‘No hay beneficio si se pierde el alma’. Leonard Abess y su sorprendente lucha con el UDB
El multimillonario terrateniente Leonard Abess Jr. calcula que le espera una ganancia de $100 millones si los comisionados de Miami-Dade aprueban un proyecto industrial de 800 acres que incluye unos 160 acres de tierras de labranza que ha estado comprando durante la última década fuera del Límite de Desarrollo Urbano (UDB).
Abess, de 73 años, insiste en que no quiere el dinero, y califica el propuesto complejo de almacenes y oficinas de South Dade Logistics and Technology como un “fraude” que pavimentaría “algunas de las mejores tierras de Estados Unidos”.
“No hay beneficio si se pierde el alma”, le dijo este banquero jubilado de 73 años a los comisionados durante una comparecencia sorpresa el 19 de mayo después determinar una audiencia pública sobre la urbanización propuesta. “No estamos en absoluto de acuerdo con esta urbanización. ... Mi familia lo considera uno de los mayores fraudes a esta comunidad. La gran mentira de nuestra comunidad. Y una estafa”.
Fue un momento hecho para la televisión de un magnate que ha mantenido un perfil bajo desde un destello de fama mundial hace 13 años por compartir millones con los empleados cuando vendió el banco de su familia por $945 millones.
“Nunca he visto algo así en 34 años”, dijo la comisionada Rebeca Sosa, pidiendo tiempo de réplica a los urbanizadores del proyecto frente al Florida Turnpike y al norte de Moody Drive. Sabiendo que no tenían los votos ese día, los urbanizadores Aligned Real Estate Holdings y Coral Rock Development ganaron un retraso de dos semanas en la decisión final hasta el miércoles 1 de junio.
Aunque él y su esposa, Jayne, donaron $5 millones para dotar al centro de ecología de la Universidad de Miami, los grupos ecologistas no podían contar con que Abess se opusiera al proyecto.
En agosto, los abogados de Abess presentaron una solicitud de zonificación para permitir la construcción industrial en sus tierras de cultivo dentro del emplazamiento del proyecto, documentos que incluían planes para una decena de almacenes, edificios de oficinas y estacionamientos para más de 2,000 vehículos.
“Me dijo a la cara que no se opondría a la solicitud”, dijo Brian May, cabildero de los urbanizadores, sobre dos reuniones que tuvo con Abess después de presentarse la la propuesta en mayo de 2021. “Sinceramente, lo que hizo el 19 de mayo fue un completo golpe para los solicitantes”.
Los abogados de Abess dejaron en suspenso la solicitud de zonificación en noviembre, citando “preocupaciones” de las agencias reguladoras, ya que el proyecto se enfrentaba a advertencias del Departamento de Protección Ambiental de la Florida de que la construcción en el terreno podría perjudicar la restauración de los Everglades. La suspensión de la solicitud de zonificación de Abess alegró a los opositores al proyecto, pero permitió a los urbanizadores señalar que sigue existiendo una solicitud para los 160 acres de terreno en cuestión.
La intervención de Abess dio voz a una de las principales objeciones de los planificadores del condado, que recomendaron a los comisionados rechazar el proyecto en parte por el control desigual de los urbanizadores sobre un terreno que tiene aproximadamente el tamaño de Key Biscayne.
Los propietarios de unos 370 acres aceptaron formar parte de las dos primeras fases de construcción. Los 423 acres restantes que forman parte de la tercera fase de urbanización pertenecen a propietarios como Abess, que no han firmado el proyecto con solicitudes de zonificación activas para permitir la construcción industrial en sus terrenos.
De hecho, los urbanizadores necesitan un cambio en la política del condado, que actualmente exige la presentación de solicitudes de zonificación para todos los terrenos que se propongan incluir en el UDB.
Aunque se dice que se construirá en último lugar, las parcelas de la Fase 3 dividen el sitio completo del proyecto por la mitad, lo que significa que el segundo grupo de almacenes se levantaría en el lado más alejado de la autopista Florida Turnpike, una secuencia que, según los planificadores del condado, constituiría una expansión.
En un análisis económico que los urbanizadores presentaron en agosto, un consultor asignó a la Fase III unos 4,100 de los 11,400 empleos permanentes previstos. Dado que, según los urbanizadores, Abess es propietario de la mitad de los terrenos de la Fase III, eso significaría que aproximadamente 2,000 de los puestos de trabajo prometidos proceden de terrenos propiedad de alguien que se opone al proyecto.
“No se sabe cuándo se llevará a cabo la Fase III ni si se urbanizará”, escribió el personal del condado en un reporte del 12 de mayo. “Por lo tanto, el impacto económico de la Fase III es tentativo en el mejor de los casos”.
Abess no respondió a varias solicitudes de entrevista y se negó a responder a preguntas después de la reunión.
Cómo se convirtió Abess en un propietario rural clave
Los holdings de Abess comenzaron a comprar los terrenos incluidos en la solicitud en el sur de Dade en los años posteriores a la venta en 2008 de su participación mayoritaria en el City National Bank de Miami por $945 millones. Leonard Abess Sr. fundó el banco en la década de 1940. Lo vendió decenios más tarde, y luego su hijo volvió a tomar el control a través de varios acuerdos en los años 1980.
La propia venta de City National por parte de Abess le valió la atención mundial por repartir $60 millones de los beneficios entre empleados El presidente Barack Obama mencionó a Abess en su discurso de investidura de 2009, durante las profundidades de la crisis financiera, citándolo como ejemplo de que “la esperanza se encuentra en lugares improbables”.
Abess ya era uno de los residentes más ricos de Miami cuando vendió City Bank, habiendo pagado $16 millones a Sylvester Stallone por una finca junto a la mansión Vizcaya en 1999. En 2017, Bloomberg estimó que Abess tenía un patrimonio de unos $1,300 millones.
En sus comentarios a los comisionados, Abess dijo que se considera el mayor propietario individual de tierras en Miami-Dade, con más de 1,700 acres de tierras agrícolas al sur de Kendall Drive. Abess está usando algunos de sus terrenos agrícolas para cultivar limones en un esfuerzo por revivir ese cultivo de cítricos en Miami-Dade.
También vendió algunos terrenos agrícolas para la urbanización de viviendas. Una entidad de Abess, BAAAMA IX, en 2020 fue parte de una solicitud de zonificación para dejar que Lennar construya apartamentos y casas en 45 acres dentro del UDB y a un cuarto de milla de la U.S. 1. El conjunto de SW 232 Street incluía 15 acres de tierra agrícola de Abess.
En 2021, las entidades BAAAMA vendieron la propiedad a una empresa de urbanización por $5 millones, según los registros de propiedad del condado.
El 19 de mayo, Abess le dijo a los comisionados que podía ganar $100 millones si se aprobaba la recalificación de South Dade Logistics y sus tierras de labranza se incluían en el Límite de Desarrollo Urbano. Mientras que él está luchando contra el proyecto, los agricultores de larga data Peter y Ann Robau escribieron a los comisionados durante el fin de semana instándoles a despejar el camino para que sus acres sean parte de la urbanización en lugar de estar atrapados en “un negocio agrícola en declive en la tierra a perpetuidad”.
Citando los desafíos del suelo por el ascenso del nivel del mar, la escasa mano de obra agrícola en Miami-Dade y una generación más joven que da la espalda a la agricultura en todo el condado, los Robaus dijeron que es el momento de convertir la tierra en un lugar que creará puestos de trabajo. “La idea de que la agricultura es un negocio sostenible para nuestra tierra a largo plazo simplemente no es cierta”, escribieron los Robaus en una carta del 28 de mayo, “y no es una evaluación honesta de personas que en realidad no viven en la zona y trabajan aquí todos los días”.
Reuniones con urbanizadores y activistas
Públicamente, la posición de Abess sobre el proyecto en el sur de Dade seguía siendo desconocida a medida que se acercaba la votación del 19 de mayo.
El día de la votación, el equipo de urbanizadores llegó temprano para guardar lugar en la cámara de la Comisión y observó una rareza: ocho sillas pegadas con carteles impresos que decían “Asientos reservados Distrito 8”.
Abess, acompañado de sus familiares y de su personal, ocupó los asientos cuando la reunión empezó, pero nunca se levantó para hablar durante las dos horas de audiencia pública en las que los asistentes dispusieron de 60 segundos para intervenir. Solo una vez que los miembros de la junta comenzaron el debate, la comisionada del Distrito 8, la opositora al proyecto Danielle Cohen Higgins, llamó a Abess al micrófono.
“Pensé que era valioso para la junta y nuestra comunidad escuchar a un dueño que se opone tan vehementemente” al proyecto, dijo Cohen Higgins en una entrevista después de la reunión. “Me pareció que su voz era poderosa”.
Abess se opuso a que los urbanizadores consideren que el terreno no es valioso para la industria agrícola de Miami-Dade, y dijo que los agricultores que trabajan para él cultivan allí maíz. También sugirió que era engañoso presentar un proyecto que incluyera sus tierras como parte del motor de empleo prometido por los urbanizadores al sur de Dade.
“Los especuladores, los urbanizadores, los grupos de presión y los abogados me han llamado ‘Fase Tres’, dijo. “No acepto esa designación”.
May dijo que los abogados de Abess han estado en contacto frecuente con el equipo legal del proyecto South Dade Logistics. Los urbanizadores, dijo, no tenían ninguna razón para creer que se enfrentarían a un propietario que lanzara un ataque público contra el proyecto en el último minuto.
“Si nos hubiera dicho por adelantado que se oponía a esto, que lo veía como algo con lo que no podía vivir”, dijo May, “no estoy seguro de que hubiéramos presentado la solicitud”.