Sur de la Florida

El mar frente a Florida alcanza temperatura récord. ¿Qué pasará con la vida marina?

Mapa muestra la temperatura en la superficie,  el 11 de julio, según Brian McNoldy, científico de la Universidad de Miami. El océano Atlántico en el extremo sureste de la Florida alcanzó los 87.8 grados, mientras que las aguas de los Cayos de la Florida se disparan a 91.4 grados.
Mapa muestra la temperatura en la superficie, el 11 de julio, según Brian McNoldy, científico de la Universidad de Miami. El océano Atlántico en el extremo sureste de la Florida alcanzó los 87.8 grados, mientras que las aguas de los Cayos de la Florida se disparan a 91.4 grados. Brian McNoldy

Las aguas que bordean la Florida están anormalmente cálidas, lo que alarma a los científicos por los posibles efectos nocivos en el medio ambiente marino, desde el blanqueamiento de los arrecifes de coral hasta la muerte de peces costeros y la proliferación de algas.

Mapas de la Universidad de Miami muestran máximas históricas para esta época del año en casi toda la costa, incluidos el Atlántico, el Golfo de México, la Bahía de Biscayne y Florida Bay.

“Bienvenidos a la nueva realidad”, dijo Todd Crowl, director del Instituto de Medio Ambiente de la Universidad Internacional de la Florida (FIU). “La temperatura es algo que no podemos controlar a corto plazo”.

Las aguas de la costa sureste del estado están unos tres grados y medio por encima de lo normal en Fahrenheit, con las aguas de los Cayos de la Florida unos impresionantes siete grados por encima del promedio. Se trata de una temperatura históricamente significativa y lo suficientemente alta como para que incluso personas ajenas al monitoreo de las temperaturas marinas empiecen a notarla, y algunos visitantes comenten en las redes sociales que se han bañado en aguas desagradablemente cálidas.

Pero las posibles repercusiones son mucho más amplias: el aumento de las temperaturas puede tener consecuencias nefastas para las vías navegables estatales que luchan contra la proliferación de algas, la decoloración de los corales y la muerte de peces. También puede añadir un potente combustible a los sistemas tropicales que atraviesan las aguas costeras durante la temporada de huracanes.

Las proyecciones de la Universidad de Miami muestran lo elevada de la temperatura del mar en comparación con años anteriores. El Atlántico, cerca del extremo sureste de la Florida, está 3.5 grados por encima de lo normal, y len los Cayos hasta 7 grados por encima del promedio. Brian McNoldy
Las proyecciones de la Universidad de Miami muestran lo elevada de la temperatura del mar en comparación con años anteriores. El Atlántico, cerca del extremo sureste de la Florida, está 3.5 grados por encima de lo normal, y len los Cayos hasta 7 grados por encima del promedio. Brian McNoldy Brian McNoldy

El cambio climático ya está aumentando la temperatura del aire en la Florida, provocando varias advertencias de calor extremo en el sur de la Florida en el último mes, aumentando la preocupación por la salud pública y el costo de los costos de enfriamiento para los habitantes y empresas. Los científicos temen que el aumento de la temperatura del agua también pueda tener repercusiones importantes. La temperatura está llamando la atención sobre los peces que pronto pudieran verse privados de oxígeno y lo que pudiera convertirse en láminas de coral blanco en los Cayos.

Mortandad de peces pudiera ser más frecuente

En 2020, Crowl y sus colegas vieron cómo la Bahía de Biscayne, una laguna poco profunda y antaño rica que bordea gran parte de Miami-Dade, se convertía en un cementerio marino. Se convirtió en la peor mortandad de peces registrada en el lugar.

El alza de la temperatura del agua aumenta la amenaza de que se repita la catástrofe más adelante, en un verano que ya está batiendo récords de calor. Combinadas con la contaminación por nutrientes y las aguas pluviales que se vierten en sistemas de canales como el Little River, las aguas muy cálidas pueden desencadenar con frecuencia floraciones de algas que absorben el oxígeno necesario para mantener las praderas marinas, los cangrejos y los peces.

FIU está enviando científicos para verificar si los peces de la bahía usan los “refugios térmicos”, que son pequeñas bolsas de agua más fría en zonas más profundas, dijo Crowl.

Aunque el calor no ha llegado a un punto en el que pueda provocar una mortandad masiva de peces por sí solo, Crowl dijo que hay una mayor probabilidad de mortandad cuando el calor se mezcla con los escurrimientos de las tormentas.

Una mortandad de peces en la bahía de Biscayne en agosto de 2020 ayudó a impulsar las nuevas restricciones de fertilizantes que los comisionados del Condado Miami-Dade aprobaron el 20 de abril de 2021. Las normas prohibirán la mayoría de las aplicaciones de fertilizantes durante la temporada de lluvias en Miami-Dade, entre mediados de mayo y octubre. Las granjas, los viveros y los campos de golf están exentos de las normas.
Una mortandad de peces en la bahía de Biscayne en agosto de 2020 ayudó a impulsar las nuevas restricciones de fertilizantes que los comisionados del Condado Miami-Dade aprobaron el 20 de abril de 2021. Las normas prohibirán la mayoría de las aplicaciones de fertilizantes durante la temporada de lluvias en Miami-Dade, entre mediados de mayo y octubre. Las granjas, los viveros y los campos de golf están exentos de las normas. Daniel A. Varela dvarela@miamiherald.com

“Si hubiera un huracán de gran envergadura o precipitaciones que arrastren esos nutrientes al sistema de canales y a la bahía, sería un desastre”, dijo Crowl. “Esperemos que no sea así”.

Pamela Sweeney, científica principal de aguas del Departamento de Recursos Reguladores y Económicos del Condado Miami-Dade, dijo que los más recientes gráficos de temperatura de la superficie del mar son preocupantes, y que los líderes también los están estudiando.

El calor puede provocar condiciones que causarían la muerte de peces. Pero los hallazgos del condado desde que el Grupo de Trabajo de la Bahía de Biscayne publicó 61 recomendaciones en 2020 han demostrado que no hay una combinación de factores que automáticamente la desencadene.

“En realidad no es una sola cosa”, dijo Sweeney. “Eso hace que sea difícil para los científicos tratar de precisarlo y, por tanto, intentar pronosticarlo y prevenirlo. Pero cada vez lo hacemos mejor”.

El ‘futuro propenso a las algas’ en Florida

En los últimos años, gran parte de la zona central del estado ha estado plagada de algas verdeazules tóxicas y la marea roja. El calor extremo favorece su crecimiento, según la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA).

Las aguas cercanas a la costa en Miami-Dade y Broward han escapado en gran medida de las consecuencias de las dos cosas. La marea roja se ha colado en las aguas costeras del Parque Nacional de los Everglades, en la costa suroeste, y ha aparecido en los Cayos, pero no ha producido la devastadora mortandad de peces que ha azotado el estado desde Naples hacia el norte hasta la zona de la Bahía de Tampa.

El aumento de la temperatura amenaza también a otra importante masa de agua: el Lago Okeechobee, el mayor de la Florida.

Eve Samples, directora ejecutiva de Friends of the Everglades, dijo que hasta el martes había habido floraciones de algas en casi 440 millas cuadradas del lago. Eso representa alrededor del 60% de ese cuerpo de agua.

Algas en la orilla este del lago Okeechobee rodean los barcos en un puerto, el 11 de julio de 2018. La floración de algas tóxicas en el lago Okeechobee ayudó a convencer a los líderes republicanos de planificar miles de millones en proyectos estatales y federales vinculados al almacenamiento y el manejo del agua en los Everglades y sus alrededores.
Algas en la orilla este del lago Okeechobee rodean los barcos en un puerto, el 11 de julio de 2018. La floración de algas tóxicas en el lago Okeechobee ayudó a convencer a los líderes republicanos de planificar miles de millones en proyectos estatales y federales vinculados al almacenamiento y el manejo del agua en los Everglades y sus alrededores. CHARLES TRAINOR JR ctrainor@miamiherald.com

“A medida que aumente la temperatura, los organismos se verán superados por otros a los que les gustan las temperaturas cálidas”, dijo. “Y a las algas verdeazules en particular les encanta la sopa caliente”.

No estaba claro de inmediato si el agua del Okeechobee también estaba en máximos históricos. Pero los científicos del grupo concuerdan en que es razonable suponer que el lago se está calentando tanto como el mar. Y debido a que los niveles de agua se sitúan actualmente en 15 pies, Samples dijo que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército ha advertido que pudiera abrir las presas y hacer que se derrame en el mar si sube demasiado, empujando más algas verdeazules por los ríos a ambas costas.

“Estamos en vilo”, dijo. “Y estas temperaturas de la superficie del mar increíblemente alarmantes, y el calor en general en toda la Florida están haciendo que este asunto sea mucho más grave”.

Posible impacto de los huracanes

La ebullición de las aguas pudiera tener repercusiones también en tierra, ayudando a desencadenar tormentas tropicales y huracanes.

A pesar de El Niño —el patrón meteorológico global que aparece este verano y que normalmente se relaciona con un menor número de huracanes en el Atlántico—, algunos meteorólogos siguen pronosticando una temporada de tormentas activa. Es un pronóstico debido en gran parte al calor del Atlántico y el Golfo de México.

La principal región de desarrollo del océano Atlántico, llamada así porque es el lugar de nacimiento de la mayoría de las tormentas tropicales y huracanes, ha registrado temperaturas récord este verano.

Los datos de los satélites muestran que el océano Atlántico tropical está casi tres grados centígrados más caliente de lo normal, lo que pudiera desencadenar una temporada de huracanes activa y temprana.
Los datos de los satélites muestran que el océano Atlántico tropical está casi tres grados centígrados más caliente de lo normal, lo que pudiera desencadenar una temporada de huracanes activa y temprana. NOAA

El agua caliente hace las veces de combustible para las tormentas, permitiéndole fortalecerse y organizarse. Y aunque un fuerte fenómeno de El Niño pudiera provocar suficientes vientos huracanados para impedir que las futuras tormentas se acerquen al Caribe y a la costa este, no se trata de una protección infalible.

“Sabemos que los patrones suelen tener interrupciones, y en ese caso una tormenta que va a abrir paso”, dijo Jeff Berardelli, meteorólogo en jefe de WFLA en Tampa Bay. “Si se tiene una tormenta que se abra paso, realmente uno va a estar preocupado por una rápida intensificación”.

El Atlántico, cada vez más caliente, preocupa tanto a los meteorólogos que la Universidad Estatal de Colorado acaba de actualizar sus pronósticos de mitad de temporada, anunciando más tormentas y una temporada por encima del promedio.

Los vulnerables corales son víctimas del estrés térmico

Si hay un canario en las minas de carbón para los océanos cálidos de la Florida son los arrecifes de coral que bordean la costa sureste y los Cayos.

Cuando el mar se calienta demasiado, los corales son víctimas del llamado blanqueamiento, en que expulsan las algas que viven en su interior, dejando esqueletos blancos como huesos que están más débiles, enfermos y cerca de la muerte.

La semana pasada, Joe Unsworth, investigador adjunto de la Escuela Rosenstiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami, observó un espectáculo inusual y deprimente. Uno de los corales cuerno de alce del vivero marino que ayuda a cuidar tenía un aspecto más pálido de lo habitual, con un cálido color marrón anaranjado más apagado que el de sus congéneres.

“No es algo que se suele ver en un año normal, si es que sigue habiendo un año normal”, dijo Unsworth. “En un año normal, vemos que eso empieza a ocurrir alrededor de agosto”.

Los corales cuerno de alce de la segunda rama del árbol del vivero de coral de la Universidad de Miami, frente a la costa de Key Biscayne, muestran signos de palidez, precursor del blanqueamiento del coral, probablemente debido a las temperaturas récord del agua costera de la Florida.
Los corales cuerno de alce de la segunda rama del árbol del vivero de coral de la Universidad de Miami, frente a la costa de Key Biscayne, muestran signos de palidez, precursor del blanqueamiento del coral, probablemente debido a las temperaturas récord del agua costera de la Florida. Joe Unsworth

La palidez del coral es probablemente una señal de que el blanqueamiento es inminente, un consenso del que se hace eco la vigilancia oficial de los arrecifes de coral de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). El servicio de cartografía y predicción por satélite prevé una probabilidad del 90% de blanqueamiento del coral en el Caribe en los próximos cuatro meses, con los mayores daños cerca de la Florida probablemente en agosto y septiembre.

Para los corales, uno o dos días de calor no bastan para causar daños. Pero, ¿un calor intenso y constante durante semanas? Eso sí que es un problema.

El agua caliente durante un mes seguido pone a los corales en el nivel de alerta uno de la NOAA, que indica que es probable un blanqueamiento significativo. A las ocho semanas, alcanza el nivel dos, lo que significa que es probable un blanqueamiento grave y una mortalidad significativa.

Los pronósticos de la NOAA para la próxima semana sitúan a los Cayos y Florida Bay en el nivel de alerta uno, señal de que la descoloración de los corales pudiera empezar los arrecifes. Eso tiene a Unsworth nervioso por el destino de su vivero, uno de varios viveros académicos y privados de cultivo de coral en toda la Florida.

“Es difícil”, dijo. “No vamos a poder poner un montón de bolsas de hielo alrededor del vivero y ver si se enfría”.

Las proyecciones de la NOAA muestran lo elevadas que son actualmente las temperaturas de la superficie del mar frente a la Florida, que en algunos casos alcanzan los 3 grados Celsius, o unos 5.5 grados Fahrenheit.
Las proyecciones de la NOAA muestran lo elevadas que son actualmente las temperaturas de la superficie del mar frente a la Florida, que en algunos casos alcanzan los 3 grados Celsius, o unos 5.5 grados Fahrenheit. NOAA

Sin embargo, Unsworth dijo que su equipo está considerando emplear una estrategia que otros usan en toda la Florida: bajar los árboles de metal que sostienen los fragmentos de coral en crecimiento a un nivel más profundo, y más frío, del mar.

“Hay otros grupos en la Florida que hacen esto todos los años, pero nosotros nunca hemos tenido la necesidad de hacerlo”, dijo. “Lo más probable es que lo hagamos en las próximas semanas”.

¿Hay alguna esperanza de alivio?

A largo plazo, la única solución natural sería que una tormenta tropical o un huracán agitara el agua y la enfriara. Las tormentas fuertes pueden pulsar el botón de reinicio para los corales, dándoles unas semanas más de respiro antes de que las temperaturas vuelvan a subir.

Pero Berardelli, el meteorólogo, dijo que los modelos globales no parecen estar a favor de los corales.

“Ya estamos en territorio sin precedentes en los Cayos de la Florida, y si no conseguimos un cambio en el patrón en las próximas dos semanas, estamos en problemas”, dijo. “No veo nada, al menos durante la próxima semana y media, dos semanas, que me haga creer que el patrón en toda la Florida va a cambiar”.

Rachel Silverstein, directora ejecutiva de Miami Waterkeeper, dijo que es importante hacer que todos los ecosistemas de la Florida, incluidos los arrecifes de coral, sean más resilientes frente al calentamiento global.

Y esa responsabilidad es compartida, dijo, ya que el condado y Miami Waterkeeper ofrecen formas de informar sobre la contaminación y la muerte de peces, en concreto a través de su portal digital o de la iniciativa Bay Watch.

“Cuando los ecosistemas están al borde del abismo, las tensiones adicionales, como las altas temperaturas, los llevan al límite”, dijo Silverstein. “Tenemos que eliminar la contaminación, o al menos reducirla significativamente”.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de julio de 2023, 10:44 a. m..

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