Dos polizones dominicanos detenidos cerca de Cayo Hueso en barcaza que iba a Tampa
Al caer la tarde del pasado 5 de mayo, el capitán de la embarcación Bayou Bull observó un movimiento inusual en una de las dos barcazas que remolcaba desde la República Dominicana a Tampa.
Vio lo que le pareció ser una persona en la barcaza, que se suponía debería estar vacía, e inmediatamente llamó a la Guardia Costera, que respondió enviando una partida de abordaje.
Allí, el personal del Guardacostas encontró dos polizones, ambos inmigrantes indocumentados que habían embarcado secretamente cuando el Bayou Bull zarpó inicialmente de la República Dominicana.
Ahora, ambos individuos —Reynaldo Sarita-Alvarado y Roberto Cuevas Garo— están siendo procesados penalmente en el tribunal federal de Miami después de ser arrestados cerca de Cayo Hueso al ser descubiertos. Ambos han sido instruidos de cargos y se declararon inocentes, aunque Sarita-Alvarado ha decidido cambiar su declaración. Documentos de la corte muestran que proyecta declararse culpable en julio.
El caso se inició a la 1:31 p.m. del 5 de mayo cuando la base de la Guardia Costera en Cayo Hueso recibió una llamada telefónica del capitán del remolcador Bayou Bull que informó que había observado a una persona en una de las barcazas que remolcaba a Tampa.
No fue sino hasta que pasó por el llamado canal al noroeste de Cayo Hueso que avistó a la persona en la barcaza.
“Durante el tránsito por el canal del noroeste, el capitán del Bayou Bull informó de que había observado a una persona en una de las barcazas y que esta le saludó con el brazo y fue entonces que llamó a la Guardia Costera”, según una denuncia penal de la agencia.
Personal del guardacostas abordó la barcaza y descubrió a Sarita-Alvarado y Cuevas Garo, quienes reconocieron que no tenían visas para entrar a Estados Unidos.
Cuando los funcionarios de la Guardia Costera comprobaron las huellas dactilares de los polizones, se enteraron de que Sarita-Alvarado había sido deportado previamente de los Estados Unidos. Es un delito grave para un extranjero que ha sido expulsado previamente regresar a los Estados Unidos sin permiso.
Si Sarita-Alvarado no hubiese decidido declararse culpable, podría haber sido condenado hasta siete años de cárcel, cinco años por el cargo de polizón y dos por el de reingreso ilegal, según el encausamiento penal. Es probable que Sarita-Alvarado ahora reciba una condena más leve luego de decidir declararse culpable.
Los dos hombres aparentemente nadaron a las barcazas mientras aún estaban en puerto en la República Dominicana y el Bayou Bull se preparaba para remolcarlas a Tampa, según sugiere la denuncia penal.
El caso es similar a uno que tuvo lugar el pasado mes de septiembre en Port Everglades en el Condado Broward.
En ese caso, los estibadores portuarios llamaron a la Oficina del Alguacil de Broward (BSO) después que vieron a cuatro hombres desconocidos salir de un buque de carga que había zarpado desde el puerto de La Guaira, en la costa norte de Venezuela, cerca del aeropuerto internacional de Caracas.
Cuando los agentes de BSO arribaron, los cuatro individuos se echaron a correr -- pero finalmente fueron detenidos. Funcionarios federales de inmigración establecieron después que los polizones había subido al barco carguero en La Guaira.
A través de los años, polizones de diversios países han llegado en barcos cargueros a Miami y Port Everglades. Un gran número de estos provienen de la Republica Dominicana.
Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de junio de 2015, 8:24 p. m. with the headline "Dos polizones dominicanos detenidos cerca de Cayo Hueso en barcaza que iba a Tampa."