Trump se declara inocente en tribunal federal de Miami en caso de documentos secretos
El ex presidente Donald Trump se declaró inocente el martes en el tribunal federal en Miami de un encausamiento de 37 cargos que los acusa de guardar deliberadamente en su mansión de Palm Beach documentos gubernamentales que contenían información altamente sensible sobre defensa, armamento y energía nuclear, y de obstruir los esfuerzos de las autoridades federales para recuperarlos.
En una sala abarrotada, Trump presentó su declaración en un caso histórico que marca el primer procesamiento federal de un ex presidente y un posible obstáculo en su renovada búsqueda de la presidencia en las elecciones de 2024.
“Con toda seguridad nos declaramos inocentes”, dijo el abogado de Trump, Todd Blanche.
Trump, de 76 años, compareció ante el magistrado Jonathan Goodman en el piso 13 del Edificio de Tribunales Wilkie D. Ferguson Jr. en el downtown de Miami. Trump fue puesto en libertad bajo su propio reconocimiento sin fianza y sin restricciones de viaje. Hubo condiciones de que no tuviera ninguna comunicación sobre el caso con ningún testigo.
Trump no dijo nada durante los 45 minutos que duró el proceso. Gran parte del tiempo estuvo encorvado con las manos juntas delante de él. Al final de la audiencia, Trump se levantó y fue escoltado hasta una puerta lateral de la sala.
El encausamiento, presentado por un jurado de instrucción federal de Miami el jueves pasado acusa a Trump de retener voluntariamente secretos de defensa nacional en violación de la Ley de Espionaje, hacer declaraciones falsas y conspirar para obstruir la justicia.
Un ex asistente presidencial, Walt Nauta, que siguió trabajando para Trump después que salió de la presidencia, también fue acusado en el encausamiento. Nauta está acusado de confabularse con Trump para obstruir la justicia, lo que incluye ocultar documentos clasificados en la mansión y club Mar-a-Lago y mentir a los agentes del FBI sobre su ocultación.
Poco después de las 2 p.m., un portavoz del Servicio Federal de Alguaciles (USMS) confirmó que tanto Trump como Nauta habían sido fichados.
Nauta no presentó una declaración y su comparecencia se aplazó hasta el 27 de junio porque no tenía abogado local.
El fiscal especial Jack Smith estaba en la sala pero no habló. La sala estaba llena de público, medios de comunicación, el equipo de la fiscalía, el Servicio Secreto y otros agentes de seguridad.
En el encausamiento se acusa a Trump de guardar deliberadamente documentos clasificados en su mansión de Palm Beach. También cita dos ocasiones durante el verano de 2021 en que el ex presidente supuestamente compartió información clasificada sobre un plan del Departamento de Defensa para atacar a un país extranjero con un escritor, un editor y dos empleados en su club de Bedminster, en Nueva Jersey. También se le acusa de mostrar un mapa clasificado sobre una operación militar estadounidense a un representante de su comité de acción política.
“Los documentos clasificados que Trump guardaba en las cajas incluían información sobre las capacidades de defensa y armamento tanto de Estados Unidos como de otros países, programas nucleares de Estados Unidos, vulnerabilidades potenciales de Estados Unidos y sus aliados ante un ataque militar y planes para posibles represalias ante un ataque extranjero”, según el encausamiento. Señalaba que el ex presidente los almacenaba en varios lugares de Mar-a-Lago, entre ellos un salón de baile, un baño y una ducha, un despacho, su dormitorio y un cuarto de almacenamiento.
Para Trump, que se está postulando para las elecciones presidenciales de 2024, el nuevo encausamiento supone la primera vez que se le imputa ante un tribunal federal, pero la segunda vez que se le acusa de un delito. En abril, la Fiscalía de Distrito de Manhattan acusó al ex presidente de varios de delitos relacionados con fraude derivados del pago de dinero a cambio de silencio por un total de $130,000 a una actriz porno en plenas elecciones de 2016 para evitar que hiciera público su supuesto encuentro sexual.
‘Giros y sorpresas’ por delante
Ryan Goodman, ex asesor especial del asesor legal del Departamento de Defensa y profesor de Derecho en la Universidad de Nueva York, dijo que no hubo sorpresas en los acontecimientos de hoy, “pero el camino por delante tendrá sus giros y sorpresas”.
“La variable más importante ahora es si la jueza Aileen Cannon sigue asignada al caso, o si el daño a la confianza pública en los tribunales requerirá que se haga a un lado”, dijo Goodman.
El caso de Trump, revelado el viernes, fue asignado al azar a la jueza de distrito Aileen M. Cannon, quien fue nominada por Trump y se incorporó a la judicatura federal pocos días después que él perdiera las elecciones de noviembre de 2020.
El año pasado, fue ampliamente criticada por su manejo de su caso civil que desafiaba la incautación por parte del FBI de documentos clasificados en la residencia privada de Trump. Las decisiones favorables de Cannon con Trump, incluido el nombramiento de un maestro especial para revisar más de 100 materiales clasificados encontrados en Mar-a-Lago, fueron rechazadas por un tribunal de apelaciones de Atlanta que incluía a dos jueces nominados por Trump.
“Este enjuiciamiento requerirá un delicado equilibrio entre las necesidades de la comunidad de inteligencia de mantener a salvo los secretos de seguridad nacional de Estados Unidos durante los procedimientos de descubrimiento y juicio y, por otro lado, los derechos de los acusados a no ser juzgados con evidencia secreta”, añadió Goodman. “Se requerirá un juez con la máxima habilidad e integridad para mantener la confianza pública en los procedimientos y saber dónde trazar las líneas que exige la ley”.
Justin Danilewitz, ex fiscal federal adjunto y actual socio del bufete de abogados Saul Ewing, dijo: “Esto es único por muchas razones, una de las cuales es que estamos en un ciclo electoral. Y el juicio en Nueva York es otra consideración relevante”.