Sobredosis aumentaron durante la pandemia. ¿Harán algo los legisladores de la Florida?
Pasó años entrando y saliendo de rehabilitación, dijo su padre, luchando por conservar un empleo durante una década, pero en la primavera de 2020 ya llevaba sobria varios meses.
Entonces llegó la pandemia.
El centro de tratamiento médico al que Lori Holzman, de 40 años, acudía en busca de ayuda para sus problemas de abuso de sustancias cerró, y las reuniones de apoyo cesaron. En abril de 2020, Holzman sufrió una sobredosis de fentanilo y Xanax.
“Creo que necesitaba esas reuniones”, dijo su padre, de 67 años, Stephen J. Holzman, de Delray Beach. “Indirectamente, el COVID la mató”.
Los legisladores estatales regresan a Tallahassee para preparar el período de sesiones legislativas de 2022 en un punto de inflexión de la crisis de los opioides. Rebosantes de dinero federal procedente de demandas judiciales y de ayuda para la pandemia, los funcionarios electos se verán obligados a encontrar soluciones a un desastre de salud pública que lleva mucho tiempo gestándose y que hizo ebullición durante la pandemia del coronavirus.
Los centros de rehabilitación de adictos a las drogas enfrentan una avalancha de pacientes, dicen los proveedores de tratamiento.
“La ola que pensábamos que iba a llegar, ya está aquí. Ahora están inundados”, dijo Linda McKinnon, presidenta ejecutiva de Central Florida Behavioral Health Network. “La gente está más enferma. La adicción a las drogas es peor”.
También hay más muertos. Según datos preliminares de los CDC, las muertes por sobredosis de drogas en Estados Unidos aumentaron 30% entre febrero de 2020 y febrero de 2021. En la Florida el alza fue de 34%: unas 7,700 personas perdieron la vida por sobredosis en ese período.
Expertos dicen que el aumento puede atribuirse a dos factores principales: el acceso al tratamiento de la drogadicción se desplomó cuando la pandemia obligó a los proveedores a cambiar significativamente u forma de operar. El Departamento de Niños y Familias informó de 63,357 admisiones en centros de tratamiento de drogas en 2020, 28% menos que en 2019. Las admisiones de tratamiento de drogas específico para los opioides cayeron 21%.
Al mismo tiempo, una ofensiva estatal contra los médicos y las farmacias que operaban vendían opioides a casi que a granel a principios de la década de 2010 ha empujado el mercado de drogas de nuevo a la calle. A medida que los clientes buscan efectos mejores y más baratos, los traficantes están vendiendo mayores cantidades de fentanilo, un opioide sintético extremadamente potente que a menudo se fabrica en el extranjero. Esa droga fue la causa de miles de muertes en la Florida en 2020.
“El cambio de situación en el último par de años se debe al fentanilo. Y la razón por la que es un cambio es que la gente no sabe cómo usarlo”, dijo el jefe de Policía del Condado Pinellas, Bob Gualtieri. Más tarde, añadió: “Estamos tratando de reducir el suministro, pero nunca lo haremos totalmente”.
Financiar una solución
En 2021 la Florida gastó cientos de millones en tratamientos comunitarios de salud mental y abuso de sustancias. Gran parte de ese dinero provino de programas complementados por el gobierno federal, como Medicaid, y de la ayuda federal para la pandemia. Durante la próxima década, llegarán más de $1,500 millones al estado gracias a varios juicios multiestatales contra fabricantes de opioides como Purdue Pharma, propiedad de la familia Sackler, y contra distribuidores como AmerisourceBergen, Cardinal y McKesson. La procuradora general de la Florida, Ashley Moody, que ayudó a negociar esos acuerdos, ha dicho que el estado usará ese dinero para mejorar sus esfuerzos de tratamiento contra las drogas.
La ampliación del Medicaid bajo la Ley de Atención Médica Asequible traería cientos de millones de dólares federales a la Florida cada año que los no asegurados del Estado pudieran utilizar para ser tratados. Pero la expansión no ha tenido posibilidad entre los republicanos en Tallahassee desde que se convirtió en una opción en 2014.
Dianne Clarke, presidenta ejecutiva de Operation PAR, Inc., dijo que el sistema de financiación para el tratamiento de drogas está estresado. Clarke dirige una organización de prevención de abuso de sustancias y centros de salud mental y tratamiento en siete condados a lo largo de la costa oeste de la Florida.
La Florida se sitúa habitualmente entre los últimos puestos de los 50 estados en cuanto a gasto per cápita en salud mental, señaló Clarke. La reticencia a ampliar Medicaid tiene mucho que ver con eso. Según la organización sin fines de lucro Mental Health America, la Florida ocupó el puesto 48 de los 50 estados y Washington, D.C., en el acceso a la atención de salud mental.
Incluso los importantes niveles de financiación de 2021 no han llegado lo suficientemente lejos como para abordar la demanda de tratamiento, dijo McKinnon. La contratación de personal adicional es un reto para los centros de tratamiento debido a la actual escasez de mano de obra, señaló. En un nivel fundamental, es difícil hacer planes a largo plazo sin fondos recurrentes, dijo.
“Hay mucho dinero que, debido a la forma en que ha llegado, no podemos utilizar de forma efectiva. Eso es un problema”, dijo McKinnon.
Vaivenes legislativos
Un portavoz del presidente del Senado, Wilton Simpson, republicano por Trilby, dijo que los legisladores dedicarán tiempo durante las audiencias de las comisiones legislativas de este otoño a verificar cómo se gasta el dinero para el abuso de sustancias y la salud mental. La Legislatura también está trabajando para implementar estrategias que sean más prácticas que costosas.
El senador Jim Boyd, republicano de Bradenton, fue miembro del Grupo de Trabajo del Estado de la Florida sobre el Abuso de Opioides. Ese organismo, presidido por Moody, publicó un informe en abril de 2020 en el que se exponían una serie de recomendaciones para los responsables políticos del estado. Entre ellas: fomentar el uso ampliado de los medicamentos antagonistas de los opioides, como el Narcan, que se sabe que revierte los síntomas de una sobredosis.
Como miembro de la Cámara de Representantes y del Senado, Boyd ha patrocinado propuestas para endurecer las sanciones penales a los traficantes de fentanilo y para hacer más estricta la normativa sobre la prescripción de opioides. Cada una de esas medidas se convirtió en ley antes del más reciente aumento de las muertes.
Pero en 2021, Boyd presentó un proyecto de ley que ampliaba la prescripción de Narcan a cualquier persona “que pueda entrar en contacto con una sustancia controlada o una persona que esté en riesgo de experimentar una sobredosis de opioides”. El proyecto de ley murió en comisiones. Boyd dijo que planea volver a presentar una versión para la sesión de 2022.
“Lamentablemente, creo que es algo en lo que todos vamos a tener que trabajar no solo este año, sino en los años venideros”, dijo Boyd sobre la crisis de opioides.
Otros programas se han mostrado prometedores a nivel local. El esfuerzo del Project Save Lives de Jacksonville pone en contacto a pacientes hospitalizados por sobredosis con especialistas de su misma edad. La idea del programa es dar a un adicto un sistema de apoyo, garantizando que el paciente no caiga entre las grietas de la escena del tratamiento de las adicción a menudo dispersa en la Florida. Según un informe de agosto de 2020, los participantes en el proyecto mostraron una disminución del 28% en las sobredosis repetidas, incluso teniendo en cuenta el primer semestre de 2020, cuando las llamadas por sobredosis se dispararon en la zona.
Un proyecto de ley de 2021 de Darryl Rouson, demócrata de St. Petersburg, ampliaba el uso de especialistas pares mediante el desarrollo de una estructura para que el Estado los autorice. Fue aprobado por el Senado por unanimidad, pero nunca fue escuchado en la Cámara Baja.
Rouson ya ha vuelto a presentar el proyecto de ley, SB 282.
“En la recuperación, tenemos un dicho: ‘El valor terapéutico de un adicto que ayuda a otro no tiene comparación’”, dijo Rouson, un adicto en recuperación, en una entrevista.
Algunos esfuerzos estatales también están marcando la diferencia. Una propuesta de 2021 respaldada por el presidente de la Cámara de Representantes, Chris Sprowls, republicano de Palm Harbor, amplió la cobertura de Medicaid para las nuevas madres de máximo 60 días a hasta un año. Es probable que ese esfuerzo ayude a evitar que las jóvenes vulnerables sucumban a la adicción, dijo el doctor William Sappenfield, profesor de la USF que ha dirigido el Esfuerzo de Recuperación de Opioides Maternal del estado. Sappenfield señaló que las sobredosis son la principal causa de muerte de las mujeres durante el embarazo o hasta un año después del mismo.
Pero Sappenfield dijo que la salud materna es solo una parte de la epidemia de opioides. Comparó el problema con un río contaminado: “El problema se produce río arriba. Hay que solucionarlo río abajo porque está teniendo un gran impacto en las madres y las familias. Pero también tenemos que resolver los problemas río arriba”.
Gualtieri, el jefe de Policía de Pinellas, dijo que no está pidiendo a la Legislatura que adopte medidas drásticas. Mientras el estado se recupera de la pandemia, dijo que lo mejor sería actuar según las recomendaciones de otro grupo de trabajo creado por los legisladores estatales: la Comisión de Salud Mental y Abuso de Sustancias.
“Lo que se necesita es una revisión muy profunda de los procesos y sistemas de salud mental”, dijo Gualtieri.
El primer informe del grupo de trabajo está previsto para el 1 de septiembre de 2022.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de octubre de 2021, 3:58 p. m. with the headline "Sobredosis aumentaron durante la pandemia. ¿Harán algo los legisladores de la Florida?."