Acusan a pareja de Miami de presunto fraude dirigido a personas mayores
Una pareja de Miami enfrenta cargos por su presunta participación en un esquema de telemercadeo para estafar a las personas de la tercera edad propietarias de viviendas de tiempo compartido.
William O’Hanlon, de 58 años, y su esposa Karen Stefanowski, de 60 años están acusados de 13 cargos de conspiración para cometer fraude electrónico y de varias acusaciones de fraude electrónico, informó la Oficina de Investigación Criminal del Servicio de Rentas Internas (IRS, en inglés) de Miami citando al fiscal federal de Nueva Jersey, Philip R. Sellinger.
En el caso también enfrentan acusaciones James Toner, de 41 años, de Lake Mary, Florida, y William Chiusano Jr., de 48 años, de Laguna Niguel, California.
O’Hanlon también está acusado de tres cargos de evasión de impuestos y un cargo de robo de dinero del gobierno.
O’Hanlon, Stefanowski y Toner comparecieron por primera vez en un tribunal federal de Florida el miércoles y quedaron en libertad bajo fianza.
Otros acusados en el caso son Alex Klemash, de 30 años, Michael Lambe, 43, y La’Tresa Jackson, 57, de Nueva Jersey. Se declararon culpables el 8, 9 y 13 de marzo de 2023, respectivamente, ante la jueza federal de distrito Karen M. Williams en la corte federal de Camden por información relacionada que los acusa de conspiración para cometer fraude electrónico en relación con el esquema de telemercadeo.
Según los documentos judiciales del caso, los cargos de conspiración de fraude electrónico y fraude electrónico surgen de la supuesta participación de los demandados en un esquema de fraude de tiempo compartido operado a través de las empresas Williams Andrews Burns LLC, Resort BnB Inc. y Williams & Burns Inc., denominadas colectivamente como “WAB”.
Desde octubre de 2016 hasta octubre de 2020, los demandados y los conspiradores adicionales supuestamente se involucraron en un plan para enriquecerse financieramente mediante la venta de servicios fraudulentos ofrecidos a través de WAB a propietarios de tiempos compartidos.
Las autoridades dijeron en ese plan estaba incluida la oferta de alquilar o comprar los tiempos compartidos de los propietarios bajo pretextos o representaciones falsas y fraudulentas, y ofreciendo recuperar el dinero que los propietarios de tiempos compartidos habían pagado previamente en relación con otras estafas.
¿Cómo procedían los acusados?
Los conspiradores obtuvieron listas de propietarios de tiempo compartido y su información de contacto, y los llamaron para presentar sus diversos servicios a cambio de tarifas por adelantado, según los documentos judiciales.
Los acusados presuntamente hicieron numerosas declaraciones falsas y engañosas a los propietarios de tiempos compartidos, incluido que los propietarios tenían semanas de tiempo compartido “bonificadas” que WAB alquilaría para ellos a cambio de una tarifa por adelantado, y garantizaron falsamente miles de dólares en ingresos por alquiler para el tiempo compartido.
Una vez que los propietarios de tiempo compartido se habían registrado y pagado sus tarifas por los servicios de alquiler falsos, los conspiradores generalmente también ofrecían servicios de cobranza/recuperación, ofreciendo obtener reembolsos del dinero pagado previamente por los propietarios de tiempo compartido en otras estafas fraudulentas, a cambio de tarifas.
También se alega que hicieron numerosas declaraciones falsas y engañosas en muchos casos tanto a los propietarios de tiempo compartido como a sus compañías de tarjetas de crédito.
Uno de los argumentos fraudulentos utilizados por los conspiradores fue afirmar que un propietario había sido identificado como víctima de un fraude de tiempo compartido y tenía derecho a dinero que estaba en manos de una entidad gubernamental, a menudo conocida como la oficina del fiscal general o el Departamento Federal.
Y se ofrecía que WAB obtendría ese dinero para el propietario del tiempo compartido a cambio del pago de una tarifa por adelantado. Los conspiradores también ofrecieron servicios fraudulentos adicionales a los propietarios de tiempo compartido, incluida la oferta ocasional de compras/adquisiciones de tiempo compartido, de acuerdo con las autoridades.
La Fiscalía Federal dijo que O’Hanlon supuestamente dirigió WAB con la ayuda de los supervisores Toner, Klemash y Lambe en Nueva Jersey y Chiusano en California.
O’Hanlon y los supervisores también se dedicaron a las ventas de telemercadeo, al igual que Jackson, y Stefanowski era la tenedora de libros/contralora responsable de redactar los cheques girados contra las cuentas bancarias de los propietarios de tiempo compartido de las víctimas, según la fiscalía.
Cada cargo de conspiración para cometer fraude electrónico y de fraude electrónico se castiga con un máximo de 30 años de prisión, incluidos hasta 10 años más de prisión por cometer dicho fraude a través de telemercadeo dirigido a personas mayores de 55 años y victimizado a diez o más personas de la tercera edad.
O’Hanlon también está acusado de tres cargos de evasión de impuestos, punible con hasta cinco años de prisión, y un cargo de robo de dinero del gobierno, que se castiga con hasta 10 años de prisión.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de abril de 2023, 0:56 a. m..