Sur de la Florida

¿Qué significa la ampliación de la planta de tratamiento de aguas residuales para el sur de Miami-Dade?

La alcaldesa Daniella Levine Cava (quinta desde la derecha), y el director de Aguas y Alcantarillado, Roy Coley, cuarto desde la derecha, junto con otros funcionarios electos inician las obras durante una ceremonia en el sur de Dade. El Condado gastará $600 millones para aumentar la capacidad de la planta de tratamiento de aguas residuales.
La alcaldesa Daniella Levine Cava (quinta desde la derecha), y el director de Aguas y Alcantarillado, Roy Coley, cuarto desde la derecha, junto con otros funcionarios electos inician las obras durante una ceremonia en el sur de Dade. El Condado gastará $600 millones para aumentar la capacidad de la planta de tratamiento de aguas residuales. jiglesias@elnuevoherald.com

La planta de tratamiento de aguas residuales del sur de Dade está recibiendo su primera mejora seria en 30 años, un proyecto de $600 millones que permitirá al condado poner fin a la práctica de canalizar las aguas residuales parcialmente tratadas al océano Atlántico.

Las obras también prometen un enorme impacto en tierra firme: la creación de lo que el director de Aguas y Alcantarillado del condado llamó “tremendo potencial de urbanización” en el extremo sur del condado.

Una mayor capacidad en la planta abre la puerta a que más viviendas y empresas se conecten al sistema de alcantarillado del condado, sin recurrir a fosas sépticas, que suponen una amenaza para las aguas costeras y el suministro subterráneo de agua potable. Todo ello se suma a la posibilidad de que mucha más gente viva en el sur de Miami-Dade.

En una conferencia de prensa el miércoles por la mañana, Roy Coley, jefe del Departamento de Aguas y Alcantarillado de Miami-Dade, dijo que este proyecto permitirá conexiones que apoyen a 200,000 habitantes más.

“Esperamos que esta ampliación nos permita disponer de una capacidad muy fiable durante los próximos 20 o 30 años”, dijo.

En los próximos tres años, la planta pasará de tratar diariamente 112 millones de galones a unos 130 millones. Esta capacidad adicional es fundamental porque los nuevos proyectos de Miami-Dade deben conectarse a las líneas de alcantarillado del condado si se encuentran a una cierta distancia. Si la planta no se ampliara, la urbanización de la zona se desaceleraría o incluso se detendría. En Miami-Dade son frecuentes las moratorias urbanísticas debido a infraestructura de aguas residuales obsoletas o de baja capacidad.

A finales del año pasado, los propietarios del barrio de Ojus, en el norte de Dade, acordaron gravarse y pagar al condado para ampliar los servicios de aguas residuales, de modo que pudieran pasar de la fosa séptica al alcantarillado, y aumentar el ritmo de la urbanización.

En este caso, dijo Coley, el condado se dio cuenta del problema mucho antes de que tuviera que considerar las restricciones de urbanización. Y la ampliación —que incluye la adición de nuevos tanques clarificadores, que separan los residuos sólidos de los líquidos— garantiza que no tendrá que hacerlo.

Además de reducir el impacto de los vertidos al mar en los arrecifes y las aguas costeras, la otra ventaja será evitar que las nuevas construcciones dependan de fosas sépticas problemáticas. Miami-Dade tiene más de 120,000 fosas sépticas, más que ninguna otra zona de la Florida. Muchas ya están viejas y rotas, y filtran residuos humanos a canales, ríos y a la Bahía de Biscayne. A medida que ascienda el nivel del mar, se prevé que miles más se dañen en los próximos años.

El condado ha gastado decenas de millones para reemplazar las antiguas cajas de concreto y bien conectar las viviendas y las empresas al alcantarillado del condado. Mientras que los tanques de mayor riesgo de fugas están en su mayoría en el extremo norte del condado, el siguiente grupo más grande de tanques peligrosos está en el sur de Dade.

“Estos planes prometedores son un testimonio de la prestación de servicios esenciales sin los cuales no prosperaríamos”, dijo el miércoles por la mañana la alcaldesa Daniella Levine Cava, en un acto de colocación de la primera piedra del proyecto. “Estamos preparados para el futuro, pase lo que pase”.

‘No. 1’ en reuso

En un evento de prensa el miércoles por la mañana para anunciar la expansión, Coley dijo que el proyecto también hará que el condado sea líder estatal en la reuso de aguas residuales.

“Sin lugar a dudas, Miami Dade se convertirá en el mayor usuario de reuso industrial no solo de la Florida, sino de toda la costa este de Estados Unidos”, afirmó Coley. “Seremos el No. 1 en este ámbito”.

Aunque los ecologistas han defendido el uso de aguas residuales tratadas para uso diario como el riego del césped, el condado está desviando las aguas residuales al sistema de tratamiento de aguas residuales. El plan es usar las aguas residuales tratadas, primero de la planta del sur de Dade y luego, con el tiempo, de todas las plantas de aguas residuales del condado, para enfriar las máquinas que tratan y procesan esas aguas residuales.

Si todo va según lo previsto, el condado pasaría de reusar diariamente unos 13 millones de galones a más de 100 millones de galones.

En la actualidad, el condado usa torres de refrigeración que emiten vapor para enfriar sus máquinas. El nuevo plan usaría un sistema sellado que enviaría las aguas residuales tratadas a través de la máquina y luego las inyectaría a 3,000 pies bajo tierra con todas las demás aguas residuales tratadas.

Los planos muestran el centro de recuperación de aguas limpias propuesto en Turkey Point, que tratará y reusará hasta 15 millones de galones de aguas residuales de Miami-Dade al día, además de usarlas para enfriar el generador eléctrico de gas natural de la planta.
Los planos muestran el centro de recuperación de aguas limpias propuesto en Turkey Point, que tratará y reusará hasta 15 millones de galones de aguas residuales de Miami-Dade al día, además de usarlas para enfriar el generador eléctrico de gas natural de la planta. Florida Power & Light

Además, el condado acaba de poner en marcha un nuevo proyecto con Florida Power & Light para usar otros 15 millones de galones de aguas residuales al día para refrigerar su generador de gas natural en Turkey Point. Se espera que el proyecto esté terminado en 2024 o 2025.

En conjunto, esto permitiría a Miami-Dade tratar 115 millones de galones de aguas residuales al día, cumpliendo así una obligación establecida por el estado hace más de una década en su legislación sobre desagües hacia el océano. La ley pretende principalmente que condados como Miami-Dade dejen de verter aguas residuales directamente al océano, pero también exigía que los condados reusaran al menos el 60% de sus aguas residuales.

“Esto cumplirá nuestros requisitos. Ya estamos analizando cómo podemos ampliarlo para hacer aún más”, dijo Coley. “No vamos a parar”.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de febrero de 2023, 11:23 a. m..

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