A pesar de la acusación de corrupción, el sindicato de la Policía de Miami sigue apostando por Díaz de la Portilla
Los agentes de la ley suelen ser un grupo leal, pero la Policía de Miami puede haberlo llevado a un nivel completamente nuevo.
Aunque ha pasado un mes desde que el comisionado de Miami Alex Díaz de la Portilla fue detenido y acusado de canjear votos por cientos de miles de dólares en donaciones y regalos políticos, no le ha costado el apoyo de los hombres y mujeres policías de Miami.
En junio, la Orden Fraternal de la Policía (FOP) de Miami anunció que respaldaba con su considerable peso político a Díaz de la Portilla, ex representante estatal que fue elegido político del año por el sindicato. El lunes, un mes después de la detención de Díaz de la Portilla del 14 de septiembre, el presidente del sindicato dejó en claro que, en lo que a él respecta, nada ha cambiado.
“Hay dos tipos de personas a las que siempre se les presume culpables: los policías y los políticos”, dijo el presidente de FOP Félix del Rosario.
Díaz de la Portilla, de 59 años, fue suspendido por el gobernador Ron DeSantis el 18 de septiembre. Eso fue cuatro días después que fue arrestado y acusado de un solo cargo de lavado de dinero, tres cargos de compensación ilegal o recompensa por comportamiento oficial, soborno, un cargo de confabulación penal, cuatro cargos de mala conducta oficial, un cargo de contribuciones de campaña por encima de los límites legales y dos cargos de no informar de un regalo.
Los fiscales estatales de Broward —quienes heredaron la investigación hace dos años después de que el fiscal del estado de Miami-Dade se apartara del caso— dijeron que comisionado aceptó el dinero y los regalos, que incluían una larga estancia en un lujoso hotel del downtown de Miami. Se alega que los regalos procedían del abogado y cabildero William Riley Jr., quien representaba a una escuela privada de Miami llamada Centner Academy. Díaz de la Portilla habría ofrecido su voto para que la familia Centner construyera una instalación deportiva en lo que ahora es un parque público de propiedad municipal en el downtown de Miami.
Riley, detenido el mismo día que Díaz de la Portilla, se enfrenta a cargos de lavado de dinero, tres cargos de compensación o recompensa ilegal por comportamiento oficial, un cargo de soborno y un cargo de conspiración criminal. Ambos fueron puestos en libertad bajo fianza y se declararon inocentes ante el Tribunal de Circuito de Miami-Dade.
El comisionado anunció casi inmediatamente después de su detención que tenía toda la intención de continuar su carrera para recuperar su escaño en la comisión del Distrito 1 de Miami en las elecciones de noviembre y el abogado de Díaz de la Portilla Ben Kuehne dijo que su cliente ha estado haciendo campaña sin parar desde su detención.
El curioso apoyo se publicó por primera vez en el blog de Elaine De Valle Cortadito Político.
Ya en junio, Del Rosario, el presidente del sindicato, publicó una foto de sí mismo en la página de Instagram de FOP, de pie brazo en brazo con el comisionado, expresando cómo la logia sindical estaba “orgullosa” de anunciar su respaldo. “El comisionado ha sido un fuerte aliado y una voz para nosotros en el estrado”, escribió Del Rosario.
Esta semana, Del Rosario dijo que aún tiene fe en Díaz de la Portilla.
“Es inocente hasta que se demuestre lo contrario”, dijo.