Pasó 73 días bajo el agua en los Cayos de la Florida. Hay café pero poco espacio
Un investigador científico y oficial retirado de la Marina de Estados Unidos cumplió su objetivo de batir el récord mundial de mayor tiempo de vida bajo el agua en un hábitat fijo.
Joseph Dituri, de 55 años, profesor adjunto de la Universidad del Sur de la Florida, aún no ha terminado. Tiene previsto pasar al menos otros 20 días sumergido en el Jules’ Undersea Lodge de Cayo Largo.
Pero hizo realidad la hazaña que se propuso cuando entró en el hotel de 100 pies cuadrados a 30 pies bajo una laguna de Cayo Largo el 1 de marzo. El sábado batió el récord con 73 días bajo el agua.
“Mi objetivo es inspirar, no solo a las generaciones venideras, sino también a los científicos de todo el mundo que estudian la vida submarina y el funcionamiento del cuerpo humano en entornos extremos”, declaró Dituri en un comunicado.
Mientras ha estado bajo el agua, Dituri ha estado interactuando con estudiantes interesados en las ciencias marinas y realizando investigaciones sobre “las influencias positivas de la oxigenoterapia hiperbárica en la salud humana y explorando el papel del mar en el tratamiento de enfermedades”, según los organizadores del empeño, bautizado “Project NEPTUNE”.
La medicina hiperbárica trata enfermedades como la intoxicación por monóxido de carbono y las infecciones que privan de oxígeno a los tejidos humanos. Ditui cuenta con un equipo médico que documentará los resultados médicos, incluido un posible aumento de la producción de células madre.
“Podemos hacer que crezcan nuevos vasos sanguíneos, por lo que la medicina hiperbárica tiene muchísimas ventajas que vamos a probar”, dijo Dituri antes de embarcarse en su larga estancia sumergido.
Enseñar a los alumnos
Ha “interactuado virtualmente y enseñado” a más de 2,450 estudiantes de más de 10 países, entre ellos Abu Dhabi, Brasil, Canadá, Chile, Francia, Irlanda, Corea del Sur, Vietnam y el Reino Unido, según un comunicado de los organizadores. Algunos estudiantes también visitaron el albergue
Al mismo tiempo, Dituri ha estado impartiendo sus clases habituales de Ingeniería Biomédica para la Universidad del Sur de la Florida.
Dituri dijo que encontró su pasión por la ciencia mientras prestaba servicio como buzo en la Marina, de la que se retiró tras 28 años de carrera, terminando con el grado de comandante. Después se matriculó en la USF, con sede en Tampa, donde se doctoró en Ingeniería Biomédica y estudió las lesiones cerebrales traumáticas.
El récord anterior de vida subacuática en un entorno fijo lo establecieron los profesores de Tennessee Bruce Cantrell y Jessica Fain, también en el Jules’ Undersea Lodge.
El Jules’ Undersea Lodge, situado 30 pies por debajo la superficie en una laguna de Cayo Largo, era originalmente un laboratorio de investigación marina y se convirtió en alojamiento en 1986, explicó Andy Newman, portavoz del Consejo de Desarrollo Turístico del Condado Monroe. Cuenta con dos habitaciones privadas y una sala común, según el sitio web del lugar. Atrae a turistas y científicos.
El 9 de junio, cuando finalice el día 100, se espera que Dituri salga a la superficie y un equipo de médicos lo evalúe para estudiar los efectos de la vida subacuática prolongada en el cuerpo humano, según una hoja informativa sobre la misión.
El proyecto se financia con una subvención de la Marine Resources Development Foundation, una organización sin fines de lucro de Cayo Largo. No fue posible conocer de inmediato el costo del experimento.
La vida bajo el agua
En un video que grabó el día 49 de la misión, explicó cómo era la vida de su hogar temporal y estrecho. Explicó que recibe comida cada pocos días, porque solo hay espacio suficiente para un refrigerados pequeño.
Para no alterar el nivel de oxígeno de la instalación, hay que cocinar en microondas, pero, por suerte, hay una cafetera.
“Se los digo por experiencia: la ciencia no funciona sin café”, dijo Diturie.
Tiene unos 100 pies cuadrados de espacio habitable en un compartimento, unos 60 pies cuadrados en el otro y 40 pies cuadrados en uno más. Y como el techo mide poco más de seis pies, a Diturie, que mide seis pies una pulgada y pesa 220 libras, a veces le resulta difícil maniobrar.
“Es lo que hay. Me gusta estar aquí abajo. Creo que es algo estupendo”, dijo Dituri. “Pero, estamos haciendo exploración, así que no estoy en un Marriott ni en Hilton”.