Sur de la Florida

Tras la tragedia, alcalde de Surfside consoló a las familias, avivó peleas y planteó una conspiración

Charles Burkett quiere saber porqué. ¿Por qué colapsó la mitad de Champlain Towers South el 24 de junio? ¿Por qué ocurrió en su pequeña ciudad el colapso de un edificio residencial más letal de la historia moderna de Estados Unidos? ¿Por qué nadie puede responder aún a esas preguntas?

Este verano, el alcalde de Surfside encontró una posibilidad tentadora: una teoría conspirativa desacreditada que pretendía relacionar la muerte en una prisión española del empresario de software antivirus John McAfee el 23 de junio con el colapso de Surfside. En el centro de la teoría, que supone que el edificio fue colapsado deliberadamente, está una captura de pantalla de un tuit (probablemente falso) que sugiere que McAfee estaba almacenando datos cerca de la torre y una publicación en línea que sugiere que McAfee era propietario de una unidad en el edificio (lo cual no es cierto).

No importa que las autoridades federales dijeran desde el principio que no había pruebas de que el terrorismo fura un factor en el colapso. El interés de Burkett despertó. Por eso, a principios de agosto, envió un mensaje de texto al administrador de la ciudad, Andrew Hyatt, sugiriendo que la Policía de Surfside investigara si el tuit era real.

“Creo que es una teoría tan buena como cualquier otra”, dijo Burkett al Herald.

El 1 de julio, la teoría de conspiración de McAfee había sido desmentida por PolitiFact, Reuters, Associated Press y USA Today, entre otros.

Allyn Kilsheimer, el respetado ingeniero que las autoridades de Surfside contrataron para estudiar el colapso, dijo que desconocía la teoría de McAfee. Pero se mostró escéptico después que un periodista se la describiera.

“La gente que se cree lo que ve en las redes sociales debería darse cuenta que está leyendo un montón de tonterías puestas ahí por gente que no sabe de qué está hablando”, dijo Kilsheimer.

Después de una ola inicial de solidaridad tras el colapso, Burkett ha continuado con una larga historia política de antagonismo y confusión, con los verdaderos encargados de encontrar la causa de la catástrofe.

El alcalde se ha peleado con funcionarios del condado por la falta de acceso de la ciudad a la propiedad, que se considera escena del delito, por lo tanto, está sellada; fue amenazado con una citación de la fiscalía estatal después que las autoridades federales se quejaron que estaba ignorando sus peticiones de ayuda (dice que nadie le transmitió el mensaje); y tuvo que ser escoltado fuera del lugar antes de una reunión crucial en julio porque tomó fotos sin autorización.

Mientras el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) investiga la tragedia, la cooperación incondicional de la ciudad será fundamental, no solo para determinar la causa del colapso, sino para determinar si otras torres cercanas construidas o diseñadas por las mismas personas podrían ser inseguras.

Burkett no solo ha molestado a los federales, sino que también ha enfurecido a otros miembros de la comisión municipal por, según ellos, acaparar el protagonismo.

“Tengo fama de decir lo que pienso. A veces tiendo a crear un poco de controversia”, dijo. “Lo hago porque estoy ahí arriba luchando por todos. Realmente lo creo”.

‘Deje de quejarse y acuda al lugar’

Burkett fue una presencia constante tras el colapso. Con una gorra de béisbol y un pulóver con el logo de Surfside, se dirigió a los medios de comunicación en la televisión y en conferencias de prensa día tras día, y se reunió con los angustiados familiares durante un proceso de búsqueda y rescate que duró semanas.

Compartió con el público detalles desgarradores. El 29 de junio, habló de su encuentro con Elisheva Cohen, de 12 años, quien miraba fijamente los escombros la noche anterior y rezaba por su padre desaparecido, el doctor Brad Cohen, y su tío, Gary Cohen, de los que más tarde se confirmó que estaban entre los 98 muertos. Burkett llevó a Elisheva a conocer al presidente Joe Biden cuando este visitó Surfside el 1 de julio, y el alcalde todavía lleva un brazalete de cuentas que ella le hizo.

Burkett ha sido una “bendición” y tiene “un corazón de oro”, dijo la viuda de Brad Cohen, Soraya Cohen, en un mensaje de texto. “Fue un gran consuelo para mi hija durante el peor momento de su vida”, dijo.

El alcalde de Surfside, Charles Burkett, visitó el Surfside Wall of Hope & Memorial mientras los equipos de rescate continuaban su misión de recuperación en el lugar donde colapsaron las Champlain Towers South el 16 de julio.
El alcalde de Surfside, Charles Burkett, visitó el Surfside Wall of Hope & Memorial mientras los equipos de rescate continuaban su misión de recuperación en el lugar donde colapsaron las Champlain Towers South el 16 de julio. MATIAS J. OCNER mocner@miamiherald.com

El alcalde también participó en importantes decisiones posteriores al colapso. Cuando se acercaba una tormenta tropical a principios de julio, abogó por la demolición inmediata de la parte aún en pie de la Champlain Towers South para proteger a los trabajadores de rescate, una postura que dijo compartir con el gobernador Ron DeSantis, incluso cuando la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, dijo que la demolición probablemente llevaría semanas.

El edificio fue implosionado con éxito en cuestión de días antes de la tormenta.

Pero mientras los funcionarios de Surfside proyectaban una imagen de unidad y fortaleza, detrás de bastidores había peleas y amargura, haciéndose eco de una tradición de caos que ha teñido la política de la ciudad incluso desde antes que se construyeran las torres en 1981.

Por ejemplo, la visita del presidente. Cuando Biden llegó a Surfside, Burkett se unió a él y a los socorristas para reunirse con funcionarios de renombre, entre ellos DeSantis, los senadores Marco Rubio y Rick Scott y la representante Debbie Wasserman Schultz. Pero los otros cuatro funcionarios electos de la ciudad no fueron invitados. Dos de ellos se enojaron y sospecharon que el alcalde fue el responsable.

“Permítanme recordarles que esta es una comisión de cinco personas, no un alcalde que cree que dirige el espectáculo solo”, escribió la comisionada Nelly Velásquez en un correo electrónico del 2 de julio al director de Comunicaciones de la ciudad. “Fue muy ofensivo que el resto de la Comisión no estuviera presente ayer durante la visita del presidente a nuestra ciudad”.

Burkett replicó en un correo electrónico, refiriéndose a sí mismo en tercera persona como “el alcalde” mientras negaba haber tenido algo que ver con la decisión. Dijo al Herald que alguien simplemente le había informado de que estaba invitado a las reuniones con el presidente, así que se presentó.

“El alcalde no creó la lista para visitar al presidente de Estados Unidos”, escribió a Velásquez y a otros funcionarios municipales.

A la vicealcaldesa Tina Paul tampoco se le permitió entrar,y escribió al día siguiente en un correo electrónico: “Es una vergüenza para la ciudad que me hayan dejado fuera de las reuniones importantes y que los vecinos y que los medios de comunicación vean y sepan”. Se quejó que había recibido “poca o ninguna comunicación” desde el colapso.

Burkett volvió a arremeter.

“Deje de quejarse, vaya al lugar y atienda a sus electores desde las 7 a.m. hasta las 11 p.m. todos los días, como hemos hecho el administrador y yo desde aquella llamada de las dos de la madrugadas”, escribió. “El servicio es nuestro deber, no quejarse por no recibir comunicaciones”.

Burkett (a la izquierda, con gorra de béisbol) asiste a una reunión con el presidente Joe Biden en el hotel St. Regis el 1º de julio de 2021.
Burkett (a la izquierda, con gorra de béisbol) asiste a una reunión con el presidente Joe Biden en el hotel St. Regis el 1º de julio de 2021. Al Diaz adiaz@miamiherald.com

Un dólar al año

En Surfside, una ciudad de unos 6,000 habitantes al norte de Miami Beach, los funcionarios electos, incluido el alcalde, ganan un dólar al año. La ciudad tiene una forma de gobierno de gestión fuerte, lo que significa que los poderes formales del alcalde son similares a los de sus colegas.

Aun así, Burkett fue el principal portavoz y la cara pública de Surfside tras el colapso. La ciudad contrató al consultor de comunicaciones de crisis Brian Andrews en parte para administrar las solicitudes de los medios de comunicación, pero Burkett prefirió atender directamente las llamadas de los periodistas.

La comisionada Velásquez dijo que, a pesar de su frustración por la visita presidencial, le parecía bien que Burkett asumiera un papel protagonista.

“Creo que hizo muy bien en eso, en salir y estar allí todos los días”, dijo. “Eso exige mucho”.

El alcalde de Surfside, Charles Burkett (centro), se unió a las familias de las víctimas del colapso de Surfside en una conferencia de prensa celebrada el 23 de septiembre en el lugar del colapso del edificio de condominios Champlain Towers South para pedir que se construya un monumento en el lugar donde murieron 98 víctimas.
El alcalde de Surfside, Charles Burkett (centro), se unió a las familias de las víctimas del colapso de Surfside en una conferencia de prensa celebrada el 23 de septiembre en el lugar del colapso del edificio de condominios Champlain Towers South para pedir que se construya un monumento en el lugar donde murieron 98 víctimas. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

A medida que las solicitudes de entrevistas se acumulaban después del colapso, Burkett —un político independiente que dice ser un conservador fiscal y un moderado social— inicialmente trató de dar prioridad a las entrevistas con Fox News, dijeron las fuentes.

No se ha puesto la vacuna contra COVID-19, dijo al Herald, citando el escepticismo sobre cómo funciona y su creencia de que ya tenía el virus en febrero de 2020. Burkett recordó un dolor de garganta después de regresar de un viaje a Nueva York, pero eso fue antes que las pruebas estuvieran ampliamente disponibles.

Producto de escuelas católicas y de la Universidad de Miami, Burkett dice que su opinión sobre el COVID es que está “más cómodo confiando en que mis propios anticuerpos lo manejen, y mucha oración”.

Sesiones informativas privadas, declaraciones públicas

Burkett causó un gran revuelo tras el colapso no solo entre los funcionarios de Surfside, sino también con Levine Cava, la alcaldesa del condado.

Puso en aprietos al equipo de Levine Cava durante las reuniones informativas para los medios de comunicación que se celebraban dos veces al día cerca del lugar del siniestro, actos en los que el alcalde de Surfside solía revelar información detrás de bastidores sobre las labores de búsqueda.

Mientras que Levine Cava dejó de asistir a las reuniones informativas privadas con las familias después que algunos familiares de los fallecidos pidieran a los políticos que se mantuvieran alejados, Burkett siguió acudiendo a las reuniones y compartió algunas de las conversaciones con los periodistas.

Las personas que hablaron con Levine Cava después dijeron que se quedó atónita el 11 de julio cuando Burkett se puso frente a los micrófonos y levantó su teléfono para mostrar una foto de un anillo encontrado entre los escombros, identificándolo como probablemente perteneciente a Brad Cohen.

Burkett dijo que miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel, que se habían unido a la búsqueda y habían encontrado el anillo, le pidieron que compartiera la información públicamente.

“Querían que hiciera saber a la gente que habían encontrado ese anillo”, dijo Burkett.

A finales de julio, momento en el que las relaciones eran especialmente tensas, la fiscalía estatal también amenazó con multar a Surfside por los registros que el NIST había solicitado, diciendo que Burkett no había respondido. Burkett dijo que no había recibido ningún mensaje de la agencia federal.

“Es detestable, realmente”, dijo Burkett sobre la amenaza de la multa. “Ellos son los que han estado bloqueando nuestra investigación y [un fiscal] tiene el descaro de insinuar que no estamos ayudando”.

Aun así, Burkett dijo que tiene una “buena relación de trabajo” con funcionarios de varios niveles, incluidos Levine Cava, DeSantis y Wasserman Schultz.

“Intento trabajar con todo el mundo”, dijo.

Una infancia interesante

A mediados de julio, Burkett tuvo tiempo de hablar con un periodista sobre sus primeros años de vida: una educación única que implicó mudarse a la mansión de su abuela en Miami Beach cuando tenía 12 años, tras la muerte de su abuelo, y hacerse amigo de Barry Gibb, de los Bee Gees, cuando Gibb se mudó a la casa de al lado.

La abuela de Burkett era la heredera de una familia de Cleveland que poseía una de las mayores fábricas de tuercas y tornillos del mundo, dijo. Al vivir con ella en 5800 North Bay Dr., Burkett, guitarrista y cantante, desarrolló una afinidad con Gibb y sus hermanos, que vivían cerca.

Eso dio lugar a algunos recuerdos notables: Sentarse en el salón de Gibb mientras los Bee Gees tocaban. Jugar tenis con Elton John. Enseñar a Michael Jackson a esquiar en el agua. Ir a pescar con Diana Ross.

“Es increíble lo afortunado que soy, lo bendecido que me siento y lo agradecido que estoy por todas las cosas maravillosas que me han sucedido”, dijo Burkett.

Mientras Burkett rememoraba en el Ayuntamiento el 15 de julio, perdió la noción del tiempo. Un periodista le recordó que pronto comenzaría una reunión familiar a las 4:30 p.m. en el Sea View Hotel, y se apresuró a bajar las escaleras para encontrarse con un policía que lo esperaba afuera para llevarlo al hotel. El agente salió a toda velocidad, con las sirenas encendidas, evadiendo el tránsito y llegando justo cuando la reunión estaba a punto de comenzar.

“¡Lo hiciste!”, le dijo Burkett al agente cuando llegaron. “Estoy impresionado”.

Charles Burkett con Michael Jackson a principios de la década de 1980. Burkett, ahora alcalde de Surfside, dice que enseñó a Jackson a practicar esquí acuático cuando Burkett vivía en la mansión de su abuela en Miami Beach.
Charles Burkett con Michael Jackson a principios de la década de 1980. Burkett, ahora alcalde de Surfside, dice que enseñó a Jackson a practicar esquí acuático cuando Burkett vivía en la mansión de su abuela en Miami Beach. Courtesy of Charles Burkett

Burkett decidió quedarse con su abuela hasta que murió cuando él tenía 25 años. Dijo que “no recibió ni un centavo” de su herencia hasta 30 años después, cuando sus hijos murieron. El padre de Burkett también tenía propiedades,pero Burkett dijo que no heredó nada.

Mientras tanto, Burkett dijo que trabajó como obrero de la construcción y como gestor de documentos para el despacho jurídico Becker & Poliakoff. Comenzó a comprar propiedades en Miami Beach a mediados de la década de 1980, y compró más a lo largo de los años, alquilándolas y vendiéndolas después para obtener beneficios.

En la actualidad solo tiene unas pocas propiedades a nivel local: su casa en Surfside, un condominio en Bal Harbour y un complejo de apartamentos en Miami Beach, donde recientemente ordenó a los inquilinos que se fueran en un plazo de 45 días después que los residentes se quejaran en un reportaje de prensa que el ascensor llevaba más de un año fuera de servicio y los balcones nunca se habían arreglado después del huracán Irma en 2017.

Burkett culpó de las malas condiciones a los retrasos con el proceso de permisos de la ciudad y los desafíos para contratar y retener a los contratistas. Dijo al Herald que ofreció devolver el mes de renta a los inquilinos que se mudaron a finales de septiembre.

“Muchos inquilinos han pedido ayuda. Eso es algo que estamos encantados de hacer”, dijo.

Una búsqueda en los registros judiciales de Miami-Dade muestra que la empresa de Burkett, Burkett Properties, ha presentado cientos de demandas de desalojo contra inquilinos en el condado que se remontan a 1989. Burkett dijo que una cosa conlleva la otra.

“Lo odias ... pero cuando tienes una disputa, esa es la manera de resolverla”, dijo.

Burkett dijo que su empresa posee propiedades en ocho estados: la Florida, Georgia, North Carolina, Michigan, Indiana, Wisconsin, Colorado y California.

‘Nuestra ciudad ha sufrido mucho con todas estas luchas internas’

Burkett se postuló por primera vez a la alcaldía de Surfside en 2004 y perdió por 22 votos. Más tarde, la Comisión Electoral de la Florida le impuso una multa de $6,000 por violar las leyes electorales del estado en relación con la notificación inadecuada del uso de las tarjetas de crédito de su campaña.

Ese año se disculpó en una carta publicada en el Herald, diciendo que las infracciones fueron involuntarias.

En 2006, Burkett se postuló a la alcaldía por segunda vez y ganó en un desagradable ciclo electoral que llevó al Miami New Times a declarar que la política de Surfside se había “convertido en un feo desastre”.

Durante los dos primeros mandatos de Burkett como alcalde, la política de la ciudad se centró en el destino del centro comunitario, la iteración de hace décadas de una estructura reconstruida desde entonces que fue el centro de una reciente controversia sobre un posible intercambio de terrenos para colocar un monumento a las víctimas del colapso en el emplazamiento de Champlain Towers South.

Tras el derrumbe del edificio, Burkett hizo campaña en contra de una pregunta en las urnas de 2008 sobre la emisión de un bono de $16.5 millones a 30 años para pagar un nuevo centro, planteando su preocupación por el aumento de impuestos. El referendo sobre los bonos fracasó.

Burkett fue derrotado en 2010 por Daniel Dietch, un geólogo y antropólogo competente que iba en patineta a las reuniones de la ciudad y que permanecería en el puesto de alcalde durante los siguientes 10 años. Pero Burkett volvió a destronarlo el pasado mes de marzo, como parte de un cambio radical en la comisión al ser elegidos cuatro nuevos funcionarios.

Su plataforma de 2020 —que prometía “salvar nuestro estilo de vida de pueblo pequeño en Surfside”— tocó la fibra sensible de los votantes después de que irritara a los habitantes una propuesta de asociación público-privada de $33.5 millones para reformar las instalaciones municipales de la ciudad y añadir desarrollo comercial. Ese plan fue retirado en 2018.

Pero el regreso de Burkett al cargo ha sido complicado, incluso más allá del colapso de las Champlain Towers.

Mientras presiona a favor de bajar las tasas de impuestos y de un código de zonificación modificado para disminuir la densidad y proteger a los propietarios de viviendas, Burkett se ha encontrado en una especie de isla política. Usa un blog personal, una página de Facebook, boletines de noticias por correo electrónico y la publicación mensual Surfside Gazette de la ciudad para promover su programa y atacar con frecuencia a sus colegas, que lo han criticado por tratar de politizar las comunicaciones de la ciudad.

En el número de octubre de Gazette, Burkett arremetió contra Paul y Salzhauer por no estar de acuerdo con algunas de sus propuestas de código de zonificación, incluyendo una para permitir setos más altos en los patios delanteros de los residentes.

Guarda sus comentarios más punzantes para su blog (cuyo eslogan es “Noticias que probablemente no verás en Surfside Gazette”), donde recientemente compartió imágenes del patio trasero de Salzhauer como parte del actual debate sobre los setos.

Salzhauer es su mayor crítica. En dos ocasiones le ha enseñado a Burkett el dedo de en medio durante las reuniones virtuales de la comisión, después de que Burkett silenciara su micrófono. En el primer caso, Burkett argumentaba que los cristianos debían añadirse a una propuesta de resolución contra el odio como objetivos de la discriminación durante la pandemia del COVID. Salzhauer, que es judía, lanzó otro dedo medio a Burkett después de que este la acusara de albergar un “aparente celo anticristiano”.

“Me arrepiento de no haber hecho más para mantenerlo fuera del cargo”, le dijo Salzhauer al Herald la semana pasada. “Me da vergüenza”.

La comisionada de Surfside, Eliana Salzhauer, alza sus dedos medios al alcalde Charles Burkett durante una reunión virtual el 9 de junio de 2020.
La comisionada de Surfside, Eliana Salzhauer, alza sus dedos medios al alcalde Charles Burkett durante una reunión virtual el 9 de junio de 2020.

Paul, el vicealcalde, está contemplando la posibilidad de postularse como candidato a la alcaldía contra Burkett el próximo mes de marzo. Burkett aún no se ha comprometido formalmente a postularse a la reelección.

“Nuestra ciudad ha sufrido mucho con todas estas luchas internas”, dijo Paul. “Tras el colapso de Champlain, tenía la esperanza de que las cosas cambiaran”.

Burkett, mientras tanto, ha estado considerando cosas más grandes en el futuro, como una contienda para la gubernatura algún día después de que DeSantis, a quien Burkett apoya, esté fuera del cargo.

Burkett no rehúye compartir su visión del mundo político y económico, lo que es raro para los funcionarios electos en los asientos municipales no partidistas. En los mensajes de correo electrónico de su cuenta municipal, presenta una serie rotativa de citas que reflejan sus creencias sobre el gobierno pequeño y el conservadurismo fiscal.

“Los problemas a los que nos enfrentamos hoy en día se deben a que las personas que trabajan para vivir son ahora más numerosas que las que votan para vivir”, dice una de las citas.

Otra dice: “Cualquier hombre que piense que puede ser feliz y próspero dejando que el gobierno se ocupe de él, más vale que mire de cerca al indio americano”. La atribuye a Henry Ford, fundador de Ford Motor Company.

La cita se hizo viral a principios de este año a través de una página de Facebook llamada “Americans Against Socialism”. No hay pruebas de que Ford la haya dicho.

Los redactores del Miami Herald Martin Vassolo y Douglas Hanks contribuyeron a este artículo.

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de octubre de 2021, 9:29 a. m..

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