St. Thomas se asocia con abogado para capacitación en derechos civiles
La Facultad de Derecho de la Universidad St. Thomas y el destacado abogado especializado en justicia social Benjamin Crump anunciaron el jueves la creación del Centro Benjamin L. Crump para la Justicia Social en la Facultad de Derecho de la casa de estudios en Miami Gardens.
El centro proporcionará tutoría, recursos de datos y capacitación para educar a la próxima generación de abogados en justicia social y derechos civiles. El centro también ofrecerá becas a estudiantes de derecho de minorías y será el primer paso de una campaña de $35 millones para desarrollar estos programas.
“Necesitamos tener un ejército de guerreros de la justicia social para luchar contra los enemigos de la igualdad”, dijo Crump, de 52 años, tras el anuncio.
Crump, graduado en la Facultad de Derecho de la Universidad Estatal de la Florida (FSU), se ha convertido en uno de los principales abogados de derechos civiles del país.
Ha representado a las familias de Trayvon Martin, un estudiante afroamericano de 17 años de Miami Gardens que fue asesinado a tiros por George Zimmerman, un guardia no jurado capitán de vigilancia vecinal blanco en Sanford en 2012; Michael Brown, un joven afroamericano de 18 años abatido a tiros por Darren Wilson, policía blanco de Ferguson, Missouri, en 2014; Breonna Taylor, una mujer afroamericana de 26 años que fue abatida a tiros cuando agentes de policía blancos irrumpieron en su apartamento en Louisville, Kentucky, en 2020; y George Floyd, que fue asesinado por el agente de policía blanco Derek Chauvin en Minneapolis en 2020.
La financiación inicial del centro procede de una subvención de liderazgo de $1 millón del Truist Charitable Fund de Truist Financial Corp., un fondo asesorado por donantes de la Winston-Salem Foundation. El Truist Fund invierte en comunidades desfavorecidas para apoyar el aumento de la riqueza. Crump, que conoció a Truist a través de su trabajo con la familia de George Floyd, facilitó la subvención.
“Conseguir que una empresa líder diga: ‘Nosotros también compartimos la visión’, nunca puede tomarse a la ligera”, dijo Crump. “Muchas empresas se comprometieron con la justicia social ... y muchas no han cumplido sus compromisos ... Truist está cumpliendo lo que prometió”.
La asociación entre Crump, Truist y St. Thomas se estableció a través de la decana de la Facultad de Derecho de la Universidad St. Thomas, Tamara Lawson.
“Seremos la incubadora de la próxima generación de cambio social”, dijo Lawson.
Lawson, que conoce a Crump a través de su propio trabajo en la National Bar Association, una red de abogados predominantemente afroamericanos, dijo que uno de los recursos que ofrecerá el centro son las becas basadas en la necesidad.
“Damos oportunidades a los estudiantes que de otra manera no podrían tener la oportunidad de ser abogados”, dijo.
Lawson trabajó estrechamente con Truist para entender los objetivos tanto de la Facultad como de la fundación y luego desarrolló la subvención, que servirá de punto de partida para la campaña de $35 millones de la universidad para “formar y apoyar a una nueva y diversa generación de abogados que luchen por la justicia”.
Lawson dijo que la facultad de Derecho es conocida por educar a universitarios de primera generación y por su diversidad. Más del 80% de los estudiantes de Derecho no son blancos. Fue esta diversidad la que llevó a Crump a creer que un centro de justicia social allí tendría impacto.
“Será una presencia física donde los jóvenes estudiantes marginados, a los que de otro modo se les negaría la educación, tendrán una oportunidad”.
El presidente de la Universidad St. Thomas, David Armstrong, concordó con esa opinión.
“Podemos tener más estudiantes que se conviertan en guerreros de la justicia social, preferiblemente muchos estudiantes que tal vez no tenían acceso antes, especialmente los estudiantes de de minorías, para graduarse de abogados, dijo. “Esto nos pone en el mapa global de la justicia social en este mundo”.