Enfermera robó fentanilo y lo sustituyó con solución salina en un hospital de la Florida
Una enfermera que trabajaba en un hospital de Jacksonville robó ampolletas de fentanilo, vació parte del contenido de la medicina (que se utiliza para tratar dolores agudos), y la sustituyó con una solución salina, de acuerdo con una orden disciplinaria del Departamento de Salud de la Florida que se emitió contra la enfermera.
Con la orden se inició el proceso disciplinario contra Monique Carter, una enfermera de 35 años, con licencia de la Florida.
Desde el punto de vista delictivo, Carter fue acusada de obtener una sustancia controlada de forma ilegal, y de posesión de una sustancia controlada.
Según archivos judiciales del Condado Duval, Carter entró en un programa previo al juicio el pasado 12 de noviembre. Su participación en el programa se consideró satisfactoria, ya que el lunes, se le desestimaron los dos cargos.
Ello no afecta las posibles consecuencias profesionales que pudiera enfrentar.
SUSTITUYO FENTANILO CON SOLUCION SALINA
La dirección que aparece en la licencia de la Florida de Carter es Middleburg, pero ella no recibió su licencia de enfermera de la Florida hasta el 1ro. de octubre. Antes de esa fecha, tal como lo permite su licencia multiestatal de Georgia, Carter trabajaba en la Florida con la licencia que obtuvo en el 2018 cuando vivía en Valdosta, Georgia.
De acuerdo con la orden administrativa en contra de Carter que se presentó el 6 de enero, y la orden de restricción de emergencia que se presentó el 19 de noviembre:
El 28 de septiembre, Carter trabajaba en la Unidad de Cuidados Intensivos Neurológicos del Centro Médico Baptist de Jacksonville cuando “un compañero de trabajo notó que Carter parecía estar ansiosa e inquieta, que olía mucho, y que se quedó tras terminar de trabajar para completar su reporte”.
Ese mismo día, un supervisor descubrió que faltaba una ampolleta de fentanilo en un estante de Omnicell donde se guardan las sustancias controladas. Tras realizarse una auditoría de los retiros de Carter, se pudo saber que la enfermera tenía la costumbre de consumir fentanilo, después cancelar la transacción, y que buscaba fentanilo con más frecuencia que otras enfermeras.
Del 29 de agosto al 29 de septiembre, el director de la farmacia descubrió que Carter canceló 24 veces fentanilo, un patrón que no sucedía con otras sustancias controladas. También el 29 de septiembre, el director de la farmacia y un supervisor descubrieron dos ampolletas de fentanilo “cuyas tapas habían sido pegadas con goma, prueba de que dichas ampolletas habían sido manipuladas”.
De igual modo, Carter se apoderó de las ampolletas horas antes que las dosis se les dieran a los pacientes, y no reportó los retiros en las hojas de los pacientes.
Posteriormente “Carter admitió que había estado robando fentanilo durante su turno de trabajo. También admitió haberse apoderado de ampolletas de fentanilo del Omnicell, romper la tapa, y utilizar una solución salina con una aguja para sacar aproximadamente la mitad del medicamento. Después, Carter sustituía el fentanilo que faltaba con una solución salina para que pareciera que la ampolleta estaba llena”.
Carter dijo que comenzó a “recetarse a sí misma” fentanilo en junio para poder lidiar con “problemas familiares, que se inyectó a sí misma el fentanilo en la casa, y que en ocasiones usaba el fentanilo antes de ir a trabajar”.
Traducción de Jorge Posada