Sur de la Florida

‘La única emergencia es que hay negros en la playa’. Críticos arremeten contra el toque de queda en South Beach

Los gobiernos locales de la Florida rara vez declaran un estado de emergencia.

Miami Beach, usando la norma de “peligro claro y presente de disturbios u otros desórdenes públicos generales”, ha empleado previamente tales declaraciones para huracanes, una pandemia mundial y el catastrófico colapso de una torre de condominios en la vecina Surfside.

Por ello, la decisión de elevar el control de multitudes en las vacaciones de primavera a una emergencia comunitaria ha provocado una rápida reacción de los críticos, que acusan a los dirigentes de la ciudad de estar reaccionando de forma exagerada, una vez más, ante las grandes multitudes, en su mayoría afroamericanas, que hasta ahora han sido pacíficas durante el encuentro de este año.

“La única emergencia es que hay negros en la playa”, dijo Stephen Hunter Johnson, miembro de la Junta Asesora de Asuntos Negros de Miami-Dade, y añadió: “No entiendo cómo esta ciudad ha estado festejando las vacaciones de primavera el durante al menos 25 años y no puede resolverlo”.

Michael Grieco, legislador estatal y ex comisionado de Miami Beach, también dijo que la medida era dura: “El estado de emergencia es un abuso de poder gubernamental, y me da mucho miedo”.

Espoleada por dos tiroteos en los que resultaron heridas cinco personas, Miami Beach anunció esta semana que instituiría el estado de emergencia y un toque de queda a las 12 a.m. para reducir las aglomeraciones en South Beach.

Los detalles exactos de los poderes que Miami Beach planea usar siguen sin estar claros: el gobierno aún no ha publicado una copia de la orden de estado de emergencia, que debe ser firmada por la administradora de la ciudad, Alina Hudak. Hasta ahora, las autoridades dicen que la ciudad implementará un toque de queda de medianoche a 6 a.m., para las áreas entre South Pointe Drive y 23 Street, y establecerá barricadas de tránsito para disuadir a los no residentes de entrar en algunos vecindarios.

Los funcionarios de la ciudad dijeron el lunes que el estado de emergencia era necesario debido a los dos tiroteos en dos noches. “Hay cobardes ahí fuera que llevan armas”, dijo Hudak durante la conferencia de prensa del lunes.

Los comisionados de Miami Beach, durante la reunión de la Comisión del martes, expresaron su apoyo a la ampliación del toque de queda hasta por lo menos el lunes. “Es literalmente por la gracia de Dios que no hemos tenido una tragedia en la ciudad. No puedo pensar en una emergencia de seguridad pública más adecuada que esta”, dijo el comisionado Steven Meiner.

Inicialmente, el jefe de Policía de Miami Beach dijo que los agentes establecerían un puesto de control a la entrada de South Beach para interceptar a los que no viven en la zona y las personas que no se alojan en la ciudad. Sin embargo, al determinar la ciudad que los puntos de control podrían no ser legales, el jefe Richard Clements se retractó el martes, diciendo que los agentes pediría a las multitudes que se vayan o regresen a sus hoteles.

Gente llena las calles frente al Clevelander durante el 'spring break' en Miami Beach, Florida, el sábado 19 de marzo de 2022.
Gente llena las calles frente al Clevelander durante el 'spring break' en Miami Beach, Florida, el sábado 19 de marzo de 2022. Daniel A. Varela dvarela@miamiherald.com

La declaración no es más que el más reciente impulso de la campaña de la ciudad para controlar las fiestas que durante años han definido la vida nocturna de South Beach. El año pasado, durante las vacaciones de primavera, con el estado de emergencia en vigor a causa de la pandemia de COVID-19, multitudes alborotadas destrozaron propiedades, se subieron a los autos patrulleros y bloquearon las calles para festejar.

Esto llevó a la Comisión de Miami Beach a aprobar una controversial ordenanza que otorgaba a los policías mayor poder para detener a las personas que se acercaran demasiado a ellos, que ahora es objeto de litigio sobre su constitucionalidad después que se usó para detener a personas mayoritariamente afroamericanas que grababan a los agentes. Como parte de su enfoque de dureza contra la delincuencia, la Comisión también amplió su programa de persecución municipal.

Y en su esfuerzo más visible, Miami Beach ha tratado de restringir el consumo de alcohol en el distrito de entretenimiento. El año pasado, en una demanda del hotel Clevelander, la jueza de circuito de Miami-Dade Beatrice Butchko anuló en dos ocasiones las prohibiciones temporales de venta de alcohol después de las 2 a.m.

Grieco, el ex comisionado, describió la óptica de la orden de estado de emergencia y el toque de queda de “terribles”.

“Puede interpretarse como una forma de dar la vuelta a la reciente orden de la jueza Butchko”, dijo Grieco.

Las aglomeraciones de este mes —y las tensiones raciales entre los vecinos y los visitantes, en su mayoría afroamericanos— no son nada nuevo. Desde principios de la década del 2000, multitudes mayoritariamente afroamericanas han acudido a South Beach para asistir a eventos de hip-hop durante la festividad del Memorial Day, lo que ha provocado críticas por las rudas tácticas policiales.

Pero incluso entonces, las autoridades de la ciudad nunca instituyeron el estado de emergencia. Y este año, las autoridades se comprometieron a adoptar un enfoque menos estricto, contratando a personas influyentes en redes sociales e instituyendo una serie de conciertos que incluían presentaciones de Juanes y Alanis Morissette.

La gente observa los conciertos en vivo durante el Miami Beach Live International Music Weekend en Miami Beach, Florida, el sábado 19 de marzo de 2022.
La gente observa los conciertos en vivo durante el Miami Beach Live International Music Weekend en Miami Beach, Florida, el sábado 19 de marzo de 2022. Daniel A. Varela dvarela@miamiherald.com

“Decidimos que este año queríamos dar la bienvenida a los visitantes de Miami Beach en lugar de tener un tono demasiado autoritario o dictatorial”, dijo en enero Matt Kenny, subdirector de Mercadotecnia y Comunicaciones de la ciudad. “Queríamos darles la bienvenida en primer lugar a Miami Beach, hacerlos sentir bienvenidos en nuestra comunidad al tiempo que promovíamos la oferta local y les recordábamos nuestras normas para disfrutar de la ciudad con seguridad”.

Desde finales de febrero hasta el pasado fin de semana, las medidas han funcionado en gran parte, dijeron los miembros del comité asesor de afroamericanos.

“Todo lo que he visto ha sido pacífico, solo jóvenes tratando de pasar un buen rato, eso es todo lo que he visto”, dijo Melba Pearson, una abogada de derechos civiles y miembro del comité que hablaba como residente de Miami Beach.

Pearson dijo que pensaba que la serie de conciertos, los embajadores de buena voluntad y el menor número de detenciones habían mostrado un progreso. Pero se sintió consternada cuando la ciudad anunció el toque de queda en respuesta a los dos tiroteos.

Los estudiantes de 'spring break' de Alabama State University, Jacory Lee, de 21 años, Justin Stephens, de 22 años, y Terry Haynes, de 22 años, caminan por South Beach el jueves 17 de marzo de 2022.
Los estudiantes de 'spring break' de Alabama State University, Jacory Lee, de 21 años, Justin Stephens, de 22 años, y Terry Haynes, de 22 años, caminan por South Beach el jueves 17 de marzo de 2022. Al Diaz adiaz@miamiherald.com

“Es una reacción absolutamente exagerada”, dijo Pearson. “No se trata de trivializar a las personas que han sido lesionadas o baleadas, pero hay que tener un enfoque equilibrado de las cuestiones de justicia penal y aplicación de la ley”.

No todos están en contra del toque de queda.

Glendon Hall, que vive en Miami Beach y preside el comité asesor, dijo que está de acuerdo con el toque de queda.

“Entiendo los problemas a los que se enfrenta la ciudad con las multitudes y los tiroteos que ha habido”, dijo. “En un tiroteo con estas multitudes, el primer instinto de todo el mundo es correr y comienza una estampida. Para mí, como residente desde hace mucho tiempo, hay que hacer algo”.

Y Hall dijo que, si el toque de queda se maneja adecuadamente, no es probable que haya muchos problemas. Sugirió que los Embajadores de Buena Voluntad les digan a los fiesteros que se dispersen, en lugar de policías con equipo antidisturbios, por ejemplo.

“Se puede hacer”, dijo. “Yo estuve allí el año pasado. Y mientras no envíen un maldito camión SWAT, funcionará”.

Martin Vassolo, redactor del Miami Herald, contribuyó a este reportaje.

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de marzo de 2022, 4:40 p. m..

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