Revive el edificio del Consulado Cubano en Miami
El edificio blanco y neoclásico se ve imponente. Es un monumento a una época de detalles arquitectónicos floridos, jardines exuberantes y techos altos: Villa Páula fue construida en el número 1926 de North Miami Ave.
“Se han perdido tantos edificios, y no queremos ver que este edificio también caiga. Hay mucha historia en él, es un referente cultural”, dijo Dominick Tubito, uno de los dueños del edificio.
El gobierno cubano construyó Villa Páula en 1926 con mano de obra cubana y materiales cien por ciento cubanos.
Olvidada por los años, ahora está siendo restaurada a su antigua gloria.
“Sentí la atmósfera y la increíble arquitectura, y tenía la esperanza de que el edificio pudiera sostenerse, que algún constructor no lo tumbara, porque hay muchas grandes edificaciones que se han perdido en Miami”, dijo Martin Siskind, uno de los dueños del edificio, al describir el primer momento en que caminó Villa Páula.
Siskind lo compró en 2003 y finalmente sintió que era el momento correcto de renovarlo. Hasta ahora, ha instalado un nuevo techo, aire acondicionado y ha reacomodado las contraventanas originales, las puertas y los azulejos cubanos. Para Siskind, es un trabajo de amor, apreciación y valor histórico.
“Mientras yo esté vivo, este edificio va a seguir aquí. Estoy haciendo todo lo que sea posible para asegurarme de que cuando me vaya permanezca como un momumento histórico”, dijo Siskind.
Después de haber sido barrido bajo la alfombra de la historia por tantas décadas, la pregunta ahora es ¿cuál será el futuro de Villa Páula?
“Queremos sacarlo de abajo de la alfombra”, contesta Tubito.
Por el momento, él y Siskind, quien es un comerciante de arte, lo están convirtiendo en una galería y museo de arte. Siskind lo tiene lleno de obras de Picasso, un bosquejo de Renoir, una pintura de Alexander Calder y varias obras de artistas cubanos.
Presuntamente, un fantasma está disfrutando el renacimiento del edificio. Paula Milord, la esposa del cónsul cubano y en cuyo honor fue bautizada la villa, fue sepultada en el patrio trasero. Dos veces al año, alguien se cuela en la propiedad y deja flores en su tumba.
“Las traen, las dejan allí y se van, sin que sepamos cómo lo hicieron”, dijo Siskind.
Dicen que el fantasma de Páula hace cosas extrañas. Por ejemplo, el artista residente Joe Chirichigno, que trabaja en el edificio, se partió una pierna hace poco. Un día, un bastón antiguo cayó de un árbol en el patio trasero, justo en frente de él. ¿Cómo llegó el bastón al árbol? ¿Por qué cayó justo en ese momento? Chirichigno piensa que, tal vez, Páula estaba tratando de darle una mano.
El hecho de que el edificio esté poseído por un fantasma es ciertamente cuestionable. Aún así, no hay duda que cualquier cosa conectada con la dictadura brutalmente represiva de Castro esté poseída por décadas de desprecio y enojo de la comunidad.
A los dueños les encantaría ver que la historia da un giro circular total y la propiedad se convierte una vez más en el consulado cubano, pero saben que es muy poco probable que eso pase. Pero al menos le están dando a Villa Páula una nueva vida.
Vea aquí la versión original en inglés de este arículo.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de julio de 2015, 8:10 p. m. with the headline "Revive el edificio del Consulado Cubano en Miami."