Sur de la Florida

¿Cuánto pescó un capitán en los Cayos? Según las autoridades capturó 2,611 más pescados que lo permitido

El 28. de febrero de 2022, agentes de la FWC encontraron en el barco pesquero, Legacy, de 48 pies, una gran cantidad de palometas y pintados en la cubierta atrapados en redes de pesca.
El 28. de febrero de 2022, agentes de la FWC encontraron en el barco pesquero, Legacy, de 48 pies, una gran cantidad de palometas y pintados en la cubierta atrapados en redes de pesca. FWC

A finales del mes pasado, un agente de la Comisión de Pesca y Conservación de Vida Silvestre de la Florida (FWC) detectó en el radar de su lancha patrullera, un barco de pesca comercial que se desplazaba de una forma que sugería que usaba un tipo de red ilegal para pescar en aguas federales del lado del Golfo de México en la zona sur de los Cayos de la Florida.

Este tipo de pesca (que en inglés, se conoce como gillnet fishing) ha provocado no pocas polémicas, ya que consiste en arrastrar una gran red de monofilamento en la parte trasera de un barco y atrapar a los peces por las agallas, sin que puedan escapar. Toda la vida marina —salvo los peces más pequeños—, como tortugas y mamíferos, que la red encuentra en su camino, quedan atrapados, y la mayoría de los animales terminan muriendo.

Desde julio de 1995, este tipo de pesca está prohibida en aguas estatales, como resultado de una iniciativa que se sometió a votación y fue aprobada. Incluso en aguas federales, es estrictamente regulada, sobre todo cuando se trata de ciertas especies de peces.

Cuatro agentes de la FWC navegaron unas 20 millas en aguas de Big Pine Key en dos botes patrulleros para llegar hasta el barco pesquero, Legacy, de 48 pies, e inspeccionar su carga.

Una vez a bordo, los agentes se percataron de una gran cantidad de palometas en la cubierta y de un gran número de pintados y de palometas dentro de las redes, de acuerdo con un reporte de la FWC.

En el reporte los agentes señalaron que la embarcación se encontraba a unas cinco millas al sur de lo que se llama la “Zona de Pesca de la Palometa”, un área designada en aguas federales pertenecientes al Condado Collier y en una parte de tierra firme del Condado Monroe donde los pescadores comerciales cuentan con una licencia especial para pescar palometas usando estas redes.

El capitán y propietario del Legacy, Ronald Birren, de 52 años, le dijo a los agentes que estaba pescando pintados y que atrapó a las palometas de forma adicional, lo que significa que quedaron atrapada en la red cuando buscaba el pintado, según el reporte.

Birren dijo también que tenía una licencia que le permitía capturar una cantidad ilimitada de palometas. Los agentes le dijeron que estaba fuera de la zona de pesca, y que estaba autorizado solo a tener 100 palometas como capturas adicionales.

La palometa es miembro de la familia de la macarela, y es un pez robusto, muy solicitado por los pescadores comerciales que luego buscan venderlo a pescaderías, mercados y restaurantes.

Tras seguir a Birren hasta su muelle de Everglades City, los agentes descubrieron que había capturado 2,711 palometas, muchas más que el límite permitido. De igual modo, los agentes dijeron que 76 de los pescados eran más pequeños que el tamaño legal de 11 pulgadas que se permite.

En el regreso al muelle, uno de los agentes permaneció a bordo del Legacy. Allí, escuchó a Birren hablando por su celular y quejándose con alguien de que le habían tendido una trampa.

El agente Jeremy Foel escribió en su reporte que Birren le dijo a la persona con que hablaba por teléfono: “Alguien me denunció”. Según el reporte, dijo también: “Nunca hubieran sabido que yo estaba allí, si no hubiese sido por esa llamada de mierd--- que hicieron. Yo estaba a 18 millas de la costa”.

Birren no pudo ser localizado para conocer qué tenía que decir de todo el asunto. Su abogado, Darren Horan, no respondió un correo electrónico ni una llamada telefónica que se le hicieron.

A pesar de ser capturado con semejante cantidad de pescado, Birren no fue arrestado. Únicamente se le multó por estar en posesión de palometas fuera de la zona de pesca, y por tener 76 palometas más pequeños de lo establecido.

Cada cargo es un delito menor de segundo grado, que se castiga con 60 días de cárcel y una multa de $500.

A Birren se le permitió quedarse con 100 de las palometas. El resto de los 2,611 pescados se vendieron al postor que más pagó, la Combs Fish Company, de Naples, por $6,882.05. La captura total peso 3,932 libras, y Combs pagó a $1.75 la libra, se dijo en el reporte. Dennis Ward, fiscal estatal del Condado Monroe, que ha convertido llevar a juicio las violaciones de pesca como parte esencial de su trabajo, dijo que se sentía frustrado de tener que limitarse a cargos de delito menor de segundo grado en este tipo de casos.

“Yo habría solicitado penas de delitos mayores en los dos cargos, pero la Legislatura tiene que hacer más severas las leyes”, dijo Ward. “Esto no es más que pura codicia. Están pescando de una forma indiscriminada”.

Traducción de Jorge Posada

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