un padre gastar en comida durante todo un día.
A las familias atendidas por el programa no se les puede reembolsar más de $6 por el desayuno, $11 por el almuerzo y $19 por la cena cuando viajan con sus hijos a citas médicas o visitas terapéuticas no locales.
Cuando una familia viajó fuera del estado para la intervención quirúrgica de su hijo, los padres pidieron al programa que mejorara su habitación de hotel para incluir un microondas y un pequeño refrigerador. Shipley “autorizó la mejora, con la estipulación de que las dietas del niño para las comidas se aplicarían a la mejora”, dice un registro del caso.
En su respuesta a la auditoría, Shipley defendió el gasto del programa. En cuanto a los bufés de las reuniones, escribió: “La NICA consideraba que estas comidas eran importante para el desempeño de la administración del plan por parte de la NICA”.
En el futuro, añadió, “la NICA cumplirá” las leyes estatales de gastos.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de agosto de 2021, 5:40 p. m. with the headline "Programa para niños con daño cerebral rechazó solicitudes y gastó en beneficios para empleados, según auditoría."