Sur de la Florida

Nuevo programa para niños con necesidades especiales


Adriana Mantilla recibe un abrazo de su hijo Armando, que padece de autismo, y de Adriana, su hija mayor. Armando, de 10 años, ganó una beca de $10,000 como parte de un nuevo programa para niños con necesidades especiales.
Adriana Mantilla recibe un abrazo de su hijo Armando, que padece de autismo, y de Adriana, su hija mayor. Armando, de 10 años, ganó una beca de $10,000 como parte de un nuevo programa para niños con necesidades especiales. Miami Herald

Adriana Mantilla sabía que las instituciones escolares tradicionales no estaba funcionando en el caso de su hijo, dotado pero autista.

Armando, de diez años, había probado estudiar en una escuela privada pero el personal no tenía la experiencia que él necesitaba. Los salones de clase de las escuelas públicas eran demasiado grandes y confusos, y el trabajo demasiado repetitivo para captar su interés.

Mantilla, quien vive en Kendall, pensaba que la educación en el hogar sería demasiado costosa, hasta que su hijo ganó una beca de $10,000 como parte de un nuevo programa para niños con necesidades especiales. El dinero se puede usar para comprar materiales para la educación en el hogar, así como para tutoría, matrícula de escuelas privadas y diversos tipos de terapia.

“Yo me quedé, madre mía, esto es perfecto”, dijo Mantilla. “Nuestros ingresos son muy limitados. Muchos de los recursos necesarios son caros”.

Apenas cinco meses después de conseguir la aprobación de los legisladores estatales, el programa de Cuenta de Beca para Aprendizaje Personal (Personal Learning Scholarship Account) se está convirtiendo en una realidad para las familias en toda la Florida. La semana pasada, la Junta de Educación estatal aprobó nuevas reglas para la administración de la iniciativa de becas. Más de 1,000 niños de edad escolar han sido designados para recibirla.

Pero la recepción no ha sido universalmente cálida. El programa ya ha enfrentado oposición judicial por parte del sindicato estatal de maestros. Y el mismo continúa recibiendo críticas de algunos grupos de padres, los cuales alegan que el mismo canaliza fondos públicos hacia manos privadas.

“Con un programa de vales como este, no tenemos garantía alguna de que nuestros niños más especiales reciban los servicios que merecen”, dijo la directora legislativa de PTA Mindy Gould.

Los legisladores establecieron el programa de Cuenta de Beca para Aprendizaje Personal meses atrás para ayudar a niños con autismo, síndrome de Down, parálisis cerebral y otras cinco categorías de grandes necesidades especiales. El mismo es parte de un movimiento a mayor escala para brindar a padres y estudiantes más opciones de educación.

Los niños que estén matriculados en escuelas del distrito no son elegibles para participar en el programa.

Las becas son de por lo menos $10,000 cada una, y también se pueden usar como una cuenta de matrícula universitaria prepagada.

El estado ha dedicado un presupuesto de $18.4millones este año para el programa, lo cual significa que se otorgarán alrededor de 1,800 becas. Hasta el momento, más de 3,700 padres han comenzado a presentar solicitudes, dijo Doug Tuthill, cuya agencia sin ánimo de lucro Step Up for Students supervisa las becas.

“A pesar de todos los elementos desconocidos de un nuevo programa, y del breve tiempo de que hemos dispuesto, todos han colaborado”, dijo.

Los padres de los niños que reciben las becas no reciben el dinero directamente. En lugar de eso, se les reembolsará por cualquier gasto que cumpla con los criterios de la misma. El programa empezará a entregar cheques el mes que viene, afirmó Tuthill.

Las familias ya están planeando cómo gastarán lo que les toca.

Mary Kurnik, vecina de Tampa, dijo que el premio representará una gran diferencia para su hijo John, de 12 años. Ella quiere usar el dinero para sufragar los costos de la tutoría de matemática y para terapia de Análisis Aplicado de la Conducta, una costosa técnica que se utiliza para ayudar a niños que padecen de autismo.

Ella también está considerando logopedia.

“Los copagos han sido muy caros”, dijo. “Esto nos quitará parte del estrés y el esfuerzo del presupuesto familiar”.

Para Armando, la escuela tradicional era muy difícil. Tener múltiples maestros y clases de más de 30 estudiantes representaba menos instrucción de uno en uno, y, aunque él aprendió en seguida matemática y ciencias, no podía concentrarse en largas hojas de trabajo que repetían preguntas una y otra vez sobre los mismos conceptos.

“A menudo me atrasaba porque había como 26 preguntas en cada página”, dijo Armando.

En casa, Armando está aprendiendo por su cuenta geometría y biología, asignaturas que muchos no toman hasta que no llegan a la secundaria. El puede empezar y parar las lecciones dondequiera que se le antoja, lo cual ayuda porque Armando no tiene un patrón regular de sueño, según su madre.

El horario flexible permite además a Mantilla hacer tiempo para las muchas consultas médicas que Armando necesita a causa de alergias severas y otros problemas médicos, así como sesiones de terapia para aprender destrezas sociales y de otros tipos.

Mantilla sabe que ella quiere dar más oportunidades a su hijo — él está teniendo problemas con álgebra y necesita un tutor — pero tiene que esperar a que el dinero de la beca comience a fluir.

“Si yo supiera que tenía el dinero con seguridad y supiera exactamente para qué lo puedo usar, podría estar haciendo más cosas”, dijo Mantilla.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de octubre de 2014, 8:51 p. m. with the headline "Nuevo programa para niños con necesidades especiales."

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