Sur de la Florida

Reino de terror termina en tragedia predecible, dicen vecinos de Kendall

La semana pasada, la policía dijo que Rodríguez fue demasiado lejos, cuando le disparó a un hombre tres veces afuera de la casa de su hijo en Village of Kendal.
La semana pasada, la policía dijo que Rodríguez fue demasiado lejos, cuando le disparó a un hombre tres veces afuera de la casa de su hijo en Village of Kendal.

Las muchas personas que le temían y pelearon con Omar Rodríguez durante años sabían que algún día iba a suceder una tragedia y tenían razón. La semana pasada una confrontación por excrementos de perro en el jardín de una casa fue subiendo de tono hasta explotar en un ataque a tiros, un baño de sangre y un cargo contra Rodríguez por intento de homicidio. Rodríguez es un hombre que, según dicen todos sus vecinos, parece haber salido del mismísimo infierno.

Durante décadas, los residentes de tres barriadas separadas de Miami-Dade han venido teniendo problemas de todo tipo con Rodríguez, y algunos dijeron sentir verdadero miedo por su volatilidad. Los vecinos dicen que Rodríguez los ha amenazado verbal y físicamente, recorriendo las calles con un arma en la mano, y presentando demandas y falsas alegaciones a la policía y otras autoridades.

Las mujeres en el tranquilo barrio de Glen Cove, en Kendall, dicen que entraban de prisa en sus casas cuando veían a Rodríguez. Los padres le decían a sus hijos que evitaran hacer contacto visual con él. De acuerdo con archivos policiales, una vecina lo culpó cuando encontró a sus gatos muertos en la piscina, junto con un cocodrilo recién nacido. Entretanto, otra vecina piensa que Rodríguez fue quien llenó las paredes y una puerta de su casa con excremento.

“Es increíble que haya tenido que ocurrir un tiroteo para que la policía tome alguna medida”, dijo un vecino, que como muchos otros, estaba demasiado asustado como para dar su nombre. “Nos ha acosado y amenazado a todos nosotros”.

Nancy Pérez, capitana de la policía de Miami-Dade, que supervisa el distrito de Kendall, dijo que durante años, la policía ha estado trabajando con la Fiscalía Estatal para tratar de controlar a Rodríguez. La Fiscalía Estatal tiene dos cajas llenas de documentos legales sobre él.

“Desgraciadamente, tuvo que ocurrir esta tragedia”, dijo Pérez. “Esta gente ha tenido que pasar muchos dolores de cabeza”.

140 quejas

Desde el 2008, los vecinos han presentado 140 quejas ante la policía acerca de Rodríguez. Sin embargo, invariablemente los fiscales determinaron que el comportamiento de Rodríguez no llegaba a ser considerado como un delito y, con frecuencia Rodríguez respondió presentando quejas contra policías y fiscales.

La semana pasada, la policía dijo que Rodríguez fue demasiado lejos, cuando le disparó a un hombre tres veces afuera de la casa de su hijo en Village of Kendale, otro pequeño enclave a menos de una milla de distancia de su casa, donde los vecinos llevan mucho tiempo quejándose de sus insultos y amenazas. Rodríguez fue acusado de intento de asesinato y de asalto con agravantes con un arma de fuego.

Varios testigos le dijeron a la policía que Rodríguez, de 66 años, siguió en su automóvil a José Rey, mientras él y su esposa Lissette paseaban con su perro. Rodríguez detuvo el auto junto a un contén, les encendió las luces y aceleró el motor del vehículo y luego confrontó a Rey después que el perro defecó en el césped del jardín de su hijo.

Rey se llevó el perro a la casa. Cuando volvió, según le dijeron vecinos a la policía, Rodríguez se había quitado la camisa y estaba listo para comenzar una pelea. La policía dijo que Rodríguez le disparó a Rey tres veces en la acera mientras Rey alzaba los brazos y trataba de alejarse del lugar. Cuando la esposa de Rey se le acercó a su esposo para intentar ayudarlo, varios testigos le dijeron a la policía que Rodríguez también la amenazó.

Alan Ross, abogado de Rodríguez, presentó la semana pasada una moción con la que buscaba se le permitiera una fianza para su cliente, y dijo que lo que Rodríguez hizo fue defenderse de una amenaza potencial. Ross dijo que aunque no se mencionó en el documento del arresto, los agentes que acudieron al sitio de la pelea hallaron un cuchillo cerca.

La moción admite que Rodríguez le disparó a Rey, pero afirma que fue Rey quien inició la discusión y fue quien se le aproximó a Rodriguez con un cuchillo. Después que el primer disparo alcanzó a Rey, según la mocion, Rey se levantó del suelo y Rodríguez se vio obligado a disparar dos veces más.

“Cuando se aclare todo el incidente, se verá que es un uso de fuerza justificable”, dijo Ross. “Encontraron otra arma en la escena del crimen”.

Según Pérez, la policía, encontró un cuchillo, pero no sabe de dónde vino, y no está dispuesta a hacer ningún comentario hasta no hablar con Rey. El vendedor de 52 años, cuya esposa trabaja en eventos de mercadotecnia en el Miami Herald, fue operado varias veces y permanece ingresado en el hospital Kendall Regional Medical Center.

“Nadie sabe de dónde salió el agresor”, dijo Pérez. “Pero parqueó su carro y esperó que se acercara la víctima. Y estaba armado. Eso es premeditación”.

Nadie abrió la puerta durante las varias visitas que se hicieron la semana pasada a la casa de Rodríguez, en el 11490 SW 103 Street. Una alfombra de los Florida Gator con el letrero de Bienvenido está frente a la puerta principal, cerca de una bandera cubana en una maceta.

Su hijo, también llamado Omar Rodríguez, no pudo ser localizado para conocer qué tenía que comentar de todo el problema. Nadie abrió la puerta y el buzón estaba lleno. Un letrero en un roble en el jardín, a pocos pasos de dónde Rey fue herido, reza: “Por favor, limpie después que su mascota haga sus necesidades”.

Un impresionante expediente escolar

La moción presentada por Ross dice que Rodríguez, quien llegó a Miami desde Cuba a los 12 años de edad, tiene una impresionante historia académica y ha estado en varios trabajos. Criado en la Pequeña Habana, se graduó del Edison Senior High School en 1967. La moción agrega que se graduó de la Universidad de la Florida, obtuvo una maestría en la Universidad St. Thomas y se graduó de la Escuela de Leyes de la Universidad de Drake. Ha trabajado para Eastern Airlines, Dynair y como paralegal.

Otros registros federales muestran que asistió a la escuela de leyes de la Universidad Nova Southeastern en 1980, y luego presentó una demanda de derechos civiles contra el Colegio de Abogados de la Florida porque se negó a pagar la factura para una evaluación psiquiátrica. Una evaluación psiquiátrica de 1987 en el caso reportó que él era un boxeador aficionado que una vez tuvo una pelea en un baile del college porque “otro tipo se mantuvo tropezando con su muchacha”. Pero tampoco se encontraron pruebas de un disturbio psiquiátrico importante”.

El caso en que Rodríguez demandó al director ejecutivo del colegio de abogados, John Moore; y al examinador del colegio, Joseph Matthews, se desechó en 1993 - al citar la corte una creciente lista de arrestos y problemas legales.

“La junta se enfrentó con la investigación de varios cargos criminales previos, tanto de delitos graves como leves, así como con numerosas demandas civiles previas de las cuales Rodríguez formaba parte”, encontró la corte federal de distrito en Tallahassee.

Machete y pizza

Esto era sólo el comienzo de los encontronazos de Rodríguez con la ley. El Departamento de Cumplimiento de la Ley de la Florida muestra cuatro arrestos desde 1970, sin incluir los cargos más recientes.

Sus primeros choques documentados con vecinos datan de la década de 1990, cuando vivía en Coral Gables. Un vecino incluso escribió al entonces gobernador Lawton Chiles y le dijo que Rodríguez decía que tenía armas, le declararía la “guerra” a los vecinos, gritaba en la calle y una vez amenazó a un jardinero con un machete. “Estamos temerosos de salir de nuestras casas pues sentimos que él podría ametrallarnos uno de estos días”.

Rodríguez se declaró culpable de agresión a un agente de la policía en 1994 y estuvo en libertad condicional. Los investigadores sospechaban, pero nunca pudieron probar, que él comenzó a hacer acusaciones falsas de abuso infantil contra agentes de la policía de Coral Gables.

En 1998 se le acuso con hacerle lo mismo a uno de sus ex abogados. Rodríguez envió una queja por escrito anónima al Departamento de Niños y Familias - y un experto de la policía comprobó que coincidía con su letra. Se le puso en libertad condicional por acoso.

En octubre del 2000, un agente de la policía de Gables que vivía en Pinecrest estaba tan preocupado que alertó a su hijo adolescente que informara cada vez que viera al hombre. Rodríguez se apareció en la casa - para entregar una pizza de Papa John’s. La pizza se envió al laboratorio en busca de veneno. El resultado fue negativo.

Se acusó de nuevo a Rodríguez de acoso, pero resultó que el encuentro fue casual. El realmente trabajaba entregando pizzas y el caso se retiró.”

“Es peligroso”

El patrón se repitió una vez más cuando se mudó a Kendall, dijeron vecinos.

Las calles de Glen Cove se parecen a cualquier suburbio de EEUU. Pero detrás de muchas puertas, los residentes cerca de su casa reciben a los invitados a través de intercomunicadores mientras observan con cámaras de vigilancia de última generación, a veces detrás de puertas cerradas - algunos dicen que la seguridad se instaló debido a Rodríguez.

“Es simplemente locura”, dijo uno de los vecinos, quien no permitió que se publicara su nombre.

Agregó que Rodríguez patrullaba el vecindario, mientras presentaba violaciones falsas a los encargados de hacer cumplir los códigos o enviaba quejas a la policía que podrían tomar meses en desenredarse. “Caminaba mirando a las casas de las personas, y luego se iba. Una hora más tarde, la policía estaba allí. Es peligroso”.

En marzo, Rodríguez presentó una demanda civil por escrito contra Lourdes y Sergio García, acusándolos de calumnia y difamación por hablar mal de él a otros. Los acusó de llenar informes policiales falsos contra él y de “unir fuerzas” con los “grandes cargos” de la policía y otros “bravucones del orden” para atormentarlo.

Los García enviaron los casos al abogado Robert Kuntz, quien dijo que la contrademanda de la pareja decía la verdadera historia. Manifestó que la meta de Rodríguez era claramente “infligir el mayor dolor posible y darse el gusto de sus conspiraciones paranoicas con respecto a sus vecinos y a la policía de Miami-Dade”.

Kuntz dijo que Rodríguez había presentado órdenes de alejamiento frívolas y demandas de difamación contra la pareja desde el 2002. En un momento dado, agregó Kuntz, Rodríguez convenció al Servicio de Animales del Condado Miami-Dade a que investigara el hogar de los García, al reclamar que ellos capaban ilegalmente a los animales. Registros de la corte muestran que la pareja cree que Rodríguez cortó una vez sus llantas, otra vez dejó un gato muerto en la hierba frente a su casa y amenazó a Sergio García, al decir, “Voy a matarte”. Más tarde, Kuntz dijo q la corte que Rodríguez acechó a Lourdes García hasta un salón de uñas, y después rayó el auto de ella con una llave.

Otro vecino, también demasiado asustado como para dar su nombre, calificó a Rodríguez de un “tipo terrible”.

“En una fiesta de cumpleaños en la acera de enfrente había una vez un auto estacionado en la hierba y él quería luchar con el tipo”, dijo el vecino. Agregó que Rodríguez amenazó en una ocasión al chofer de un camión de almuerzo cuando un vecino rehacía su entrada de autos.

“Le he dicho a mi hija que nunca jamás se acerque a esa casa”, agregó el vecino.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de junio de 2015, 10:03 p. m. with the headline "Reino de terror termina en tragedia predecible, dicen vecinos de Kendall."

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