Sur de la Florida

Soldados de la Guardia Nacional, sospechosos en asesinato ocurrido en 2013

Jonathan y Lenin Otero.
Jonathan y Lenin Otero. Miami

Dos hermanos de Miami, ambos miembros de la Guardia Nacional de la Florida, han surgido como sospechosos en el asesinato en 2013 de un agente federal de seguridad que en el momento del crimen estaba fuera de servicio.

La revelación sale a la luz luego que la Fiscalía estatal de Miami-Dade acusó a Lenin y a Jonathan Otero no del crimen, sino de acusaciones de delitos financieros sin relación con el asesinato, entre otros pandillerismo, fraude de seguros y falsificación.

El martes, un juez de Miami-Dade le ordenó a Lenin, de 35 años, que debía depositar una fianza de $655,000 para poder salir en libertad. Jonathan fue arrestado en Jacksonville y hasta el martes permanecía detenido allí.

Los arrestos no hacen sino destacar aun más el misterio que rodea al asesinato de Ernesto Lluberes Jr., de 41 años, agente de seguridad de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Lluberes Jr. fue hallado muerto a tiros en su vehículo cerca de un almacén de Liberty City el 10 de noviembre de 2013.

En una corte civil de Miami, la viuda de Lluberes presentó una demanda por homicidio culposo donde responsabiliza a los hermanos Otero del asesinato. El presunto motivo es dinero. Apenas un mes antes de ser asesinado, Lluberes compró una póliza de seguro de vida valorada en $1 millón y nombró a Jonathan Otero como principal beneficiario, señala la demanda, por razones que no se explican.

En deposiciones civiles, los hermanos Otero invocaron su derecho a permanecer callados, negándose a responder las preguntas del abogado de la viuda acerca del asesinato de Lluberes.

“Estos hombres no tienen por qué invocar la Quinta Enmienda si son inocentes”, dijo Jorge Borrón, abogado de la viuda. “No tienen ninguna razón para no querer cooperar”.

Por su parte, las abogadas defensoras de los Otero, Madeline Acosta y Christina Díaz, insisten en afirmar que la policía de Miami-Dade está presionando a sus clientes sólo porque no tienen ninguna evidencia en el caso.

“El cadáver se encontró en noviembre de 2013. Hasta la fecha, la policía no ha podido hacer ningún arresto. No tiene nada que vincule a los hermanos Otero con el crimen”, dijo el martes Acosta. “En algún momento, quizás busquen otros sospechosos”.

Lenin, que entró en la Guardia Nacional en 1998, es sargento en activo y pertenece a la Unidad de Inteligencia Militar 260. Su hermano, Jonathan, de 26 años, es teniente de la misma unidad pero trabaja como oficial de la reserva.

La viuda de Lluberes presentó la demanda en mayo de 2014. Los hermanos le pidieron a un juez que desestime la demanda, tras argumentar que “no hay evidencia directa o indirecta, ningún testimonio de testigo ocular, ni tampoco evidencia física” que los vincule con el crimen.

El asesinato de Lluberes sigue envuelto en un misterio.

Lluberes trabajaba como agente de TSA en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA). Vivía con su esposa, Socorro del Carmen Castillo, en la comunidad Naranja del sur de Miami-Dade.

La última vez que se vio con vida a Lluberes fue el 9 de noviembre de 2013. Esa noche, su esposa llegó a la casa al filo de las 11 p.m. luego de una reunión familiar. Castillo dijo que se sorprendió al ver que Lluberes ya estaba despierto a esa hora, ya que no tenía que empezar a trabajar hasta las 2 a.m., en el turno de madrugada.

Lluberes llevaba puesto su uniforme de la TSA, le dijo Castillo a los abogados en una deposición.

“Fui al baño y me cambié de ropa”, recordó Castillo. “Cuando salí me di cuenta que se había ido sin decirme nada”.

Horas más tarde, la policía halló a Lluberes asesinado a balazos dentro de su camioneta Ford de color rojo, cerca de la calle 72 y la avenida 12 del noroeste, a unas 30 millas de su casa.

El asesinato desconcertó a la policía y a la familia de Lluberes. En enero del 2014, la viuda se enteró que la madre de un hijo de Lluberes de un matrimonio anterior había recibido una carta de una compañía de seguros de vida donde preguntaba por qué no se había hecho ninguna reclamación.

Fue en ese momento que la familia supo que Lluberes, sin decirle nada, había comprado una póliza de seguro de vida en la compañía Prudential por $1 millón. El 15% estaba destinado a su hijo, pero el resto debía ir a manos de Jonathan Otero, que no tardó mucho tiempo en reclamar el dinero.

Castillo insistió en que no conocía a Jonathan, pero sí muy bien a su hermano, Lenin. En determinado momento, el matrimonio Llubares le alquiló un apartamento a Lenin, y el sargento del Ejército y Llubares se convirtieron rápidamente en amigos. Sin embargo, la relación entre ambos comenzó a afectar a la pareja, dijo Castillo. Lenin llamaba constantemente por teléfono o se aparecía en la casa sin avisar.

“Parecía ser alguien que le gusta manipular a otras personas y eso es lo que estaba haciéndole a mi esposo”, dijo Castillo en su deposición. “Cada vez que llamaba a mi esposo, él tenía que salir a la calle, pero no sé por qué”.

Cuando Castillo se quejó, su esposo “le advirtió que no lo hiciera, ya que ella no sabía lo que era capaz de hacer Lenin Otero”, según la demanda.

En lo que se refiere al dinero de la demanda, la viuda dijo que no conocía “ninguna razón” para que nadie más estuviera incluído en la póliza.

La policía los fiscales de Miami-Dade a la larga comenzaron a sospechar de los hermanos Otero. De acuerdo con la demanda, los hermanos “le mintieron a la policía” sobre su paradero la madrugada del asesinato de Lluberes.

“¿Participó usted en un plan para matar a Ernesto Lluberes con su hermano?”, le preguntó Borrón a Lenin en una deposición.

“Me acojo a la Quinta Enmienda”, respondió Lenin, algo que repitió una y otra vez cuando era interrogado por Borrón.

Durante his deposición, Jonathan también invocó una y otra vez su derecho a mantenerse en silencio, aunque negó haber matado a Lluberes cuando fue interrogado por su abogado.

Si bien no se han presentado cargos en el caso, investigadores de la policía de Miami-Dade dijeron que de todos modos nhan descubierto una serie de delitos perpetrados por los hermanos Otero, quienes fueron acusados de diversos delitos de tipo financiero. También han sido acusados los padres de ambos: Isolda Otero, de 61 años, y Cayetano Otero, de 63 años, así como la novia de Lenin, Nancy Delgado, de 34 años.

Según un documento de arresto que presentaron en corte la detective de homicidios de la policía de Miami-Dade María Mederos y las fiscales Gail Levine y Rebecca DiMeglio:

▪ Lenin Otero presentó documentos falsos para conseguir una hipoteca de $193,500 por una casa que no era de su propiedad. Igualmente, cometió fraude para obtener un pago de seguro, tras presentar un informe policial falso donde afirmaba que ladrones habían entrado a su casa de Miami y la habían saqueado.

▪ Jonathan Otero y Nancy Delgado presentaron documentos falsos ante el Departamento de Autopistas y Vehículos Motorizados de la Florida para evitar tener que pagar impuestos por la compra de una casa móvil. Delgado fue igualmente acusada de presentar una factura de venta falsa por la compra de un Ford Focus.

▪ Los padres de los Otero inflaron sus ingresos para obtener una hipoteca para una propiedad en Miami.

Las autoridades le piden a cualquier persona que tenga información sobre el asesinato en noviembre de 2013 de Ernesto Llubares que llame a la Unidad de Homicidios de la Policía de Miami-Dade al teléfono 305-471-2400, o a CrimeStoppers del Condado Miami-Dade al teléfono 305-471-TIPS.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2015, 1:05 p. m. with the headline "Soldados de la Guardia Nacional, sospechosos en asesinato ocurrido en 2013."

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