‘Ya no somos un pueblo pequeño’: La contienda por la alcaldía de Homestead depende del futuro de la floreciente ciudad
El Homestead en el que Steven Losner ha sido alcalde los dos últimos años se parece muy poco al Homestead en el que creció, y está a un mundo de distancia de la comunidad en la que su familia se estab;eció hace casi 100 años.
Los campos de cultivo del sur de Dade de la juventud de Losner están dando paso a almacenes comerciales y parques industriales. Las escuelas charter de nueva construcción salpican un paisaje arrasado en su mayor parte hace casi 30 años por un huracán de categoría 5. Y las urbanizaciones residenciales que se llenaron rápidamente solo para ser parcialmente abandonadas durante la fiebre inmobiliaria y el colapso de la década de 2000 vuelven a estar ocupadas por familias, haciendo que Homestead sea de nuevo la ciudad de más rápido crecimiento del Condado Miami-Dade.
“Ya no somos un pueblo pequeño”, dijo Losner, quien aspira a la reelección la semana próxima, mientras llamaba a las puertas de un barrio de lujo que colinda con Greenleaf Nursery, uno de los mayores viveros mayoristas de Estados Unidos. “No es que no tengamos los servicios y la población necesarios para atraer a las grandes empresas e industrias. Ahora, cierto hace 15 o 20 años, probablemente no tanto”.
Mientras Losner hace campaña para un segundo mandato de dos años, promete aprovechar los auges y las caídas y hacer que Homestead deje de ser una parada de último recurso donde termina la Florida Turnpike y se convierta en una ciudad que se sostenga por sí misma como destino del Condado Miami-Dade.
Y como las elecciones del 5 de octubre se acercan rápidamente, el debate en torno a si debe ganar otro mandato se ha centrado a veces en la rápida expansión de Homestead, y en si debe capitalizar ese crecimiento o rechazarlo. También están en juego tres escaños del concejo.
Losner enfrenta los desafíos del ex concejal Elvis Maldonado y del ex alcalde Jeffrey Porter en la contienda de tres hombres. Porter, a pesar de su enconada relación con Losner, comparte en general la opinión del alcalde sobre el aprovechamiento de las oportunidades de crecimiento. Pero Maldonado, que ha sido más activo que Porter en la campaña, quiere que los votantes se bajen de una montaña rusa económica de tres décadas.
“No quiero que nos convirtamos en un Kendall, un Gables o un Miami ... para mí, Homestead es una ciudad pequeña”, dijo Maldonado en una entrevista.
Altibajos
Losner, Porter y Maldonado crecieron en Homestead. La ciudad de sus años de juventud era conocida como una comunidad muy unida, centrada en la Base de la Reserva Aérea, en el corazón de la región agrícola del Condado Miami-Dade. En los años transcurridos desde que fue arrasada por el huracán Andrew en 1992, la ciudad se ha convertido, según los expertos inmobiliarios, en la “última milla” para la nueva urbanización.
La nueva Homestead es un lugar en el que los agricultores cosechan papas en parcelas adyacentes a franjas de terreno en las que vallas publicitarias anuncian que pronto habrá “casas adosadas de lujo asequibles y viviendas para trabajadores”. Está cerca de tierras de cultivo a punto de convertirse en un parque industrial de 9 millones de pies cuadrados cerca de Homestead. Y, lo que es más importante, es un destino para potenciales compradores de viviendas y operadores comerciales que buscan espacio para construir o comprar sin tener que enfrentarse a los altísimos precios de Miami.
Con el último auge en marcha, el próximo alcalde de Homestead heredará una ciudad que, con unos 70,000 habitantes, está un 33% más poblada que hace 10 años, y más del doble que en el año 2000. En la última década, 20,225 personas se trasladaron a la ciudad, según los datos del censo de 2020, ya que el aumento de los precios de la vivienda empujó a más y más personas hacia el sur.
La ciudad, que reclama uno de los códigos postales más pobres del condado, ha cambiado mucho, incluso desde que Losner fue elegido alcalde por primera vez en 2019. Losner, de 60 años, prestó servicio previamente en el Concejo de la Ciudad de 2001 a 2007. Se postuló sin éxito a la alcaldía en 2011 antes de postularse en 2019 y ganar.
El precio de venta promedio de las viviendas unifamiliares en Homestead es de $370,000, según datos de julio de 2021 de la Miami Association of Realtors. En 2016, esa cifra era de $220,000. En los últimos años, el centro de la ciudad experimentó una remodelación de $120 millones para asemejarse a sus vecinos más metropolitanos del norte, haciendo hincapié en los restaurantes al aire libre, los senderos para los peatones y un flamante Ayuntamiento de 75 pies de altura.
Mientras tanto, un grupo de instalaciones de almacenamiento está creciendo dentro del área existente zonificada para el desarrollo urbano, ya que el condado considera eludir las preocupaciones ambientales y ampliar el Límite de Desarrollo Urbano para permitir un parque industrial propuesto de 800 acres, a un par de millas de la Base de la Reserva Aérea de Homestead, fuera de los límites de la ciudad.
El economista del proyecto afirma que unas 12,000 personas trabajarán ahí cuando el complejo esté totalmente construido. Los oponentes dicen que la cifra es exagerada, pero los partidarios afirman que agradecerían las oportunidades de empleo que no requieren el largo viaje hacia el norte que muchos trabajadores se ven obligados a hacer.
Los urbanizadores afirman que han conseguido que una empresa de la lista “Fortune 50” sea uno de los principales inquilinos –el equipo está identificando en privado a Amazon como dispuesta a alquilar espacio ahí– con la condición de que la construcción comience antes de enero.
En enero, el Homestead-Miami Speedway de la ciudad vendió varias docenas de acres cerca de su pista de carreras para una nueva estación de entrega de Amazon, una acción que Losner llamó “una inyección de energía” para la base impositiva de la ciudad.
Una contienda a tres bandas
Todos los candidatos han hecho del crecimiento o el desarrollo el centro de sus mensajes, ya sea en sus sitios de campaña o en los buzones de los votantes de Homestead. Si ninguno obtiene la mayoría de los votos el 5 de octubre, los dos más votados se enfrentarán el 2 de noviembre.
Losner, cuya familia fundó el 1st National Bank of Homestead hace casi 100 años, promete equilibrar el desarrollo, haciendo hincapié en la reurbanización de los barrios más antiguos con viviendas unifamiliares para “equilibrar” las viviendas de mayor densidad que han aparecido en la parte oriental de la ciudad. Los anuncios de su campaña en Facebook prometen “combatir el exceso de desarrollo”.
“Para mí, se trata de sentar las bases para dejar Homestead mucho mejor de lo que estaba cuando la encontré al volver como alcalde”, dijo, señalando que su primera candidatura a la alcaldía se caracterizó en gran medida por su enfoque en la aplicación del código y “el aspecto y la sensación de los barrios”.
Dijo que “casi por defecto”, Homestead y sus alrededores son también la “última frontera para el desarrollo comercial pesado o el desarrollo industrial”.
Losner dijo que bajo su liderazgo cree que Homestead pudiera estar en camino de competir con Miami, Doral o Coral Gables en cuanto al crecimiento de la población y la base de impuestos.
“Creo que tengo esta perspectiva de mirar hacia adelante”, dijo.
Porter, que destaca la revitalización del Seminole Theater y la nueva estación de policía que fue inaugurada en 2017 como dos de sus principales logros como alcalde, dice que también tiene ideas de continuar el crecimiento de la ciudad aprovechando las propiedades disponibles.
Es un nativo de Homestead que pasó parte de su infancia en Mississippi antes de regresar para asistir al Miami Dade College. Desde entonces vive en Homestead y trabaja en ventas.
Porter, quien dijo que cree que el reconocimiento del nombre de hace tres años es suficiente para llevarlo al cargo, no ha recaudado ningún dinero.
“Todo se reduce a la productividad”, dijo Porter, de 62 años, quien fue elegido por primera vez como alcalde en 2013 y renunció en 2018 para postularse sin éxito como demócrata para comisionado de agricultura de la Florida.
“La gente busca propiedades menos costosas y más fáciles de operar”, dijo. “Quiero que nos aseguremos de seguir aprovechando eso y no detener el crecimiento por completo o decir que no estamos listos o dispuestos a escuchar”.
Porter también fue concejal de 1997 a 2007. Se postuló de nuevo a la alcaldía en 2019 contra Losner, quedando por delante en las elecciones primarias pero perdiendo finalmente en la segunda ronda. Todavía existe el resentimiento de hace dos años, el cual se ha mostrad en los anuncios de correo y las entrevistas, con ambos candidatos acusándose mutuamente de ser bravucones.
Maldonado, de 48 años, dice que en Homestead no se trata de “ser una ciudad de rápido crecimiento o la próxima utopía”. Recuerda con cariño sus días jugando al béisbol con sus vecinos y conociendo a todos los que vivían en su comunidad. La zona a la que representaba en el ayuntamiento pasó de ser campos de papas a viviendas a principios de la década de 2000, un cambio que, según él, señalaba el futuro crecimiento del resto de la región.
“Sabía que eso iba a ocurrir en algún momento”, dijo Maldonado, que fue comisionado de la ciudad durante una década antes de dimitir para presentarse a la comisión del condado el año pasado. Nacido en Connecticut de padres colombianos, Maldonado se trasladó a Homestead de pequeño y se quedó.
El mes pasado, mientras Maldonado hacía campaña en un barrio obrero de casas pequeñas y antiguas en el extremo oriental de Homestead, cerca de donde creció, los niños bajaban de un autobús escolar al final de una calle y saludaban a sus vecinos mientras corrían a casa. El hijo de uno de los votantes reconoció a Maldonado de las pasadas elecciones al ayuntamiento.
“Esta es la razón por la que me involucré, para controlar el crecimiento y asegurarme de que mantengamos a Homestead como tal”, dijo.
‘Aquí es donde estamos’
Expertos y líderes locales en la comunidad desconfían del crecimiento de South Miami-Dade, y advierten que el próximo alcalde tendrá que tener en cuenta muchos factores, como un mercado inmobiliario temperamental, la creación de empleo, el retraso en el transporte y la voluntad de la comunidad de equilibrar las tradiciones rurales con el crecimiento comercial.
Aunque los ingresos son fuertes ahora, “a todo auge le sigue una caída”, dijo Peter Zalewski, director de Condo Vultures, con sede en Miami. Señaló puntos de inflexión como el huracán Andrew y la pandemia del COVID-19. Varios años después de que el huracán Andrew arrasara la ciudad, los urbanizadores volvieron a construir muchas viviendas unifamiliares y adosadas. Cuando el mercado inmobiliario se desplomó, la pérdida de riqueza hizo que Homestead volviera a ser un lugar de último recurso. Ahora, se está reconstruyendo para convertirse en algo diferente, dijo Zalewski.
El representante estatal Kevin Chambliss, que vive en Homestead y representa a una franja del sur del Condado Miami-Dade, dice que el alcalde –sea quien sea– no puede “dejarse presionar por los urbanizadores”, sino que también debe trabajar para lograr un equilibrio entre los que apoyan una región cambiante y los que están en contra.
El comisionado del condado Kionne McGhee dijo lo mismo.
“Creo que todos ellos pueden coexistir, pero va a ser necesario un líder que entienda la zona y que también comprenda que el tiempo trae consigo el crecimiento”, dijo McGhee, que se enfrentó a Maldonado en las elecciones del año pasado por su puesto en la comisión.
“No vamos a hacer más tierras, y aquí es donde estamos”, dijo. “Nunca vamos a ver el South Dade en el que crecí”.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de septiembre de 2021, 11:16 a. m. with the headline "‘Ya no somos un pueblo pequeño’: La contienda por la alcaldía de Homestead depende del futuro de la floreciente ciudad."