Sur de la Florida

‘No me desarraiguen por segunda vez’: Ramón Saúl Sánchez en la encrucijada ante orden de deportación

Ramón Saúl Sánchez recibe apoyo a las afueras del Versailles a pocos días de juicio tras orden de deportación.
Ramón Saúl Sánchez recibe apoyo a las afueras del Versailles a pocos días de juicio tras orden de deportación.

Ramón Saúl Sánchez ha olvidado las incontables veces en que ha protestado en favor de los demás a las afueras del mítico restaurante Versailles de la Pequeña Habana. Ahora son los demás quienes protestan por el dirigente del exilio cubano, que presentará su defensa por primera vez ante un juez el 27 de julio, tras enfrentar una orden de deportación a Cuba.

A sus 68 años, y tras haber vivido por más de medio siglo en Estados Unidos desde que llegara con su hermano a los 15 años en los llamados Vuelos de la Libertad, a muchos les parece imposible que a Sánchez lo expulsen de Estados Unidos. No obstante, él no está de espaldas a esa posibilidad.

“Claro que puede pasar, ha pasado antes y está pasando ahora”, dice a el Nuevo Herald el líder de la organización Movimiento Democracia.

Según Sánchez, este 27 de julio se definirá si lo deportan finalmente a Cuba, país que lo tilda de terrorista; si lo deportan a un tercer país o si lo encarcelan a la espera de una decisión.

“Me gustaría que el juez me diera mi residencia, que no me desarraiguen de este país, ya me desarraigaron de uno”, reflexiona.

Cubanos protestan en el Versailles por orden de deportación a Ramón Saúl Sánchez
Cubanos protestan en el Versailles por orden de deportación a Ramón Saúl Sánchez Carla Gloria Colomé Santiago Carla Gloria Colomé Santiago

Por otra parte, en caso de que la decisión final sea la deportación, Sánchez, que ha abogado desde siempre por la lucha cívica no violenta en el exilio, pide a los cubanos en Miami que no acudan a la violencia ni a la desobediencia civil.

“No quiero ingratitud con este país por lo que puedan elegir algunos políticos en Washington”, sostiene. “Lo que quiero es el cambio en mi país, ver as mi país libre, no quiero sangre, no quiero venganza”.

“Para mí es muy importante la lucha cívica no violenta. Cada vez que me encuentro a un cubano en la calle me dicen dos cosas: que cómo va mi caso y que en caso de que me deporten van a virar Miami al revés. Yo no me niego a la protesta pacifica, lo que no quiero es que se manche la concepción de la no violencia con las personas que se ponen bravas por las cuestiones migratorias”, insistió.

Incertidumbre ante orden de deportación a Cuba

Esta situación de incertidumbre no ha afectado solamente a Sánchez, sino a su familia, entre ellos su esposa y sos dos hermanos.

“Es muy tenso. Ahora mismo pienso en qué va a pasar, qué va a pasar con ella”, dice el dirigente cubano.

Cubanos protestan en el Versailles por orden de deportación a Ramón Saúl Sánchez
Cubanos protestan en el Versailles por orden de deportación a Ramón Saúl Sánchez Carla Gloria Colomé Santiago Carla Gloria Colomé Santiago

Por su parte, su hermano Eduardo Rizo, quien se manifestó a las afueras del Versailles este miércoles, dijo que esta situación era muy “dura para la familia”.

“Confiamos en ese jurado, en las autoridades de migración, nuestro hermano lo que ha hecho ha sido por el bien de los cubanos, si lo deportaran sería un sufrimiento total para la familia”, sostuvo. “Pido que piensen en eso y que nos ayuden, que nos dejen a nuestro hermano aquí para continuar la lucha”.

Luis Sánchez, el hermano con quien el líder político llegó a EEUU con tan solo 15 años, expresó: “Como familia esperamos y confiamos en el Señor en que todo va a salir bien”.

Desde que llegó en 1967, Sánchez ha vivido en territorio estadounidense con un parole que recibió tras llegar de Cuba. En 2016 el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) desestimó una solicitud de residencia que Sánchez presentó tras haber recibido una negativa a la petición que hizo en 2002.

En ese entonces recibió una carta de parte de USCIS en la que se le comunicaba que “no está autorizado a permanecer en Estados Unidos y debería hacer arreglos para irse tan pronto como sea posible“.

“Si no se va, esto podría resultar en que no sea elegible para obtener beneficios migratorios y se le considere inadmisible en Estados Unidos en el futuro”, sostiene la misiva.

Aun cuando Sánchez enfrenta esta orden de deportación, en junio la Administración del Seguro Social aprobó su retiro en un país donde siempre ha trabajado por más de 50 años y el seguro de salud Medicare.

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