Cortarán millones de dólares a hospitales del sur de Florida que reciben a los pacientes más pobres
Los hospitales del sur de la Florida, entre ellos los pertenecientes al Sistema de Salud Jackson, del Condado Miami-Dade, perderán un estimado de $124 millones en fondos en el 2022 luego que esta semana los legisladores estatales redujeron el llamado fondo crítico de cuidado de salud que le otorgaba pagos adicionales a unos 24 hospitales de la Florida que tenían el número mayor de pacientes con cobertura del Medicaid.
Según los legisladores estatales, los hospitales seguirán beneficiándose de un nuevo sistema de pagos que la Florida estableció el año pasado, para de este modo cubrir el déficit el financiero que estos hospitales experimentan debido a los reembolsos del Medicaid, que son tan bajos que no cubren los costos del cuidado de la salud.
Entretanto, tanto los directivos de hospitales como diferentes grupos cabilderos, dijeron que el nuevo sistema, llamado “Programa de Pagos Directos”, se diseñó para solucionar las bajas tasas de reembolso del Medicaid para todos los hospitales de la Florida, y no resuelve el constante déficit que tienen estos hospitales con volúmenes desproporcionadamente altos de pacientes que tienen Medicaid.
“Si se pierde dinero en cada paciente del Medicaid, y se le prestan cuidados de salud a grandes cantidades de pacientes del Medicaid, se debería recibir una ayuda adicional del programa del Medicaid para así preservar dicho acceso”, dijo Mary Mayhew, presidenta de la Asociación de Hospitales de la Florida, un grupo cabildero de la industria.
Los hospitales con grandes números de pacientes del Medicaid también generan ganancias más pequeñas que el promedio de la industria, y todos los hospitales se han visto obligados a gastar más en personal y en recursos durante la pandemia, dijo Justin Senior, presidente de Safety Net Hospital Alliance of Florida, un grupo cabildero de la industria que le presta servicios a hospitales pediátricos, públicos y docentes.
“Los costos de personal y la tasa de inflación son más altos”, dijo Senior. “Todo el mundo está esperando ver hasta dónde llegan los niveles y cuáles serían los nuevos costos”.
Los hospitales locales quedaron impactados
En los condados Miami-Dade y Broward, los hospitales que perderán más dinero son los sistemas médicos que sufragan los contribuyentes, y que tienen hospitales infantiles, salas unidades de parto, unidades neonatales de cuidados intensivos y centros de traumatismos de Nivel 1 y 2.
El Condado Miami-Dade, propietario del Sistema de Salud Jackson, perderá unos $72 millones, y las dos redes de hospitales públicos de Broward, Memorial Healthcare System y Broward Health, perderán entre ambas cerca de $42 millones.
El Hospital de Homestead Hospital Baptist Health South Florida perderá cerca de $4.5 millones, y North Shore Medical Center, en Miami proyecta una reducción de $733,000, según estimados de la Asociación de Hospitales de la Florida, un grupo de cabildeo de la industria.
Sin embargo, algunos hospitales pudieron escapar de lo peor de los cortes. Los legisladores de la Florida incluyeron casi $85 millones en fondos adicionales para algunos hospitales infantiles, como el Johns Hopkins All Children’s, de St. Petersburg, y el Nicklaus Children’s Hospital en Miami.
El Nicklaus Children’s habría perdido $33 millones, pero el pago especial que aprobaron los legisladores le otorga $30 millones, lo que significa una pérdida de solo $3 millones debido a la eliminación del fondo crítico de cuidado de salud.
Un nuevo sistema para financiar hospitales
De acuerdo con los legisladores estatales, decidieron eliminar el fondo crítico de cuidado de salud porque el nuevo programa de pagos estabilizaría el déficit que reportaron los 24 hospitales que calificaron para recibir el ingreso suplementario. Estos hospitales calificaron para recibir el fondo crítico de cuidado de salud , ya que más del 25 por ciento de sus pacientes eran miembros del Medicaid durante el año.
Los hospitales con centros médicos infantiles, unidades neonatales de cuidados intensivos, unidades de parto y centros de traumatismos de Nivel 1 y 2 posiblemente serán los más afectados. Los niños conforman más de la mitad de los más de 5.1 millones de floridanos con Medicaid, y este programa paga casi la mitad de todos los nacimientos en el estado.
En 2021, el estado distribuyó $309 millones a 28 hospitales que calificaban para recibir el fondo crítico de cuidado de salud. Pero en su primer año, el programa de pagos directos generó casi $1,800 millones en fondos adicionales del Medicaid para los hospitales que accedan a participar en el programa, y pagar un impuesto.
En el acuerdo, se utilizan reglas diferentes en dependencia del propietario del hospital, pero bajo el programa local, los gobiernos le cobran un impuesto a los hospitales y luego emplean ese dinero fiscal para los fondos federales que se emparejan con el Medicaid.
El gobierno federal empareja el gasto del Medicaid en la Florida a una tasa de cerca de 67 por ciento, lo que significa que por cada dólar que la Florida gasta en Medicaid, el gobierno federal contribuye con dos dólares. Después, los fondos se entregan a los hospitales para de esta manera balancear el déficit que crearon las bajas tasas de reembolso del Medicaid.
Sin embargo, los hospitales que califiquen seguirán viendo cantidades desproporcionadamente altas de pacientes del Medicaid, y el programa de pagos directos no podrá completar la diferencia entre los reembolsos del Medicaid y los costos del hospital para brindarle cuidado a dichos pacientes, dijo Mayhew.
“Los hospitales irán de 60 centavos de dólar de costo a cerca de 84 centavos”, dijo. “Y nada garantiza estos pagos el año próximo”.
Márgenes más pequeños, costos más altos
Por su parte, Senior señaló que los hospitales que recibieron el fondo crítico de cuidado de salud generaron de forma colectiva un margen de ganancia de alrededor de un tres por ciento, en tanto el promedio de la industria fue de 10 por ciento.
“Si se atienden tantos pacientes del Medicaid”, dijo Senior, “es casi seguro que se obtendrán ingresos más bajos”.
Ahora que los hospitales acaban de salir de un aumento récord de pacientes que provocó la variante ómicron, muchos hospitales están volviendo a aceptar visitas y otras operaciones normales. Aunque la ola del ómicron está cediendo terreno, los directivos de hospitales han señalado que la pandemia continúa siendo impredecible y deben prepararse para la posibilidad de un nuevo brote en el verano o en el otoño.
Por otra parte, los costos extras de la contratación de personal y equipos y suministros no han cesado, sobre todo ahora, que la inflación sigue en aumento, señaló Aurelio Fernández, principal ejecutivo de Memorial Healthcare System, la red de hospitales públicos del sur de Broward, que comprende seis hospitales, un centro de traumatismos de Nivel 1, un centro pediátrico, y 14,000 empleados a tiempo completo.
“Este año, el costo de los enfermeros solo, entre viajes, compensación por pagos de incentivo y turnos extras es de $20 millones mensuales más que en 2021”, dijo Fernández. “¿Es eso sustentable? Se trata de $240 millones al año. Y eso, decididamente, no es sustentable. Esta es mi mayor preocupación. No veo aún la luz al final del túnel porque hay una escasez de enfermeros y no se pueden graduar al ritmo que nos hace falta. Todo esto no hace más que decirme que tenemos todavía un largo camino por recorrer”.
Traducción de Jorge Posada
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de marzo de 2022, 5:53 p. m..