Hombre acusado de difamar a judíos en un templo del sur de Florida enfrenta delito grave
Un acusado de acoso que según los feligreses profería comentarios de odio contra los judíos que entraban en una sinagoga y hacía sonar un shofar afuera de para interrumpir los servicios, fue detenido el domingo y acusado de perturbar una reunión religiosa.
La Fiscalía Estatal de Miami-Dade dijo que su decisión de elevar el cargo a un delito grave es probablemente la primera vez que el estatuto se ha aplicado desde que se convirtió en una nueva ley de delitos de odio a principios de este año.
“No hay lugar en nuestra comunidad, o en cualquier comunidad, para aquellos que se deleitan en escupir odio”, dijo fiscal estatal de Miami-Dade Katherine Fernández Rundle en una declaración preparada. “Los individuos que sienten que tienen licencia para profanar las ceremonias religiosas y los sentimientos de los servicios de Shabat y profanar la festividad de Sucot se van a llevar una sorpresa”.
Yudel Antonio Herrero, de 47 años, fue acusado el domingo de perturbar una reunión religiosa. Compareció ante el tribunal el lunes y se le pidió que depositara una fianza de $1,500 para liberación, tras lo cual permanecería en arresto domiciliario. No estaba claro si había contratado a un abogado y no se devolvieron las llamadas a su teléfono celular.
Testigos le dijeron a la Policía que el sábado por la mañana, cuando se acercaban a la Jabad del Rey David en Sunny Isles, Herrero los estaba esperando, gritándoles comentarios antisemitas, diciendo “los judíos deben morir” y sosteniendo un shofar, un cuerno de carnero que se sopla en el templo durante los servicios de Sucot. Según el reporte de su detención, el rabino de la sinagoga le dijo a la policía que Herrero no era nuevo en la zona, que con frecuencia molestaba a las personas que iban al templo, se asomaba a las ventanas durante los servicios y se paseaba de un lado a otro por la banqueta.
La Policía encontró a Herrero el domingo por la mañana caminando por la cuadra 18000 de Collins Avenue y lo detuvo.
“Como jefe de Policía, mis agentes y yo no toleraremos ninguna forma de odio hacia nuestra comunidad y lugares de culto”, dijo el jefe de Policía de Sunny Isles Edward Santiago.