Sur de la Florida

De Miami a la Corte Suprema, Jackson hace historia como la primera magistrada negra

La trayectoria jurídica de Ketanji Brown Jackson comenzó en la mesa de su familia en Miami. Ha culminado con un nombramiento histórico a la Corte Suprema federal.

Jackson reemplazará al magistrado Stephen Breyer en el máximo tribunal del país después que el Senado votó el jueves 53 a 47 para confirmar a la jueza para el puesto vitalicio. Los senadores dieron una entusiasta ovación cuando la vicepresidenta Kamala Harris leyó el histórico resultado de la votación el jueves por la tarde.

Jackson será la persona número 116 en formar parte de la Corte Suprema. Todos los jueces que la precedieron, excepto siete, han sido hombres blancos.

Hija de padres que crecieron en Miami durante la segregación, Jackson se convertirá en la primera afroamericana y la primera floridana en el máximo tribunal al jurar su cargo tras la jubilación de Breyer, que comenzará cuando la corte tome su receso de verano en junio o julio.

“Personalmente no puedo pensar en nada más impactante que haya sucedido para los negros en el Condado Miami-Dade... Y he vivido en Miami-Dade toda mi vida”, dijo la representante demócrata Frederica Wilson, una vieja amiga de la familia de la jueza.

Wilson, que representa a varias de las comunidades históricamente afroamericanas del sur de la Florida, prometió a sus electores un desfile con lanzamiento de confeti el día en que Jackson fue nominada, algo que, según dijo, está tratando de facilitar. Comparó la confirmación de Jackson con la elección del presidente Barack Obama en 2008, y dijo que en las últimas semanas ha escuchado decir a ciudadanos de la tercera edad y a escolares por igual que se sienten conectados con la nueva jueza.

“No creo que haya nadie vivo en Miami que no conozca el nombre de Ketanji Brown Jackson. Los niños pequeños en las escuelas conocen el nombre”, dijo Wilson al Miami Herald. “Estoy esperando que creen la muñeca Barbie Ketanji Brown Jackson”.

Las raíces de Jackson en Miami

Jackson, de 51 años, ha dicho en varias ocasiones que su decisión de dedicarse al Derecho se debió a que su padre, Johnny Brown, cambió la enseñanza de Historia por la abogacía en los años 1970.

Veía a su padre estudiar sus libros de Derecho en la mesa mientras ella llenaba sus libros de colorear junto a él. El padre de Jackson acabó siendo abogado en jefe de la Junta Escolar de Miami-Dade, mientras que su madre, Ellery Brown, fue directora de la Escuela de Artes New World en Miami.

El abogado de la Junta Escolar Johnny Brown, en una reunión de la Junta Escolar de Miami-Dade el 9 de julio de 2003
El abogado de la Junta Escolar Johnny Brown, en una reunión de la Junta Escolar de Miami-Dade el 9 de julio de 2003 Jared Lazarus/Herald staff

Durante sus audiencias de confirmación, Jackson reflexionó sobre la trayectoria que su familia y la comunidad en su conjunto hicieron desde la infancia de sus padres hasta ahora.

“En una generación pudimos pasar de escuelas racialmente segregadas en la Florida a tenerme sentada aquí como la primera floridana en ser nominada a la Corte Suprema de Estados Unidos”, dijo.

La directora de la Escuela de Artes New World, Ellery Brown (centro), y otros dos empleados de la escuela examinan los resultados del FCAT en 2004.
La directora de la Escuela de Artes New World, Ellery Brown (centro), y otros dos empleados de la escuela examinan los resultados del FCAT en 2004. Noelle Theard

Wilson atribuyó el éxito de Jackson a su educación en Miami y al valor que le inculcaron sus padres. “Estaba en una escuela de mayoría blanca y era una estrella. Eso tiene mucho que ver con Ellery y Johnny”, dijo Wilson, refiriéndose a la participación de Jackson en el equipo de debate en la Preparatoria Palmetto de Miami en la década de 1980.

Más tarde, Jackson asistió a la Universidad de Harvard, donde obtuvo su licenciatura y su título de abogada. Un ex compañero de clases dijo al Herald que esperaba grandes cosas de ella entonces y que todos los estadounidenses deberían sentirse orgullosos de este momento.

“El monumental logro de Ketanji culmina cuatro décadas de duro trabajo y compromiso con la excelencia. He sido testigo de ello”, dijo el abogado miamense Stephen Rosenthal, quien asistió a la preparatoria y a Harvard con Jackson.

“Ella representa la promesa de su generación: una afroamericana de gran talento que creció en un momento de la historia de nuestro país en que sus oportunidades no tenían límites”, dijo Rosenthal, cuyo hermano Richard Rosenthal testificó a favor de Jackson en las audiencias del mes pasado.

La primera defensora pública en el máximo tribunal del país

Jackson fue posteriormente secretaria de Breyer, el juez al que sucederá. Prestó servicio en la Oficina Federal de Defensores Públicos, trabajó en despachos internacionales de abogados y ayudó a dirigir la Comisión de Sentencias de Estados Unidos antes de su nombramiento para la judicatura federal hace nueve años.

“Siempre supe, prácticamente desde el primer día, que era una joven abogada destinada a la grandeza, y se demostró que tenía razón”, dijo Ken Feinberg, un destacado abogado de Washington que empleó a Jackson al principio de su carrera.

“Creo que será una fuerza progresista muy parecida a la del juez Breyer, su mentor”, predijo Feinberg, quien trabajó con Breyer cuando ambos eran funcionarios del Senado en la década de 1970.

Jackson tendrá la distinción de ser la primera ex defensora pública del máximo tribunal. Expertos jurídicos y defensores dicen que esta experiencia aportará una perspectiva necesaria a la corte, que incluye a varios ex fiscales.

“La experiencia de la jueza Jackson como defensora pública la convierte en una adición única a la Corte Suprema, ya que esa experiencia proporciona una comprensión íntima de lo importante que es garantizar que los derechos constitucionales de cada persona estén plenamente protegidos dentro de nuestro sistema legal”, dijo la jueza del tribunal del Condado Miami-Dade Ayana Harris, ex defensora pública estatal y federal.

Los antecedentes de Jackson como defensora pública fueron objeto de escrutinio durante sus audiencias de confirmación, ya que los senadores republicanos trataron de presentarla como blanda con la delincuencia y plantear preocupaciones sobre su trabajo de defensa en nombre de los detenidos en la Base Naval de Guantánamo.

Una decisión de la Corte Suprema de 2004 determinó que los detenidos de Guantánamo tenían derecho a solicitar a los tribunales federales mandatos de habeas corpus. Jackson comenzó a trabajar en la oficina del Defensor Público Federal al año siguiente y trabajó en los casos de cuatro detenidos durante sus dos años de trabajo.

“Es realmente una vocación patriótica”, dijo April Frazier Camara, presidenta ejecutiva de la National Legal Aid and Defender Association. “...Los defensores públicos no eligen a sus clientes. Eligen representar y defender los derechos constitucionales para asegurarse de que todos tengan una representación celosa y creo que ella hizo un gran trabajo explicando eso”.

Durante su audiencia de confirmación, Jackson dijo a los legisladores que los abogados que trabajaban en estos casos durante el apogeo de la Guerra contra el Terrorismo estaban garantizando que se mantuvieran los valores de la nación tras el ataque del 11 de septiembre.

Sin embargo, los legisladores republicanos siguieron atacándola con este tema a medida que avanzaba el proceso de confirmación.

El senador Tom Cotton, republicano de Arkansas, llegó a invocar los juicios de Nuremberg posteriores a la Segunda Guerra Mundial, señalando que el juez de la Corte Suprema Robert Jackson se tomó una licencia para ir a Alemania a procesar a los criminales de guerra nazis.

“Esta jueza Jackson podía haber ido allí a defenderlos”, dijo Cotton, miembro de la Comisión Judicial del Senado y posible aspirante a la presidencia en 2024, el martes en el pleno del Senado.

El discurso de Cotton —un ejemplo del asombrosamente contencioso proceso de confirmación— fue condenado por la Anti-Defamation League, una organización internacional sin ánimo de lucro que trabaja para combatir el antisemitismo.

El abogado miamense Héctor Flores criticó el “boxeo circense” de los oponentes de Jackson y calificó su experiencia como defensora pública de una adición refrescante al tribunal superior.

“Me parece que cualquier abogado que acepte un puesto como defensor público tiene el tipo de empatía que busca a los desvalidos”, dijo Flores, que fungió como defensor público federal en el sur de la Florida de 1987 a 2008. “En mi opinión, esa no es una mala cualidad para un juez”.

Aunque Jackson había superado el proceso de confirmación del Senado en tres ocasiones anteriores, un nombramiento vitalicio para el tribunal máximo significó un nuevo nivel de escrutinio.

Además de su trabajo en Guantánamo, los republicanos atacaron a Jackson por sus decisiones de sentencia en casos de pornografía infantil. También trataron de vincularla con el concepto académico de la teoría crítica de la raza, basado en el plan de estudios de la Georgetown Day School, una escuela privada de Washington de cuyo consejo forma parte.

Los floridanos están observando

Los dos senadores de su estado, los republicanos Marco Rubio y Rick Scott, se opusieron a su confirmación. En un discurso el miércoles, Scott acusó a Jackson de mostrar un patrón de indulgencia en los casos de pornografía infantil.

“Estos son individuos que dañaron a los niños. No merecen sentencias fáciles ni nuestra simpatía”, dijo Scott.

Tres republicanos votaron contra la línea de su partido para apoyar a Jackson: los senadores Susan Collins, de Maine; Lisa Murkowski, de Alaska, y Mitt Romney, de Utah. El apoyo de Romney, aspirante a la presidencia por los republicanos en en 2012, es notable porque se había opuesto a la nominación de Jackson al Tribunal Federal de Apelaciones del Circuito de DC hace apenas un año.

La congresista Frederica S. Wilson habla en una rueda de prensa el 23 de septiembre.
La congresista Frederica S. Wilson habla en una rueda de prensa el 23 de septiembre. Carl Juste cjuste@miamiherald.com

Wilson dijo que los floridanos afroamericanos que están observando en casa estaban orgullosos de la forma en que Jackson manejó el agresivo interrogatorio de los legisladores republicanos.

“Ver cada día a esta fuerte mujer afroamericana, con la que todos sentimos cierto parentesco porque es de Miami, enfrentarse a hombres... hombres blancos —supongo que se puede decir que se quitaron las capuchas—, ella superó ese escenario sin perder la calma”, dijo Wilson.

Los demócratas del Senado rechazaron los ataques del Partido Republicano por considerarlos infundados. En cambio, centraron sus comentarios en las cualificaciones de Jackson y en la naturaleza histórica de su nombramiento.

“La jueza Jackson va a hacer que el tribunal se parezca más a Estados Unidos y espero que piense más como Estados Unidos. Será un salto gigantesco hacia el presente, porque hará que el tribunal sea más diverso de una manera que hace tiempo que debería haberlo sido”, dijo el senador Richard Blumenthal, demócrata de Connecticut, miembro de la Comisión Judicial del Senado.

Pero Camara, directora de la National Legal Aid & Defender Association, dijo que la sensación histórica es agridulce para ella y otras abogadas afroamericanas.

“El hecho de que estemos hablando de la primera mujer afroamericana en la Corte Suprema hay que celebrarlo”, dijo. “Pero para gente como yo también es un momento en el que nos preguntamos, ¿por qué ha tardado tanto?”.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de abril de 2022 a las 4:45 p. m..

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