Sur de la Florida

Árboles o almacenes: ¿Qué es mejor para la Bahía de Biscayne? Las respuestas podrían sorprenderlo

Vista de un campo de cultivo en el 26100 SW 112 Ave. que se incluye en un plan para ampliar el Límite de Desarrollo Urbano mediante la conversión de tierras de cultivo en un parque industrial de nueve millones de pies cuadrados cerca de Homestead.
Vista de un campo de cultivo en el 26100 SW 112 Ave. que se incluye en un plan para ampliar el Límite de Desarrollo Urbano mediante la conversión de tierras de cultivo en un parque industrial de nueve millones de pies cuadrados cerca de Homestead. pportal@miamiherald.com

Quizá parezca una pregunta fácil. ¿Qué es mejor para el medio ambiente, una arboleda o almacenes?

Pero con una enorme urbanización y una expansión sin precedentes de los límites de desarrollo urbano de Miami-Dade en juego, esa pregunta tiene a los urbanizadores y a los ecologistas enfrentados, cada uno armado con numerosas de páginas de estudios e investigaciones que respaldan sus resultados preferidos.

Y en vísperas de la votación final de la Comisión de Miami-Dade el jueves, el gobierno federal también se pronunció en contra, diciendo que pudiera afectar a los esfuerzos de restauración de los Everglades.

Se trata de una propiedad de 800 acres al sur de la extensión del Florida Turnpike, donde los agricultores cultivan palmeras y maíz. Aligned Real Estate Holdings quiere convertirlo en el South Dade Logistics & Technology District y construir almacenes, tiendas y un pequeño hotel, lo que dice creará miles de empleos muy necesarios.

Hay obstáculos: la posible área industrial está fuera del límite de desarrollo urbano, conocido como UDB, una línea reguladora diseñada tanto para controlar la expansión urbana como para proteger las tierras rurales y silvestres. El condado no ha accedido a mover la línea desde 2013.

Además, el área está en uno de los puntos más vulnerables del condado a las mareas de tempestad e inundaciones provocadas por huracanes, que se verán agravadas por el ascenso de medio metro en el nivel del mar previsto para 2060. El propio plan de desarrollo del condado, y sus funcionarios, dicen que construir allí es una mala idea.

A pesar del rotundo “no” del personal del condado, los comisionados de Miami-Dade ya avanzaron en la aprobación inicial del proyecto el pasado otoño y ahora se somete a una votación final el jueves.

Los ecologistas sostienen que los espacios verdes son preciosos y pueden usarse para controlar las inundaciones y limpiar el agua, o formar parte de futuros proyectos de restauración de los Everglades. También lo ven como una prueba del compromiso del condado de prepararse para el cambio climático.

“Es una verdadera prueba de fuego para el futuro de Miami-Dade. ¿Va a adoptar Miami-Dade las medidas proactivas y las decisiones sabias que serán necesarias para evitar las peores consecuencias del aumento del nivel del mar y el cambio climático? Lo sabremos el jueves”, dijo Eve Samples, directora de Friends of the Everglades.

La calidad del agua: amiga o enemiga

A la hora de considerar el impacto medioambiental de cambiar 800 acres de tierra de cultivo por un almacén y un centro comercial pavimentados, la clave puede estar en cómo afectaría la calidad del agua.

En la actualidad, la propiedad es principalmente una granja de palmeras, con un par de cientos de acres de maíz. Ha sido tierra de cultivo durante décadas, por lo que el suelo está lleno de los sospechosos habituales que quedan tras años de agricultura: metales pesados, pesticidas y herbicidas.

Cuando llueve, el agua recoge los restos de fertilizantes y la tierra contaminada y desemboca en el canal C-102 que serpentea por el centro de la propiedad. Esta contaminación llega a la Bahía de Biscayne, que está sufriendo la mortandad de hierbas marinas y peces, causada en parte por este tipo de escorrentía agrícola.

Vista de un vecindario junto a un campo ubicado en el 26100 SW 112 Ave., Homestead, que está incluido en un plan para ampliar el Límite de Desarrollo Urbano mediante la conversión de tierras de cultivo en un parque industrial de nueve millones de pies cuadrados cerca de Homestead. El sábado 16 de octubre de 2021.
Vista de un vecindario junto a un campo ubicado en el 26100 SW 112 Ave., Homestead, que está incluido en un plan para ampliar el Límite de Desarrollo Urbano mediante la conversión de tierras de cultivo en un parque industrial de nueve millones de pies cuadrados cerca de Homestead. El sábado 16 de octubre de 2021. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

Ed Swakon, asesor medioambiental del proyecto y presidente de EAS Engineering, dijo que la urbanización recogería esa agua de lluvia, la haría pasar por una zanja o estanque con hierba y la devolvería al acuífero, ayudando a recargar el suministro de agua dulce. Según los cálculos del Distrito de Gestión del Agua del Sur de la Florida, la urbanización reduciría en 74% la contaminación por fósforo y nitrógeno.

“Este proyecto ayudará a la calidad del agua”, dijo. “Quizá no sea la forma convencional de hacerlo”.

“No se va a salvar la bahía construyendo una instalación industrial en cada lugar”, dijo Swakon, pero en este sitio argumenta que la conversión del uso agrícola beneficiará a la Bahía de Biscayne

Los opositores al proyecto dicen que la simple reducción de la escorrentía de fertilizantes no es el único impacto.

El jefe de la Oficina de Resiliencia de Miami-Dade, James Murley, señaló en una carta que las áreas urbanas y los estacionamientos vienen con su propia contaminación, como los metales pesados de los neumáticos, las rupturas y el desgaste de motores y los goteos de aceite y combustible de los vehículos. Como no está claro exactamente qué negocios funcionarían en la nueva urbanización, Murley concluyó que era imposible determinar la cantidad de contaminación que podrían emitir.

“El nivel de información proporcionado hasta la fecha no apoya la afirmación de que la salud de la Bahía de Biscayne mejoraría”, concluyó.

La Hold the Line Coalition, un grupo que aboga por mantener el límite de desarrollo donde está, también cuestionó si el proyecto ayudaría o perjudicaría a la bahía. La coalición esbozó sus críticas en un informe de más de 80 páginas elaborado con media docena de profesores universitarios e investigadores expertos, en el que se abordan desde las cifras de empleo del urbanizador hasta el impacto en las especies cercanas en peligro de extinción.

Samples dijo que “va en contra del sentido común” imaginar que la pavimentación de las cada vez más escasas áreas verdes de Miami-Dade sea una mejora para el medio ambiente.

“No hay duda de que nueve millones de pies cuadrados de espacio industrial serían peores para la bahía que la agricultura”, dijo. “No es un argumento sólido y el informe técnico lo confirmó”.

¿Una parte de la restauración de los Everglades?

Hay otra cuestión de límites sobre esta propiedad que no tiene nada que ver con el UDB.

Cuando los urbanizadores anunciaron por primera vez sus planes de reurbanización del área, los ecologistas también se apresuraron a señalar que parte de la propiedad había sido incluida en los primeros planes federales de restauración de los Everglades en esa área y que sigue siendo objeto de consideración en los que aún se están elaborando.

El proyecto de Restauración del Ecosistema de la Bahía de Biscayne y el Sureste de los Everglades (BBSEER), un componente del plan más amplio de Restauración de los Everglades, se puso en marcha en 2020 con el objetivo de enviar más agua a la Bahía de Biscayne y restaurar los humedales y manglares a lo largo de la costa. El otoño pasado, cuatro de las 10 propuestas potenciales para reactivar la región preveían incluir al menos una parte del trazado para el almacenamiento de agua.

Vista de un campo de cultivo en Homestead, que está incluido en un plan para mover el Límite de Desarrollo Urbano.
Vista de un campo de cultivo en Homestead, que está incluido en un plan para mover el Límite de Desarrollo Urbano. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

En marzo, los científicos redujeron a tres esos planes para estudiarlos más a fondo, y ninguno incluía el área. Pero Erica Skolte, portavoz del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, dijo que los otros planes, más antiguos, siguen formando parte del proceso y no fueron descartados.

En una carta enviada el martes, el Departamento del Interior dijo a la Comisión del Condado Miami-Dade que tenía “preocupaciones” sobre el impacto de este desarrollo en futuros proyectos ambientales en el área.

“Mantener el UDB en esta solicitud ayuda a mantener la diversidad de usos de la tierra en la región... al tiempo que apoya la restauración de los Everglades”, escribió Adam Gelber, director de la oficina de iniciativas de restauración de los Everglades.

Swakon, el consultor medioambiental de la urbanización, calificó la idea de usar la extensión en la restauración de los Everglades de “problemática y poco probable” en un informe sobre el tema. También advirtió que si el gobierno quisiera comprar el terreno a propietarios privados que no estuvieran dispuestos, “el costo de adquisición de la propiedad sería prohibitivo”.

Con la votación sobre el UDB, Miami-Dade demuestra lo difícil que es impedir la urbanización en lugares propensos a las inundaciones

Swakon argumentó que la urbanización cumpliría los mismos objetivos que la restauración de los Everglades –agua más limpia– más rápidamente y sin usar el dinero de los contribuyentes.

A pesar de las preocupaciones planteadas por el condado y por el Departamento del Interior, Swakon restó importancia a la posibilidad de que los terrenos se destinen a proyectos de restauración, diciendo que la decisión no se tomará hasta al menos agosto de 2024.

“El Cuerpo [de Ingenieros del Ejército], cualquiera puede estudiar y dibujar diagramas de burbujas en todo tipo de propiedades, pero eso no significa nada al final del día”, dijo Swakon al Herald. “La probabilidad de que el proyecto se incorpore al BBSEER es tan remota que no creo que esté en las cartas”.

Los activistas de los Everglades no lo ven así.

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército aún está a años de determinar qué proyectos costeros financiará para mejorar la Bahía de Biscayne, y los expertos dicen que cada centímetro de humedal y espacio verde cuenta.

Para Samples, de Friends of the Everglades, aprobar los almacenes ahora limitaría las opciones para revitalizar la bahía de Biscayne, y posiblemente aumentaría los costos de futuros proyectos.

“A pesar de las afirmaciones del urbanizador de que este terreno no es necesario o no está identificado para el BBSEER, sigue estando dentro del ámbito de las posibilidades de que sea necesario”, dijo. “Construir nueve millones de pies cuadrados de espacio industrial en él excluiría la posibilidad de usar este terreno en el futuro y haría subir el precio del suelo en el área”.

Carta del Departamento del Interior de Estados Unidos sobre el Proyecto Alineado por Miami Herald en Scribd

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2022, 3:23 p. m..

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