El sur de la Florida se toma en serio la amenaza del ébola
Funcionarios de salud de Miami-Dade informaron el lunes de sus planes para manejar la amenaza a la salud pública del ébola, luego de un temor a la enfermedad infecciosa que provocó una respuesta rápida y visible de la policía, los trabajadores del cuidado de salud e incluso políticos locales.
El principal mensaje: “A toda hora de todos los días, estamos listos”, dijo Carlos Migoya, principal ejecutivo del Sistema de Salud Jackson, la red de hospitales públicos de Miami-Dade, en un memorando a los comisionados del condado y a la junta de fideicomisarios del hospital.
Para demostrar la preparación del Jackson, médicos se pusieron el lunes ropas protectoras ante los medios de comunicación y explicaron cómo éstas contendrían y prevendrían un brote del ébola, que se disemina a través del contacto directo con los fluidos del cuerpo.
El estudiante de medicina Christopher Demarkarian usaba un traje verde resistente a los fluidos, anteojos de protección claros, guantes de látex y una máscara facial. También se puso un sombrero parecido a una gorra para la ducha, y se colocó coberturas sobre sus zapatos de piel marrón.
“Si el paciente vomita o tiene diarrea, no te cae encima”, dijo Abdul Mamon, médico y jefe de preparación para desastres y emergencias del Jackson.
Los pacientes que se sospecha que tienen el ébola, pueden ser aislados en salas presurizadas donde el personal médico realiza pruebas de sangre cada tres días, dijo José Castro, un médico especializado en enfermedades infecciosas.
Incluso si la primera prueba da negativo, los médicos le hacen pruebas a los pacientes en una segunda ocasión para asegurar que no hay trazas del virus, que puede tener un período de incubación de 21 días.
Aunque la Florida no tiene casos confirmados de ébola, de acuerdo a funcionarios estatales, la demostración del lunes siguió a una serie de eventos del domingo en dos hospitales del Sur de la Florida - el Centro Médico Mount Sinai en Miami Beach y el Hospital Jackson Memorial en Miami - cuando un adolescente de visita de Africa Occidental llegó enfermo con síntomas parecidos a la gripe.
Los padres del adolescente lo llevaron a Mount Sinai cuano se enfermó, pero un equipo especial transfirió al paciente al Hospital Infantil Holtz, en el Jackson Memorial, para más pruebas.
El adolescente, quien no ha sido identificado, dio negativo el domingo en una prueba preliminar llevada a cabo por el laboratorio del Departamento de Salud de la Florida en Miami.
Otra muestra del paciente se envió al laboratorio de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) en Atlanta para la confrimación del resultado negativo. Los resultados de los CDC se esperan el miércoles.
No está claro por qué los funcionarios de salud de Miami-Dade hicieron pruebas de ébola al adolescente.
De acuerdo con un memorando de Migoya, “Esto se hizo por precaución, a pesar de que el paciente no cumplía con el criterio establecido para el ébola” por los CDC.
Sin embargo, aunque la amenaza de ébola del adolescente parecía baja, la respuesta fue de alto perfil.
Se enviaron equipos de trabajadores con trajes protectores. Una unidad pediátrica en el Infantil Holtz fue puesta en cuarentena. Y se colocaron barricadas temporales en las calles que rodean al Jackson Memorial.
En Tallahassee, funcionarios estatales también tomaron medidas.
El gobernador Rick Scott anunció el lunes que su oficina trabaja con funcionarios de Texas para conocer su respuesta al ébola, y que agencias de la Florida han sostenido llamadas de conferencia con los directivos de aeropuertos y puertos estatales sobre los planes de preparación en esas instalaciones.
Además, la agencia de salud estatal solicitó 30 pruebas adicionales de ébola de los CDC y ordenó 100 unidades adicionales de trajes protectores de alto nivel para los trabajadores.
Los equipos adicionales de pruebas permitirán a cada uno de los 30 hospitales públicos de la Florida hacer pruebas a los pacientes del mortal virus, y los trajes protectores estarán disponibles para cualquier condado cuyos funcionarios de salud los necesiten, de acuerdo con la oficina del gobernador.
El Jackson Memorial ya tuvo en septiembre un paciente que dio positivo al ébola, pero esa prueba regresó negativa. Sin embargo, los eventos del domingo dispararon una respuesta más visible.
A pesar del gran despliegue de seguridad pública y recursos de salud, Migoya dijo en su memorando que las operaciones regulares del Jackson Memorial no se verán afectadas.
“Las admisiones, traslados y visitas a la sala de emergencia no se detendrán”, escribió Migoya en su memorando a los comisionados y fideicomisarios del hospital, “y los impactos en los pacientes y otros visitantes sólo fueron un breve inconveniente en algunas entradas y áreas públicas”.
Otros suministradores del cuidado de salud en el Sur de la Florida, incluyendo el Baptist Health del Sur de la Florida – el mayor sistema de hospitales en la región – dijeron que sus instalaciones están aumentando los planes de preparación.
Brian Keeley, jefe ejecutivo de Baptist Health, dijo que el sistema de hospitales ha gastado unos $100,000 en trajes protectores adicionales para los trabajadores, y que los médicos, enfermeras y otro personal han estado revisando los procedimientos de respuesta.
“Lo más importante es la prevención”, dio Keeley.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2014, 11:07 p. m. with the headline "El sur de la Florida se toma en serio la amenaza del ébola."