Sur de la Florida

Recuerdan a niña de Miami, a un año de su asesinato


Desde la izquierda, Shelly Muñoz , Stephanie Padilla, Kiana Cruz y Emely Martinez, las mejores amigas de Martha Guzmán, durante la misa al primer aniversario de su muerte en la Iglesia San Juan Bosco de la Pequeña Habana, el sábado, 20 de junio.
El sacerdote Yader Centeno parroco de la Iglesia de San Juan Bosco, en la Pequeña Habana ofrece La Sagrada Comunión en honor a la joven Martha Guzman, asesinada a manos de su padrastro hace un año. En la imagen, de izquierda a derecha, del 2015.
Desde la izquierda, Shelly Muñoz , Stephanie Padilla, Kiana Cruz y Emely Martinez, las mejores amigas de Martha Guzmán, durante la misa al primer aniversario de su muerte en la Iglesia San Juan Bosco de la Pequeña Habana, el sábado, 20 de junio. El sacerdote Yader Centeno parroco de la Iglesia de San Juan Bosco, en la Pequeña Habana ofrece La Sagrada Comunión en honor a la joven Martha Guzman, asesinada a manos de su padrastro hace un año. En la imagen, de izquierda a derecha, del 2015. el Nuevo Herald

Jorge Guzmán recuerda que unos meses antes de morir, su hija Martha, de 11 años, le preguntó qué era el ADN, mientras miraban una serie policial en la televisión.

“Yo se lo expliqué como mejor pude”, cuenta Guzmán, un inmigrante hondureño que vive en Miami. “Le dije que la policía lo usa para encontrar evidencia en los casos criminales”.

La niña fue asesinada poco después, el 22 de junio del 2014, en su vivienda de La Pequeña Habana. Las autoridades arrestaron al ex novio de su madre, Miguel Ruiz Lobo, como sospechoso del crimen, debido en parte a una prueba de ADN que determinó que la piel encontrada debajo de las pequeñas uñas de Martha era la del presunto asesino.

“Yo creo que ella peleó y lo arañó para dejar pruebas, por lo que le enseñé ese día mirando la televisión”, dice Guzmán, con voz bajita y mirando hacia el piso. “Era inteligente, inteligente, bien inteligente mi niña”.

A un año de que su hija fuera encontrada en un charco de sangre, con un cuchillo enterrado en la garganta, Guzmán, los demás familiares, amigos y vecinos de Martha se aferran a los recuerdos para sobrellevar su ausencia. Mientras, se mantienen pendientes del caso criminal, aunque podrían pasar meses o años antes de que Ruiz Lobo –quien sostiene que es inocente y se encuentra preso en una cárcel condal– sea llevado a juicio.

El trágico caso hirió profundamente a una comunidad que vio nacer y crecer, en el modesto edificio sobre la calle 4 del noroeste, a la chica pequeña y delgada, de ojos rasgados y pelo color café, a quien con cariño llamaban Martica.

Poco después de la tragedia, su madre Amaurys Alvarenga –quien tiene un hijo de cuatro años con Ruiz Lobo– se mudó a otro vecindario, llevándose apenas una planta sembrada en un tarro. Alvarenga no hizo comentarios para esta nota.

Los familiares y amigos se volvieron a reunir el sábado 20 de junio, en una misa celebrada en honor al primer aniversario de la muerte de Martha. Sus amigas de la escuela y del barrio vistieron camisetas negras con fotos de la niña y las palabras “descansa en paz” y “descansa en el paraíso”. Casi todos lloraron mientras escuchaban el sermón.

“Esto no fue obra de Dios, no. Esta fue la expresión del nivel de violencia que existe en el mundo”, dijo el sacerdote Yader Centeno, párroco de la iglesia San Juan Bosco, en La Pequeña Habana.

Según las autoridades, Ruiz Lobo esperó a que Alvarenga saliera de su apartamento la mañana del 22 de junio, y percatándose de que Martha estaba sola en la vivienda entró y la acuchilló. Al cortar los antebrazos de la niña, el sospechoso habría tratado de hacer que el crimen pareciera un suicidio, ya que sabía que ella se había hecho cortadas antes.

Alvarenga se había separado de Ruiz Lobo hacía unos meses, luego de que su hija le pidiera que lo echara de la casa. Un video de vigilancia de una vivienda vecina muestra al hombre entrar y salir del apartamento durante las horas en las que las autoridades sostienen que Martha fue asesinada.

Cuando Alvarenga encontró a su hija tirada en el piso, sus gritos se escucharon en el edificio y los vecinos corrieron hacia el apartamento. La escena de aquel día –la madre abrazando a su hija ensangrentada– permanece intacta en la memoria de niños y adultos.

“Mi nieta todavía tiene sus noches, en las que tiene pesadillas y se me acuesta en la cama”, cuenta Mayra Vilar, una vecina cubana cuya nieta de 13 años creció y fue a la escuela con Martha. “A mi nieta la impactó tanto esa muerte, que todavía… en fin, para qué te cuento. Eran mejores amigas, hay fotos de ellas caminando en este muro en sus andadores”.

Vilar dijo que las fiestas de Navidad y de Año Nuevo del año pasado, o la celebración de algún cumpleaños, ya no son las mismas.

“Veo a mi nieta que se arrincona y se queda callada por una esquina y cuando pregunto que le pasa a veces no quiere hablar, pero sabemos que echa de menos a Martica”.

Guzmán, quien tras separarse de Alvarenga alquiló una vivienda en el mismo barrio para mantenerse cerca de su hija y aun vive ahí, dijo que las fechas de celebración ahora son dolorosas para él.

“El Día del Padre me lo pase ahí encerrado en el cuarto, solo”, dijo Guzmán, quien trabaja en la industria de la construcción y tiene otros cuatro hijos en Nueva York y Honduras. “Es difícil esto, vea. Uno no sabe cómo seguir en la vida”.

Pero Vilar, quien dijo que veía a Martha como a una nieta más, está convencida de que la niña traviesa se las ha arreglado para seguir acompañando a sus padres y amigos.

Algunos días, Vilar sale a fumar un cigarro cerca de un área de juegos improvisada para las niñas del edificio, en la que los padres de Martha habían colocado un columpio con un neumático verde. A ella le gustaba sentarse en la rueda por horas, moviéndose de un lado a otro.

Las amigas de Martha ya no juegan ahí con tanta frecuencia, y llenaron las paredes con mensajes escritos con marcadores, deseándole descanso eterno y diciéndole que no la olvidarán.

Cuando Vilar observa el neumático moverse con la brisa, sonríe y repite la frase que siempre le decía:

“¿Martica eres tú? Pórtate bien”.

Siga a Brenda Medina en Twitter: @BrendaMedinar

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de junio de 2015, 10:25 p. m. with the headline "Recuerdan a niña de Miami, a un año de su asesinato."

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