Joven congresista Maxwell Frost sabe que le espera un camino difícil en la Cámara liderada por republicanos
El nuevo diputado Maxwell Frost se ha convertido de repente en uno de los miembros más destacados de su generación, pero, como muchos otros jóvenes de 25 años, sigue buscando un lugar en donde dormir.
“Estoy algo así como viviendo en el sillón de unos amigos”, dijo Frost, demócrata de la Florida, respecto a su estancia en Washington, D. C. “Luego, con suerte, en febrero o marzo conseguiré un lugar para vivir después de recibir algunos cheques de pago”.
Frost apareció en los titulares nacionales después de su victoria en las primarias demócratas de agosto como el gran favorito para convertirse en el primer miembro de la Generación Z en el Congreso.
Ahora es oficialmente un congresista electo, luego de haber derrotado al republicano Calvin Wimbish por 20 puntos en el distrito 10 del Condado Orange el 8 de noviembre. Las últimas semanas de Frost han sido un torbellino de reuniones de orientación, entrevistas con los medios de comunicación y encuentros con algunos de los nombres más importantes de la política.
Mientras se prepara para tomar posesión del cargo en enero, Frost tiene que equilibrar su nueva fama con su condición de ser uno de los miembros menos veteranos del partido minoritario en el Congreso.
“Frost se encuentra en una posición única, ya que, a diferencia de la mayoría de los congresistas de primer año, podrá ocupar el escenario nacional cuando lo desee”, dijo David Jolly, ex congresista republicano del Condado Pinellas y cofundador del partido Forward.
“La paciencia va a ser su mayor reto”, añadió Jolly. “[Para] cualquiera que haya tenido tanto éxito tan pronto, puede ser una experiencia pesada ser elegido para el Congreso. Descubres esta nueva confianza y la paciencia escasea”.
Aprendiendo el oficio
Al igual que en la universidad, los nuevos congresistas se someten a horas de orientación para novatos, pero la suya se remata con una visita privada al Capitolio a medianoche.
“Aprendemos acerca de nuestro presupuesto, cómo instalar nuestra oficina, las cosas logísticas que hay que saber”, dijo Frost en una entrevista con el Orlando Sentinel el lunes 21 de noviembre. “[...] Y luego hay un montón de eventos sociales que se prolongan hasta las 11, que son tan importantes como las clases, porque ahí es en donde se consigue realmente hacer buenas relaciones con los colegas”.
Pero en un mundo más partidista, existe un amplio abismo entre Frost, su compañero demócrata de primer año Jared Moskowitz, del sur de la Florida, y sus colegas republicanos entrantes.
El republicano Cory Mills, otro congresista de primer año elegido para el distrito vecino de Frost en los Condados Seminole y Volusia, es un veterano del ejército y contratista de defensa que se jactó en anuncios de vender a la policía el gas lacrimógeno usado en los manifestantes de Black Lives Matter. Frost, por su parte, fue uno de esos manifestantes.
“Nos dimos la mano e intercambiamos números”, dijo Frost respecto a Mills. “Y, obviamente, no estamos de acuerdo en un montón de cosas. Creo que mucha de la retórica que usa es muy peligrosa y siempre seré sincero al respecto, pero, al final del día, siempre podemos reunirnos y averiguar [en qué] podemos trabajar juntos que sea bueno para la Florida Central”.
“Hay un equilibrio saludable y depende de nosotros averiguar cuál es”, dijo. “Si nos limitamos a lanzar las manos al aire y nos rendimos y nunca hablamos entre nosotros, entonces nunca lograremos ese equilibrio”.
La representante estatal Anna Eskamani, demócrata de Orlando, quien fue elegida a los 20 años para la Legislatura de la Florida, sabe lo que es estar en el partido minoritario.
“Tienes que construir relaciones a través de las generaciones y siempre que sea posible a través del pasillo para hacer las cosas, pero nunca perder de vista tus valores”, dijo Eskamani. “Y creo que siempre habrá gente que te subestime como persona joven y como persona nueva”.
Lo más importante, dijo, es “no olvidar de dónde vienes y realmente afianzarte en tu comunidad y en los valores para los que fuiste elegido”.
Frost ya se estaba asegurando de tener una presencia en la Florida Central, diciendo que su primera orden del día era poner en marcha su oficina de distrito lo antes posible.
“A muchos miembros novatos les lleva semanas abrir sus puertas y poner en marcha la operación, lo cual es muy normal”, dijo Frost, añadiendo que su objetivo es hacerlo mejor.
Frost, el primer afrocubano elegido para la Cámara, se unió a los grupos progresista, afroamericano e hispano del Congreso, pero aún no sabe en qué comités será colocado.
Al menos durante los próximos dos años, es realista en cuanto a lo que los demócratas pueden lograr mientras los republicanos toman el control de la cámara. Quiere impulsar cosas que cree que los republicanos también pueden apoyar, como la financiación de las artes y la cultura y la intervención en la violencia comunitaria.
“Pero los republicanos ya están diciendo en qué se van a centrar”, dijo. “Y es Hunter Biden, [el hijo del presidente]. [...] Espero que podamos trabajar de forma bipartidista para aprobar una legislación que ayude a la gente, pero, cuando su reclamo a la fama es Hunter Biden, no estoy seguro de que eso vaya a suceder realmente”.
Llegar a la Generación Z
Frost, ex director nacional de organización del grupo de reforma de las armas March for Our Lives, se mostró optimista respecto a la posibilidad de que algún día se apruebe una legislación importante, como una nueva prohibición de las armas de asalto.
El verdadero poder de Frost será su capacidad de usar su fama para hacer llegar su mensaje a su generación, nueva en la política pero que ya está sacando músculo para ayudar a los demócratas a contener una ola roja este año.
“Maxwell ni siquiera ha jurado su cargo todavía, pero ya está luchando por cuestiones de seguridad de las armas y ayudando a encender a más jóvenes en el proceso político”, dijo Eskamani.
Frost, quien compartió en Twitter la semana pasada un saludo de la banda Paramore en un concierto en la Florida, dijo que la cultura pop “es una gran vía para la Generación Z y los jóvenes; es una parte muy importante de su vida: es lo que ven en sus teléfonos. Y creo que tenemos que cerrar esa brecha entre nuestro gobierno y lo que está de moda”.
También quería que el voto de los jóvenes fuera “menos extracurricular. Hay que votar, es importante, es lo que hacemos. Y creo que todavía no hemos llegado a eso”.
Florida es algo por lo que ‘vale la pena luchar’
Una de sus conversaciones más importantes, sin embargo, fue con un octogenario.
“Me dieron un número 202”, dijo Frost. “Y algo que he aprendido es que solo hay que contestar a los números de Washington después de la noche electoral. No sabes quién va a ser. Así que contesté y me dijeron ‘Por favor, espere al presidente’ y empecé a ponerme muy nervioso”.
Una cosa que quería transmitir al presidente Joe Biden y al país, dijo, es que los demócratas no deben dar por perdida la Florida.
“Me preocupa un poco que muchos de los donantes institucionales se retiren de nuestro estado y que eso lo empeore”, dijo. “Así que me estoy asegurando de que, en cada sala en la que estoy, presiono para que valga la pena luchar por este estado y no esté todo perdido. [...] Han elegido a un organizador de 25 años para el Congreso de Estados Unidos, creo que no hay que renunciar a un estado que hace eso”.
Un donante nacional, sin embargo, ha causado dolores de cabeza a los demócratas. El ahora deshonrado director general de la firma de criptografía FTX, Sam Bankman-Fried, cofundó una organización que gastó millones de dólares en impulsar a Frost, Moskowitz y otros demócratas en las primarias.
Frost dijo que no podía hacer nada con respecto al millón de dólares gastado en su nombre por el grupo de Bankman-Fried, Protect Our Future, porque era un gasto independiente.
Pero dijo que su campaña estaba donando a organizaciones benéficas los $2,900 que Bankman-Fried le dio directamente a su campaña.
Construyendo poder
También Biden fue elegido para un cargo federal a los 20 años y ha llegado a la cúspide del poder en Washington. Al igual que Biden, Frost puede convertirse en uno de los miembros más veteranos de su partido en el Congreso con solo seguir sirviendo y durar más que todos. Si quiere, claro.
“El Congreso premia la antigüedad”, dijo Aubrey Jewett, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Florida Central (UCF). “Así que, si te quedas durante un tiempo, aprendes los trucos y sigues luchando por las ideas en las que crees, entonces con el tiempo, ciertamente puedes tener un impacto y realmente ganar poder”.
Pero Frost se mostró circunspecto ante esta perspectiva.
“No planifico con demasiada antelación”, dijo Frost. “Así que, si me despierto dentro de dos o cuatro años y siento que ir por esta cosa específica es la mejor manera de ayudar a la gente, entonces lo haré, pero aún no sé cómo será eso”.
Mientras tanto, Jolly tenía un consejo más para el nuevo congresista respecto a cómo pasar las largas horas de trabajo fuera de su oficina en el Capitolio.
“Consigue un sillón cómodo”, dijo.
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