Sur de la Florida

Palmetto Bay planea un plan de protección de la fauna pero sin prohibir la matanza de patos... por ahora.

Un pato se sacude el agua en el Coral Reef Park en Palmetto Bay, Florida, el 13 de abril de 2023.
Un pato se sacude el agua en el Coral Reef Park en Palmetto Bay, Florida, el 13 de abril de 2023. dvarela@miamiherald.com

Tras la indignación provocada por la matanza de unos 20 patos en un parque local, el Concejo de la Villa de Palmetto Bay decidió elaborar un plan de gestión humanitaria de la fauna silvestre, pero sin prohibir todavía la captura y sacrificio de las aves acuáticas.

“Tenemos una oportunidad única”, declaró la alcaldesa Karyn Cunningham en una reunión del Concejo el lunes por la noche. “No podemos volver atrás y cambiar cosas que ya sucedieron, pero podemos unirnos y avanzar con un buen plan para el futuro”.

El Concejo votó sobre una resolución que ordena al personal de la villa consultar con varias organizaciones, entre ellas el Zoo Miami, la Animal Rights Foundation of Florida y la Comisión de Conservación de Peces y Fauna de la Florida (FWC), para “proporcionar análisis y recomendaciones al Concejo” con el fin de elaborar un plan de gestión.

La vicealcaldesa Leanne Tellam, quien patrocinó la resolución, dijo que el plan es investigar lo que sea apropiado, “y eso no significa un plan para matar o un plan para preservar todo”.

Una vecina presente en la reunión se ofreció a acoger a los patos. “Reubíquenlos en mi casa”, dijo Patty Keller, quien lleva mucho tiempo viviendo en Palmetto Bay.

La votación responde a las protestas públicas después que la villa contrató a principios de año —sin solicitar la opinión del público— a un trampero para matar a un grupo “agresivo” de patos en el Coral Reef Park. Los funcionarios contrataron al trampero después que la alcaldesa y el director de Parques recibieron una queja de un integrante de la Asociación de Padres y Maestros de la vecina Primaria Coral Reef sobre una estudiante de preescolar que se golpeó la cabeza y necesitó puntos de sutura porque se cayó mientras era perseguida por un pato.

La resolución fue aprobada 3 a 2; los votos en contra fueron de los concejales Marsha Matson y Patrick Fiore.

“Es como el zorro vigilando el gallinero”, dijo Fiore sobre la resolución. Dijo que planea hacer su propia propuesta en la reunión del próximo mes que requerirá que cualquier medida sobre la vida silvestre se plantee ante el Concejo, con la excepción de los animales que estén enfermos o heridos.

El Concejo vota en contra de la prohibición de la captura

Matson dijo que tiene alrededor de cuatro patos viviendo en su patio en este momento. “Y me preocupan, teniendo en cuenta el ambiente que se respira”, dijo.

Matson propuso una moción para prohibir explícitamente la matanza, captura o traslado de patos silvestres en propiedad pública, incluidos los parques. La moción fue rechazada por 3 a 2; Fiore fue el segundo voto afirmativo.

Cunningham dijo que entiende la intención de la propuesta de Matson, pero que no es el momento adecuado para poner en práctica una norma de este tipo porque la Villa está apenas en la fase de investigación del plan de gestión de la vida silvestre.

Cunningham dijo posteriormente en la reunión que funcionarios de las ciudades cercanas, como Pinecrest y Cutler Bay, también han visto una disminución en su población de patos. Sugirió que la Policía pudiera hacer un “barrido” de ciertos parques para atrapar a los tramperos responsables.

‘Dénmelos’

Más de 30 personas hicieron comentarios o escribieron sobre el asunto. La mayoría no estuvo de acuerdo con la decisión de matar patos. Muchos afirmaron que han observado una importante disminución de la población de patos en todo el pueblo —no solo en el Coral Reef Park— y que sospechan que los responsables son tramperos privados.

Keller dijo que ha “visto de primera mano el trato violento, cruel, espantoso e inhumano y el exterminio de la fauna silvestre en nuestra villa”.

“Dénmelos. Yo me ocuparé de ellos”, dijo. “Me encantaría que los pusieran todos en mi patio, en mi jardín. Y cuidaré de ellos porque me encantan los animales y me importan mucho. Si no, mi suegra tiene 40 acres en Homestead y tiene un rancho. Me encantaría que todos los pavos reales, los patos criollos, fueran reubicados en nuestra granja”.

James Wildman, educador humanitario de la Animal Rights Foundation of Florida, condujo desde Hollywood para asistir a la reunión. Hizo hincapié en que atrapar patos “debería ser la última opción”.

“Espero que en el futuro agoten todas las demás posibilidades antes de plantearse siquiera atrapar o eliminar a los patos”, dijo Wildman. “No hace falta amar a los patos para estar en contra de la eliminación. Solo hay que amar la idea de justicia”.

Wildman dijo que la forma más humana de gestionar las poblaciones de patos es eliminar sus huevos antes de que sean viables. También se ofreció a capacitar al personal del parque de la Villa sobre cómo recoger los huevos. Tanto él como muchos otros asistentes a la reunión advirtieron que alimentar a los patos agrava los conflictos, porque los hace dependientes de las personas, y que muchos alimentos, como el pan, enferman a las aves.

Margaret Haber dijo que la reacción pública es “asombrosa, y solo va a intensificarse”.

Haber dijo que es enfermera oncológica. “He visto muchas muertes, y muchas muertes malas, y tengo que decir que las imágenes de cómo ocurrió esto, y que los tramperos volvieran a entrar en la Villa y desaparecieran todas las aves, es muy traumático para mí”, dijo Haber.

“La naturaleza es lo que nos separa de zonas pavimentadas como Kendall y Doral”, dijo Alexandra Flinn. “Nunca se me ocurrió que si no decía que me gustaban los patos, el pueblo los mataría. A mis hijos nunca los persiguió un pato. He paseado por el parque cientos de veces y nunca me ha perseguido un pato. No creo que sea porque soy una encantadora de patos”.

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