Sur de la Florida

El hacha pudiera caer pronto sobre el jefe policial Acevedo, dicen fuentes. El Ayuntamiento no dice nada

El breve mandato del jefe de la Policía de Miami, Art Acevedo, pudiera terminar la próxima semana, según afirman varias fuentes de las fuerzas del orden y del Ayuntamiento. Es probable que los comisionados de la ciudad tomen la decisión final. MIAMI HERALD
El breve mandato del jefe de la Policía de Miami, Art Acevedo, pudiera terminar la próxima semana, según afirman varias fuentes de las fuerzas del orden y del Ayuntamiento. Es probable que los comisionados de la ciudad tomen la decisión final. MIAMI HERALD

¿Está a punto de terminar el breve y tumultuoso mandato del jefe de Policía de Miami, Art Acevedo?

Múltiples fuentes, entre ellas un puñado de sus detractores en el Ayuntamiento, dijeron al Miami Herald que el personal municipal ya trabaja en un plan de salida para Acevedo. Pero otros que están al tanto de la situación insisten en que aún no se ha tomado la decisión de despedirlo. Los partidarios de Acevedo —en su mayoría del sindicato de policías negros de Miami—dicen que no tienen ni idea de cómo acabarán las cosas.

Sin embargo, todos tienen algo en común: ninguno está dispuesto a comentar públicamente sobre las maniobras tras bastidores.

Ni siquiera se pronuncia el jefe, quien suele hablar con franqueza cuando se le cuestiona. Aparte de emitir un breve comunicado a través de un portavoz en el que dice que el administrador de la ciudad le ordenó no hacer comentarios sobre temas relacionados con él o su futuro.

Pase lo que pase, sigue el circo que rodea al enfrentamiento de Acevedo con un trío de críticos de la comisión municipal. Después de dos azotes públicos por parte de los comisionados durante las reuniones de la semana pasada, las especulaciones y los chismes sobre el próximo movimiento eran todo rumores, dentro y fuera del Ayuntamiento y del Departamento de Policía.

Incluso para lo que es normal en Miami, el molino de rumores estaba a toda velocidad el miércoles.

“La gente que normalmente no habla de política está hablando de esto. Personas que normalmente no prestan atención al Ayuntamiento están comentando esto”, dijo Horacio Aguirre, antiguo observador de la política del Ayuntamiento y de los ajetreos que tan a menudo la acompañan. “Es algo inédito desde todos los puntos de vista”.

La forma en que es probable que se desarrolle, según más de media docena de fuentes que accedieron a hablar con el Miami Herald a condición de no ser identificados, se parece mucho a la forma en que llegó a su fin hace una década la carrera del ex jefe de policía Miguel Expósito en Miami.

Expósito, bajo la mirada nacional después de que sus agentes dieron muerte a tiros a siete hombres negros en siete meses, fue suspendido a la espera de su despido por el administrador de la ciudad. De acuerdo con las normas de la ciudad, el jefe tenía cinco días para decidir si se marchaba o se enfrentaba a una audiencia ante los comisionados de la ciudad para determinar su destino. Después de dos días de testimonios, a veces muy duros, Expósito renunció.

Acevedo, según varias fuentes, puede recibir una carta de suspensión similar a principios de la próxima semana por parte del administrador de la ciudad, Art Noriega.

“Van a despedirlo. Están trabajando en el memorando. Él sabe que lo van a despedir”, dijo una fuente de las fuerzas del orden.

Otros que están en posición de saber de la carta dijeron que no se ha redactado nada, al menos todavía.

“No pueden despedirlo ahora. Él [Noriega] tiene que establecer un caso. No pueden despedirlo por el memorando”, dijo otra fuente que trabaja en el Ayuntamiento.

Ah, el memorando y la reacción que provocó. Hace dos semanas, en vísperas de una reunión de la comisión celebrada específicamente para abordar las polémicas maniobras y meteduras de pata de Acevedo, el jefe envió un memorando de ocho páginas a Noriega que se hizo público y que provocó un gran revuelo entre los tres comisionados cubanoamericanos de la ciudad. En el documento, Acevedo acusaba a los comisionados Joe Carollo, Alex Díaz de la Portilla y Manolo Reyes de interferir en investigaciones policiales.

Luego el jefe añadió algo de gasolina para avivar el fuego, diciendo que su familia escapó de Cuba cuando él era un niño y que ceder a sus demandas significaría que “Miami y el MPD [Departamento de Policía de Miami] no serían mejores que el régimen represivo y el estado policial que dejamos atrás”.

Otro observador político que todavía tiene vínculos con la ciudad dijo que ese comentario prácticamente puso fin a la estancia del jefe en la Ciudad Mágica.

“Lo van a despedir porque son ellos los que empujan al administrador”, dijo Manuel Orosa, quien fue nombrado jefe de Policía de Miami tras la salida de Expósito en 2011. “¿Amenazar a los funcionarios electos? Vamos. No puedes despedir a tres comisionados. La única persona a la que puedes despedir es al jefe y ese es el camino a seguir. La conclusión es que la ciudad no puede sostener esta imagen pública”.

Varias fuentes también dijeron que las discusiones para comprar la salida del jefe han estado en curso durante varias semanas. Pero durante una encendida reunión de 75 minutos con su propio personal la semana pasada, Acevedo dijo que no renunciará.

“Van a tener que despedirme”, dijo Acevedo, se le atribuyó haber dicho.

Noriega se negó a hablar directamente sobre cualquier negociación, diciendo que “es un asunto de personal entre un empleado individual y la Ciudad”.

El gran problema ahora para el administrador de la ciudad es que la moral entre los 1,300 agentes jurados de Miami es tan malo y la relación entre Acevedo y la comisión tan tensa que no parece haber un camino para que se quede, dijeron las fuentes. Noriega dijo en una declaración preparada el miércoles que ya no hablaría públicamente sobre el futuro del jefe.

En caso que Acevedo decida luchar por mantener su puesto, su panorama parece sombrío con la mayoría de los cinco comisionados de la ciudad sentados en el juicio.

A principios de esta semana, el comisionado Díaz de la Portilla dijo que era hora de que Acevedo “hiciera las maletas”. El miércoles, el comisionado Carollo no fue tan lejos. Pero sí criticó la contratación del jefe, diciendo que Acevedo no fue investigado adecuadamente y que Miami no habría contratado a un policía novato con un historial similar.

Carollo dijo que si la decisión final llega al estrado, “entonces miraré todos los hechos que se me presenten. Estudiaré todos los hechos y lo trataré con toda la justicia que no ha dado a otros en la Policía”.

La salida del jefe estaría bien para Tommy Reyes, uno de los mayores críticos de Acevedo. El presidente de la Orden Fraternal de la Policía de Miami ha estado en desacuerdo con el jefe desde que advirtió a los agentes que sus empleos pudieran estar en peligro si no se vacunaban.

“Creo que tal y como está la moral ahora, la Policía nunca va a funcionar como debe. Para que nos recuperemos y trabajemos bien, tiene que irse”, dijo Reyes.

A finales de la semana pasada, Noriega expresó opiniones similares, pero no llegó a decir que Acevedo tenía que irse. En un memorando dirigido a Acevedo, el administrador expresó su preocupación por la moral de los agentes y la percepción del departamento en la comunidad y dijo que el jefe carecía de “conciencia cultural con respecto a esta comunidad y sus residentes”.

Desde el día en que llegó a Miami fue evidente que el mandato de Acevedo iba a ser difícil. La sorpresiva contratación de Noriega frenó una larga búsqueda de un jefe con varios candidatos internos como finalistas. Varios comisionados cuestionaron la medida. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo para Acevedo, quien se considera a sí mismo como reformista y a quien el alcalde de Miami, Francis Suárez, se refirió como el “Michael Jordan” de los jefes de policía cuando se incorporó.

Desde el principio, Acevedo se quejó públicamente de las cortas sentencias de cárcel y estuvo en desacuerdo con los líderes de la comunidad jurídica sobre el regreso a la sala de audiencias en Zoom. Poco después de tomar el control de Asuntos Internos, fue por el subjefe y su esposa, una comandante de policía. Acevedo los despidió dos meses después, al determinar que no informaron debidamente de un accidente de la comandante Nerly Papier después de chocar contra un contén y reventó dos neumáticos. Después de eso, el jefe sería tachado de “hipócrita” por no informar correctamente de los daños en su vehículo municipal.

Más tarde, Acevedo degradó a cuatro oficiales, entre ellos una de las oficiales afroamericanas de mayor rango de la ciudad. El jefe también suspendió a un agente por hacer supuestamente una señal nacionalista blanca con la mano. Una semana después apareció una vieja foto de Acevedo haciendo un gesto similar cuando era jefe de Policía en Houston.

Luego vinieron las meteduras de pata.

Tras meterse en una discusión grabada con un miembro del movimiento nacionalista blanco Proud Boys, el jefe se tomó “accidentalmente” una foto con uno de los líderes del movimiento en el sur de la Florida. Luego enfadó a los tres comisionados cubanoamericanos de la ciudad cuando dijo que la “mafia cubana” dirigía el departamento de policía, sin saber que era un término utilizado por Fidel Castro para calificar de criminales a los exiliados de Miami que se oponían a su dictadura.

Acevedo se disculpó. Luego volvió a insultar a los comisionados, esta vez muy a propósito, con un memorando de ocho páginas.

Aguirre, el agente inmobiliario comercial y observador del Ayuntamiento, dijo el miércoles que todos los indicios están dados..

“No hay manera de que pueda seguir trabajando dentro de esa organización”, dijo.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de octubre de 2021, 1:15 p. m. with the headline "El hacha pudiera caer pronto sobre el jefe policial Acevedo, dicen fuentes. El Ayuntamiento no dice nada."

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