Sur de la Florida

La disputa más reciente en torno a la elevación de las calles de Miami Beach

Gustavo Briand, peluquero y propietario de un salón, explica hasta dónde sube el agua cuando se inunda fuera de su local en 1701 Sunset Drive en Miami Beach, Florida, el 9 de marzo de 2022.
Gustavo Briand, peluquero y propietario de un salón, explica hasta dónde sube el agua cuando se inunda fuera de su local en 1701 Sunset Drive en Miami Beach, Florida, el 9 de marzo de 2022.

Antes que Miami Beach se convirtiera en la primera ciudad del país en elevar drásticamente las calles ante el ascenso del nivel del mar, el peluquero Gustavo Briand estaba acostumbrado a las inundaciones.

Su salón de Sunset Harbour está a una cuadra de la Bahía de Biscayne y en los días de lluvia y mareas altas siempre era un problema. Perdía clientes cuando no querían cruzar la calle inundada para llegar a su negocio, o cuando veían un pie de agua en el suelo de concreto.

“Algunos de mis clientes usaban tablas de surf para llegar”, dijo. “Cortaba el pelo en chanclas”.

Sunset Harbour fue el primer proyecto de elevación de calles de la ciudad, y desde que se construyó en 2018, la ciudad dijo que el vecindario se ha librado de 137 inundaciones por mareas. Un estudio financiado por la ciudad también encontró que condujo a un mayor valor de la propiedad.

A pesar de eso, y de las impactantes imágenes del antes y el después, cada proyecto de elevación de vías propuesto en la ciudad desde entonces ha sido una pelea de perros. El más reciente, en West Avenue, no ha sido una excepción.

Los vecinos se quejan de los largos plazos de construcción, los sobrecostos, el cambio de estética y la pérdida de lugares de estacionamiento, y algunos incluso cuestionan la necesidad de los proyectos. Pero la mayor preocupación, por mucho, es lo que ocurre con el agua que se acumulaba en las calles bajas.

El año pasado, algunos propietarios demandaron a la ciudad por su programa de elevación de calles, alegando que las calles más altas empujaron las aguas de las inundaciones hacia sus propiedades más bajas y anegaron sus casas.

El comisionado de Miami Beach Mark Samuelian declaró al Miami Herald que “la elevación de las calles bien hecha está bien ... La cuestión es dónde se hace, cuándo se hace y cuánto se hace”.

Ahora la ciudad se está preparando para instalar potentes bombas de aguas pluviales y para elevar las calles hasta dos pies cerca de West Avenue, un barrio con una mezcla de negocios, condominios y viviendas unifamiliares. Ya ha habido obstáculos importantes.

Desde que la ciudad firmó el contrato inicial en 2017, el costo del proyecto se ha duplicado hasta alcanzar casi $100 millones. Y de los más de 170 acuerdos que la ciudad necesita de los propietarios, solo tiene cuatro. Y esos son ahora inválidos debido a un problema de permisos.

Quizá Miami Beach haya sido la primera en analizar las proyecciones del ascenso del nivel del mar de unos dos pies para 2060 —suficiente para anegar 40 millas de calles en la isla de baja elevación— y decidir elevar sus calles, pero no será la última. Miami-Dade, Miami, Key Biscayne y los Cayos de la Florida están en diversas fases de planificación para elevar las vías, y todos están observando (y esperamos que aprendiendo) del enfrentamiento en Miami Beach.

El agua fluye cuesta abajo

Los vecinos y propietarios de negocios que tienen edificios más nuevos, que suelen estar construidos a mayor altura, aplauden la idea de elevar las calles y las bombas para impedir las inundaciones que hacen intransitable el vecindario durante las mareas altas y las tormentas de lluvia. Pero para quienes están en lugares bajos donde se acumula el agua de las inundaciones, las calles más altas suponen un nuevo peligro.

Uno de esos lugares es el edificio de condominios de Lincoln Road en el que vive Valerie Navarrete desde hace 17 años, y que tiene un estacionamiento subterráneo que se inunda. Una vez perdió su auto durante una tormenta y dijo que otros 15 vehículos también quedaron inservibles.

Cuando llueve, el agua de la calle baja por la rampa del estacionamiento, en lo que Navarrete llama una cascada. Ni siquiera las nuevas bombas de alta tecnología instaladas pueden evitarlo. Pero está en contra de elevar las calles porque cree que solo va a provocar más inundaciones.

“Entonces todos nos vamos a inundar aún más”, dijo. “Ahora la cascada se va a convertir en un tsunami”.

Hace unos años, Navarrete compró una especia de presa portátil que coloca en la entrada del estacionamiento cuando llueve. Cuando el agua entra en el estacionamiento, la presa se activa y mantiene los coches secos. Pero los vecinos se ven obligados a estacionarse en la calle.

Navarrete cree que la ciudad debería continuar el proyecto de infraestructura, pero saltarse la elevación de calles y limitarse a instalar bombas de agua en las vías para mantener el agua fuera de las propiedades privadas. Si eso no funciona, dice, la ciudad puede pasar a elevar las calles.

Ha sido un argumento habitual desde que la ciudad empezó a construir las gigantescas bombas de tipo industrial en toda la ciudad. ¿Por qué no utilizar simplemente bombas?

Amy Knowles, jefa de Resiliencia de la ciudad, dijo que el problema no es solo retirar el agua de lluvia de la calles. Las inundaciones también proceden de las mareas y del aumento de las aguas subterráneas bajo la ciudad. A medida que el nivel del mar sube, la altura habitual del océano pudiera estar a la altura de las calles. Hacer funcionar las bombas constantemente también puede resultar caro.

“El simple bombeo no va a sacar a la ciudad del océano. Tenemos que elevarnos nosotros mismos”, dijo. “Es como si tuvieras un coche atascado en un cruce inundado. No puedes limitarte a bombear el agua del coche, tienes que sacarlo del agua”.

La solución de la ciudad: desagües y microbombas

La elevación de las calles por sí sola no puede hacer mucho. Es una solución, pero tiene defectos.

El salón de Briand en Sunset Harbour, por ejemplo, ya no se inunda por la parte delantera, pero algunos días el agua sube tan rápido que hace temblar la tapa de la alcantarilla del estacionamiento situado detrás de su edificio. Esa agua fluye por los dos escalones hasta la puerta trasera de su tienda, donde instaló una barrera contra inundaciones de $40 para tratar de mantenerla fuera.

Gustavo Briand, peluquero y propietario de un salón, sostiene un dispositivo que utiliza para mantener el agua fuera de su local colocándolo detrás de la puerta cuando se inunda en el exterior en 1701 Sunset Drive, en Miami Beach, Florida, el miércoles 9 de marzo de 2022.
Gustavo Briand, peluquero y propietario de un salón, sostiene un dispositivo que utiliza para mantener el agua fuera de su local colocándolo detrás de la puerta cuando se inunda en el exterior en 1701 Sunset Drive, en Miami Beach, Florida, el miércoles 9 de marzo de 2022. Sam Navarro

“Llegará un día en que la bomba no funcione. ¿Qué ocurrirá entonces?”, dijo.

Y el propio reporte de la ciudad señala que el proyecto de elevación de West Avenue causaría inundaciones en el primer piso de al menos 15 propiedades, debido a la escorrentía de otro vecindario cercano.

Para solucionarlo, Miami Beach planea instalar pequeñas bombas de aguas pluviales en cada uno de los puntos, junto con una serie de desagües en los lugares más bajos, como hizo en el último proyecto de elevación de calles en las comunidades ricas de Palm e Hibiscus Islands.

Un desagüe pluvial en Palm Island que la Ciudad de Miami Beach construido como parte del proyecto de resiliencia de Palm y Hibiscus Islands, el martes 9 de febrero de 2021.
Un desagüe pluvial en Palm Island que la Ciudad de Miami Beach construido como parte del proyecto de resiliencia de Palm y Hibiscus Islands, el martes 9 de febrero de 2021. MATIAS J. OCNER mocner@miamiherald.com

Esos desagües, instalados en el derecho de paso público empastado y en los patios privados, se conectan al sistema de aguas pluviales de la ciudad, que utiliza potentes bombas para devolver el agua a la bahía de Biscayne. Miami Beach no obtuvo los permisos adecuados para los desagües en un principio, lo que provocó una reprimenda del departamento de medio ambiente del condado.

La ciudad también tiene planes para lanzar un programa de subsidio por $1.3 millones este verano que ayudará a pagar arreglos menores para inundaciones en propiedades privadas, dijo Knowles. Eso incluye jardinería absorbente, barreras para puertas y ventanas y la elevación de las unidades de aire acondicionado, pero no arreglos costosos más complicados como la elevación de las casas o la instalación de nuevos diques.

“Hay algunas propiedades bajas. Eran bajas antes del proyecto y van a ser bajas después del proyecto. Tenemos que ser lo más innovadores posible para ayudar a los propietarios privados”, dijo. “Queremos que el dinero se destine a las propiedades que más lo necesitan”.

Primero las calles, luego los edificios

La visión a largo plazo de Miami Beach es que después de levantar las calles principales, vendrán los edificios. Cualquier casa o negocio de nueva construcción en Miami Beach ya tiene que estar a unos ocho pies (o más) por encima del nivel del mar, y el código de la ciudad permite a los constructores subir aún más.

Ian Kaplan, presidente de la asociación de propietarios de Palm, Hibiscus y Star Islands, dijo que eso ya está ocurriendo en su vecindario.

“La visión a largo plazo es que la inmensa mayoría de las casas antiguas van a ser derribadas y reconstruidas”, dijo. “Cada día se derriba una casa más. La gente está votando con sus bolsillos invirtiendo millones y millones de dólares en estas casas para hacerlas más resistentes”.

Esa solución puede funcionar perfectamente para el tipo de habitantes de Miami Beach que tienen millones a mano para construir o comprar una casa nueva, que son legión, pero no son los únicos que viven en la isla.

Este mapa muestra las calles de Miami Beach que corren el riesgo de inundarse en la actualidad, sin un ascenso adicional del nivel del mar. La ciudad pudiera ver alrededor de dos pies de ascenso en el nivel del mar en 2060, por lo que está elevando las calles para prepararse.
Este mapa muestra las calles de Miami Beach que corren el riesgo de inundarse en la actualidad, sin un ascenso adicional del nivel del mar. La ciudad pudiera ver alrededor de dos pies de ascenso en el nivel del mar en 2060, por lo que está elevando las calles para prepararse. Jacobs Engineering

Aris Papadopoulos, un experto en resiliencia y presidente fundador del Resilience Action Fund, dio un discurso en un evento del vecindario sobre West Avenue el martes, donde argumentó que la ciudad no debería elevar las calles frente a las propiedades bajas. Decenas de residentes aplaudieron.

“Si preguntas a alguien si prefiere ver el agua en las calles o en su casa, siempre dirá que en las calles”, dijo. “Si no se pueden secuenciar ambas cosas a la vez, al menos en los vecindarios vulnerables, que se levanten las casas antes que las calles”.

Cree que la ciudad debería ayudar financieramente a los residentes a prepararse para las calles más altas mucho antes de que se construyan, y avisarles sobre la altura de las calles y cuándo se instalarán.

“Tenemos que llegar al punto en el que la gente diga ‘por favor, suban mis calles’”, dijo.

¿Qué pasa si no elevamos las calles?

A medida que aumentaba el sentimiento contrario a la elevación de las calles en West Ave., el alcalde de Miami Beach, Dan Gelber, se reunió el martes con miembros de la North of Fifth Neighborhood Association, donde dijo que instó al grupo a no permitir que un “pequeño número de voces ahogue las voces que ustedes podrían representar.”

Mostró fotos del antes y el después de las zonas en las que la ciudad elevó las calles, una calle inundada en una foto y una seca en la siguiente.

“La idea de que esto no es algo que deberíamos hacer, tienes que creer que tus ojos te mienten”, dijo Gelber. “Sabemos que está funcionando”.

Gustavo Briand, peluquero y propietario de un salón explica hasta donde llegan los altos niveles de agua cuando se inunda afuera de su local en 1701 Sunset Drive, en Miami Beach, Florida, el miércoles 9 de marzo de 2022.
Gustavo Briand, peluquero y propietario de un salón explica hasta donde llegan los altos niveles de agua cuando se inunda afuera de su local en 1701 Sunset Drive, en Miami Beach, Florida, el miércoles 9 de marzo de 2022. Sam Navarro

Bernardo Sandoval, presidente del grupo de vecinos y de la Mirador Master Association en West Avenue, dijo que teme que se hunda el valor de las propiedades y que aumenten las tarifas de los seguros si se rechaza el proyecto de elevación de las calles.

Comparó el argumento esgrimido por quienes se oponen a la elevación de las calles con el de su hija de seis años que pide no comer sus verduras o no hacer los deberes, sin saber las consecuencias que tendrá en el futuro. Dentro de 10 o 15 años, los residentes podrían arrepentirse de no haber elevado la calle, dijo.

“Sería completamente irresponsable no elevar las calles”, dijo.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de marzo de 2022, 4:22 p. m..

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